Sumar negocia con el PSOE los Presupuestos de 2027: vivienda, fiscalidad y ayudas por hijo

Las declaraciones de Aina Vidal y Antonio Maíllo revelan la estrategia de Sumar: ampliar dependencia, vivienda y prestación por hijo, y no admitir 'humo' presupuestario ante un posible adelanto electoral.

Sumar ha puesto sobre la mesa de negociación con el PSOE para los Presupuestos Generales del Estado de 2027 tres ejes prioritarios: la ampliación de la dependencia, nuevas dotaciones en vivienda y la mejora de la prestación por hijo a cargo, que actualmente cubre solo hasta los tres años. La formación que aún lidera Yolanda Díaz afronta esta negociación con la vista puesta en un posible adelanto electoral al primer trimestre de 2027 y en plena recomposición de su espacio político.

Las líneas rojas de Sumar: dependencia, vivienda y ayudas fiscales

La portavoz adjunta de Sumar en el Congreso, Aina Vidal, enmarcó la negociación como una oportunidad para “presentar nuestro modelo de país y de gobierno” y exigió que “no sea humo ni una forma de distraer a nadie”. El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, fue más tajante al advertir de que “sería una frivolidad” presentar las cuentas sin intención real de aprobarlas, y subrayó que “las cuentas se presentan para ser aprobadas”. La exigencia de que las cuentas no sean un artificio es compartida por todos los confluentes.

Fuentes de Sumar apuntan a que, más allá de las ayudas sociales, la negociación incluirá una batería de medidas fiscales. Hace dos años, en el último amago presupuestario, la coalición planteó una reforma profunda de los tres grandes impuestos —Sociedades, IRPF e IVA— para hacerlos más progresivos y la creación de nuevas figuras impositivas destinadas a rentas altas y bienes de lujo. El PSOE ya rechazó subir impuestos en aquella ocasión, pero Sumar vuelve a la carga.

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El Gobierno debe presentar el proyecto en el Congreso antes del 1 de octubre. Este miércoles, tras la cumbre de la OTAN en Ankara, Pedro Sánchez explicó que aún deben “acordar internamente” el texto. Sin embargo, varios socios de investidura confirman que no ha habido intercambio sustancial de propuestas. “Que presente el proyecto, ese es el primer paso, y ya hablaremos luego de prioridades”, señala una fuente de uno de los partidos aliados. Sumar busca exprimir el plazo para conseguir compromisos antes de que el debate se traslade al Congreso.

El escaparate electoral y la presión interna

En privado, dirigentes del espacio a la izquierda del PSOE dan por hecho que, si los Presupuestos fracasan en el Congreso —algo casi seguro con la mayoría de PP, Vox y Junts—, Sánchez adelantará los comicios al primer trimestre de 2027. Para Sumar, sin marca ni candidato definidos, el escaparate presupuestario se convierte en un instrumento de rearme político para exhibir sus conquistas y diferenciarse del PSOE.

La formación de Yolanda Díaz necesita demostrar que sus demandas no son mera retórica electoral. La prestación por hijo a cargo ampliada a los seis años y un plan de choque en dependencia son medidas de gasto público elevado que el Ministerio de Hacienda deberá encajar en el techo de gasto. La presión de los confluentes, especialmente de IU y los Comuns, es máxima para que los Presupuestos, aunque no se aprueben, sirvan como programa electoral.

Sumar necesita que la negociación de los Presupuestos no sea solo un trámite condenado al fracaso: debe lograr compromisos del PSOE que luego pueda exhibir en la campaña como parte de su hoja de ruta común, aunque el Congreso los tumbe.

La Dinámica de Coalición

Dentro de Sumar, la negociación presupuestaria reabre tensiones latentes entre quienes priorizan una estrategia de presión al PSOE y quienes apuestan por un perfil más cooperativo para no desestabilizar al Gobierno. IU, con Antonio Maíllo al frente, presiona para que las cuentas reflejen la agenda social sin concesiones, mientras que sectores más cercanos a Yolanda Díaz temen que una ruptura prematura acelere el adelanto electoral antes de tener una candidatura consolidada.

El PSOE sabe que cualquier medida de gasto que acepte en el proyecto será luego utilizada por Sumar como una conquista propia. El PSOE ya ha informado a las comunidades autónomas de una subida del 8% en la financiación para 2027, lo que estrecha el margen de maniobra para nuevas partidas sociales. La experiencia de la prórroga de los alquileres, que Sumar logró arrancar a los socialistas hace pocas semanas, demuestra que la formación a la izquierda del Gobierno puede torcer el brazo del PSOE en cuestiones clave.

Con un Congreso que previsiblemente tumbará los objetivos de estabilidad este mismo mes, la negociación será más bien una declaración de intenciones. El verdadero campo de batalla será la campaña electoral que se vislumbra para el primer trimestre de 2027. Sumar, sin estructuras territoriales consolidadas, necesita que los Presupuestos le sirvan de coartada para movilizar al electorado progresista y frenar la fuga de votos hacia otras opciones.

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Ficha del Caso

  • El caso: La negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2027, en la que Sumar trata de plasmar sus principales reivindicaciones sociales (dependencia, vivienda y prestación por hijo) mientras se prepara para un posible adelanto electoral.
  • Datos importantes: El proyecto debe presentarse antes del 1 de octubre de 2026. El Gobierno prevé un aumento del 8% en la financiación autonómica para 2027, según informó Hacienda a las comunidades. Las medidas clave incluyen ampliar la prestación por hijo más allá de los tres años.
  • Resumen: Para Sumar, estos Presupuestos son el escaparate con el que reconstruir su imagen electoral y marcar perfil propio en el Gobierno; el PSOE los utiliza como moneda de cambio ante un posible fracaso legislativo.