El Centro de Investigación Mariña (CIM) de la Universidade de Vigo ha puesto en marcha MytSeed, un proyecto esperanzador para el sector del mejillón: producir semilla en criadero y garantizar así el suministro a las bateas gallegas, amenazadas por la escasez de mexilla silvestre.
Con una financiación de 215.655 euros procedente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la iniciativa se desarrollará hasta agosto de 2028 y combinará genética, biología y oceanografía. El objetivo es doble: crear líneas de mejillón más productivas y reducir el impacto ambiental que supone la recogida de cría en los bancos naturales.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué es MytSeed? Un proyecto liderado por el CIM-UVigo para cultivar semilla de mejillón en criadero, con 215.655 euros de financiación estatal.
- ¿Por qué es clave? Galicia concentra cerca del 50% de la producción de mejillón de la UE, y la falta de mexilla silvestre pone en riesgo toda la cadena.
- ¿Qué se espera? Obtener mejillones genéticamente mejorados, más resistentes y uniformes, además de una futura spin-off que transfiera la tecnología al sector.
La escasez de mexilla —la cría de mejillón que se fija a las cuerdas colectoras de las bateas— ha sido una constante preocupación en los últimos años. Los efectos del cambio climático, con temperaturas y corrientes impredecibles, han alterado los ciclos naturales de captación. La comunidad autónoma que abastece la mitad del mercado comunitario no puede permitirse depender de un recurso tan volátil.
Mejillones más resistentes y adaptados al cambio climático
El equipo encabezado por el investigador Ángel Pérez Diz aplicará técnicas de mejora genética para seleccionar ejemplares con características deseables: mayor supervivencia, crecimiento más rápido, mejor coloración de la carne o una sujeción más firme mediante el biso.
Los estudios genómicos a gran escala permitirán identificar marcadores asociados a estas cualidades y producir semilla en criadero que, una vez trasladada al mar, mantenga las ventajas seleccionadas. Según los responsables, la homogeneidad de los lotes simplificará las labores de cultivo y elevará la rentabilidad de las casi 3.300 bateas que operan en las rías gallegas.
Una semilla de mejillón fiable y escalable no solo estabilizará la producción, sino que reducirá costes y mejorará la competitividad desde el bateeiro hasta la industria conservera.
El proyecto también analizará los factores ambientales que condicionan la fijación de la semilla en las cuerdas colectoras: temperatura, salinidad corrientes y disponibilidad de alimento. La finalidad es tanto mejorar los métodos de captación como sustituir prácticas que dañan los ecosistemas, como el raspado de rocas intermareales para obtener mexilla.
En la batea experimental monitorizada del CIM se simularán condiciones reales para medir el efecto de las variables oceánicas sobre el crecimiento. Los modelos hidrodinámicos, ya usados con éxito en ostras y almejas, se adaptarán al mejillón con el fin de optimizar el rendimiento final y asegurar que la semilla seleccionada no se mezcle indiscriminadamente con las poblaciones silvestres.
El Laboratorio Gallego
Galicia actúa, una vez más, como un laboratorio natural para la acuicultura europea. La concentración del 50% de la producción de mejillón de la UE en apenas 130 kilómetros de costa convierte a la comunidad en un observatorio privilegiado de los retos que el cambio climático impone al sector. Lo que aquí se ensaya —desde la genética de los bivalvos hasta la gestión de las bateas— tiende a replicarse en otras regiones productoras, y en ese sentido MytSeed no es una excepción.
El proyecto se enmarca en una tradición de colaboración entre la Universidade de Vigo, los centros de investigación marina y el tejido productivo gallego que cuenta con un respaldo implícito de la Xunta de Galicia a través de su estrategia de crecimiento azul. Aunque la financiación procede del Ministerio de Ciencia, el ecosistema innovador local —formado por bateeiros, conserveras e institutos como el CETMAR— crea las condiciones para que los resultados se transfieran rápidamente al mercado.
La previsión de crear una spin-off antes de que concluya el proyecto en 2028 es una muestra más de que Galicia no solo resuelve problemas locales: construye soluciones exportables. El Governo español ya ha fijado su atención en experiencias similares de economía azul surgidas de las rías, y el modelo de mejillón gallego se estudia en foros comunitarios como ejemplo de gestión integrada de un recurso marisquero. Si MytSeed demuestra que la semilla de criadero puede ser competitiva y sostenible, no sería extraño ver a otros países replicar el esquema.
De momento, el sector confía en que el conocimiento generado sirva para blindar miles de empleos en las comarcas costeras y para mantener a Galicia en la vanguardia de la acuicultura europea.
Ficha del Caso
- El caso: El proyecto MytSeed, liderado por el CIM-UVigo, persigue producir semilla de mejillón en criadero para superar la escasez de mexilla silvestre que amenaza al sector gallego.
- Datos importantes: Financiación de 215.655 euros del Ministerio de Ciencia; vigencia hasta agosto de 2028; Galicia produce el 50% del mejillón de la UE; el plan incluye mejora genética, batea experimental y creación de una spin-off.
- Resumen: Una apuesta estratégica para consolidar el liderazgo gallego en el mercado europeo del mejillón mediante innovación y sostenibilidad, con potencial de ser replicada en otros territorios.

