Junio de 2026 fue el segundo más cálido y el tercero más seco en 65 años, según AEMET, agravando la sequía en el campo. La temperatura media en la Península alcanzó los 23,3 grados, 3,2 por encima del promedio, y las precipitaciones apenas llegaron al 39% de lo normal. El avance climático de la AEMET, difundido este miércoles y recogido por ASAJA, confirma la presión creciente sobre los cultivos y las reservas hídricas.
El segundo junio más cálido desde 1961: las cifras de la AEMET
La temperatura media en la España peninsular alcanzó los 23,3 grados, lo que supone una anomalía de 3,2 grados por encima del promedio del período 1991-2020, según el avance climático de la AEMET. Este dato sitúa a junio de 2026 como el segundo junio más cálido desde 1961, solo superado por el de 2025. Además, la AEMET resalta que de los 15 junios más cálidos registrados, 13 han ocurrido en el siglo XXI, una evidencia de la aceleración del calentamiento.
Las temperaturas estuvieron por encima de lo normal durante buena parte del mes, con valores especialmente elevados entre el 21 y el 25 de junio. El día 23, las máximas llegaron a situarse unos 9 grados por encima de lo habitual, un episodio de calor inusual incluso para el verano peninsular. Solo en la costa mediterránea, la depresión del Ebro, el valle del Guadalquivir y Baleares las temperaturas se calificaron como «muy cálidas» en lugar de «extremadamente cálidas».
Un mes muy seco: la falta de lluvias en el campo
La precipitación media sobre la España peninsular fue de solo 12,4 litros por metro cuadrado, lo que representa apenas el 39% del valor normal. Junio de 2026 se convirtió así en el tercer junio más seco de la serie histórica, según los datos de la AEMET. La falta de lluvias fue generalizada.
Las zonas más afectadas incluyen el valle del Ebro, el litoral mediterráneo, el interior de la Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla y León y sectores de Galicia. Apenas se registraron precipitaciones significativas, salvo en el norte, donde Donostia/San Sebastián-Igeldo acumuló 84,6 litros en el mes, una cantidad excepcional en un contexto de sequía general.
La combinación de temperaturas récord y la escasa lluvia deja a los cultivos de secano en una situación crítica de cara al verano.
Los agricultores y las organizaciones agrarias llevan años advirtiendo que los episodios repetidos de calor extremo y sequía minan la rentabilidad de las explotaciones y aumentan la incertidumbre. La recurrencia de estos récords, como subraya la AEMET, es una señal más del cambio climático en España.
Impacto directo en la agricultura y la sequía
El calor extremo y la falta de agua llegan en un momento clave para los cultivos de secano —como el cereal, el olivar y la vid—, que dependen exclusivamente de la lluvia para su desarrollo. La ausencia de precipitaciones y las temperaturas anómalas aceleran la evaporación y agravan el déficit hídrico acumulado en el suelo. En el caso del cereal de invierno, la cosecha está avanzada, pero la falta de agua en junio compromete la nascencia de los próximos cultivos de otoño y el estado de los pastos para la ganadería extensiva.
Además, un mes tan seco reduce las aportaciones a los embalses y aumenta la demanda de riego en el regadío, justo cuando las reservas arrastran meses de escasez. La AEMET no ha ofrecido aún proyecciones para los próximos meses, pero los datos de junio confirman que la sequía meteorológica se está intensificando y que las perspectivas son inciertas, lo que obliga al campo español a afrontar un verano complicado.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: Junio de 2026 fue el segundo más cálido y el tercero más seco desde 1961, según AEMET, con 3,2 grados de anomalía térmica.
- 👥 A quién afecta: A los agricultores de secano y regadío de toda la Península, especialmente en las zonas más afectadas por la sequía.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Pérdida de cosechas, mayor necesidad de riego y agravamiento de la sequía estructural en el campo.

