El Brent cae a 70 dólares: la OPEP y la débil demanda asiática devuelven el crudo a niveles previos al conflicto con Irán

El Brent vuelve a cotizar a 70 dólares por barril, el nivel anterior al estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La OPEP ha aumentado la oferta, la demanda china flaquea y Trump acelera la negociación de paz para reabrir el Estrecho de Ormuz. España se beneficia de un

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Brent ha caído a 70 dólares por barril, el nivel anterior al estallido de la guerra entre EE.UU. e Irán en febrero, gracias al aumento de la oferta de la OPEP y la escasa demanda asiática.
  • ¿Quién está detrás? Arabia Saudí, líder de la OPEP, recortó bruscamente sus precios oficiales; China, el mayor importador mundial, redujo sus compras. Donald Trump ultima un acuerdo de paz que reabra el tránsito por el estrecho de Ormuz.
  • ¿Qué impacto tiene? El abaratamiento del crudo alivia la factura energética de España —cada 10 dólares menos ahorra unos 4.300 millones de euros al año— y relaja la presión inflacionista global.

El precio del petróleo ha vuelto a los 70 dólares por barril, exactamente la misma cotización que marcaba antes de que Washington e Israel lanzaran su ofensiva contra Irán a finales de febrero. El Brent, referencia para Europa, cerró el viernes en 72 dólares y este martes cayó hasta los 70, según los datos de mercado que maneja Moncloa.com.

La corrección tiene una explicación triple. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con Arabia Saudí al frente, incrementó la oferta y aplicó un recorte agresivo de sus precios oficiales. En paralelo, la demanda asiática se ha debilitado, con China —primer importador mundial— reduciendo compras. Además, la exención de sanciones al crudo iraní, concedida para facilitar las negociaciones de paz, ha añadido barriles al mercado.

Por qué el crudo se desploma mientras el Estrecho de Ormuz sigue en tensión

Hace solo tres meses, el Brent coqueteaba con los 90 dólares y los analistas anticipaban una espiral inflacionista. Ahora, la combinación de oferta abundante y demanda menguante ha inclinado la balanza a favor de los compradores. “La débil demanda asiática, especialmente de China, junto con la exención de sanciones al crudo iraní, ha intensificado la competencia entre vendedores y ha inclinado el mercado a favor de los compradores”, explica la analista Emma Li en declaraciones a Reuters.

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Arabia Saudí, miembro clave de la OPEP, ha sido determinante. Su decisión de recortar los precios oficiales de venta —conocida como OSP, por sus siglas en inglés— fue interpretada por el mercado como una señal de que Riad prefiere defender su cuota a costa de menguar sus márgenes. A eso se sumó un incremento real de bombeo que, según fuentes de la industria, ha sorprendido incluso a los operadores más escépticos.

Por el lado de la geopolítica, aunque las tensiones en el Estrecho de Ormuz no han desaparecido —el lunes se registró un ataque a un petrolero qatarí por parte de fuerzas iraníes—, el mercado ha aprendido a convivir con este ruido. El propio Donald Trump advirtió el lunes que “o alcanzamos un acuerdo o terminamos el trabajo”. Pero el barril apenas se inmutó al día siguiente.

Trump y la lógica electoral de los precios del petróleo

El presidente de Estados Unidos necesita gasolina barata. Con las elecciones de mitad de mandato en noviembre, la Casa Blanca sabe que los votantes castigan las subidas en el surtidor. Por eso, desde marzo, la administración ha oscilado entre la presión militar y la oferta diplomática a Irán para reabrir el tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del suministro mundial.

“La situación alrededor del estrecho sigue sin resolverse, pero desde marzo argumentamos que ambas partes deberían tener interés en contener el conflicto”, señala Holger Schmieding, economista jefe de Berenberg. “El presidente necesita que los precios del petróleo bajen antes de las elecciones legislativas, y el régimen iraní necesita los ingresos derivados de un posible alivio de las sanciones”, añade.

La ecuación, pues, es de manual: paz por petróleo barato. Y aunque la paz no está sellada, el mero gesto de negociar ya ha servido para calmar a unos mercados que hace unas semanas temían un cierre prolongado del Estrecho.

El Brent a 70 dólares deshace, en apenas unas semanas, la prima de guerra que tensionó los surtidores y los índices de inflación durante la primavera.

La Lógica de Washington

La administración Trump entiende el precio de la energía como un termómetro de su gestión económica. No es una estrategia nueva. Ronald Reagan ya presionó a Arabia Saudí en 1986 para que abriera los grifos y hundiera los ingresos soviéticos; y en su primer mandato, Trump tuiteó decenas de veces contra la OPEP cuando el barril repuntaba. Hoy la receta es la misma: más oferta, menos precio.

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Por supuesto, esta lógica no responde solo a un cálculo electoral. Un crudo barato abarata los costes industriales, reduce el déficit comercial y mantiene contenida la inflación, el enemigo número uno de la Reserva Federal. Es una herramienta de política económica que Washington utiliza sin complejos, por más que Bruselas lo lea a veces como un capricho presidencial.

Para España, la bajada del Brent es una noticia excepcionalmente buena. Cada descenso de 10 dólares por barril reduce la factura energética nacional en en alrededor de 4.300 millones de euros anuales, según estimaciones de la industria que maneja Moncloa.com. Ese ahorro se traslada directamente a los surtidores —el litro de gasolina ya roza los 1,40 euros, lejos de los 1,70 de la primavera—, alivia el recibo de la calefacción y, sobre todo, relaja el IPC. Un IPC más bajo le da margen al Banco Central Europeo para seguir bajando los tipos de interés, lo que beneficia de forma inmediata a los hipotecados españoles.

Quedan incógnitas. Si las negociaciones con Irán fracasan y Trump cumple su amenaza de reanudar los ataques, la prima de guerra podría regresar en cuestión de horas. Pero por ahora, el mercado apuesta por el acuerdo. La próxima reunión de la OPEP, prevista para septiembre, confirmará si Arabia Saudí mantiene su estrategia de volumen o si, por el contrario, prefiere defender el precio. Hasta entonces, el grifo sigue abierto. Y Washington, en silencio, celebra el precio de la gasolina.

Ficha del Caso

  • El caso: La confluencia de una mayor oferta de la OPEP, una demanda asiática débil y la expectativa de un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán han devuelto el Brent a 70 dólares por barril, el nivel previo a la guerra.
  • Datos clave: El Brent cayó de 72 a 70 dólares entre el viernes y el martes. Arabia Saudí recortó sus precios oficiales. China redujo compras. Trump advirtió que podría “terminar el trabajo” si no hay paz, pero el mercado no reaccionó al alza.
  • Para España: El ahorro en la factura energética se cifra en unos 4.300 millones anuales por cada 10 dólares de bajada. La gasolina ya ha bajado a 1,40 euros/litro, y la menor inflación allana el camino a nuevas rebajas de tipos del BCE.