EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo ha calificado el absentismo laboral como «un cáncer que España no puede pagar» y ha abierto el debate sobre reducir la prestación por baja, ante un coste que supera los 30.000 millones de euros anuales.
- ¿Quién está detrás? El presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante un encuentro con directivos en el País Vasco este martes.
- ¿Qué impacto tiene? La propuesta, aún sin formalizar, tensa al Gobierno y moviliza a la izquierda, mientras Génova la defiende como una medida de responsabilidad fiscal que conecta con el votante trabajador.
Feijóo ha agitado el debate económico con una propuesta que irrumpe de lleno en la agenda social. En un foro de Ejecutivos vascos, el líder del PP sugirió que los trabajadores de baja deberían cobrar menos mensualmente y calificó el incremento del absentismo como «un cáncer que el país no puede seguir financiando». La reacción de la izquierda y los sindicatos no se ha hecho esperar, pero el dato que subyace tiene un peso innegable.
La propuesta: frenar la sangría de la baja laboral
El presidente nacional puso cifras a un problema que, según sus palabras, «no se sostiene». El absentismo laboral cuesta más de 30.000 millones de euros cada año y contribuye a un déficit de la Seguridad Social que ronda los 70.000 millones. «Estamos hablando de un agujero que se come cualquier posibilidad de equilibrar las cuentas», aseguró Feijóo, según han confirmado a Moncloa.com fuentes de Génova.
La propuesta, todavía sin articulación legislativa, apunta a modular la prestación por incapacidad temporal para desincentivar el absentismo injustificado. La idea no es nueva en el entorno popular: varias comunidades gobernadas por el PP, como Madrid o Andalucía, ya han introducido controles más estrictos en la gestión de las bajas en el sector público autonómico. Feijóo ha llevado ahora el debate al plano nacional, en un momento en que la economía y la credibilidad fiscal centran la estrategia del partido.
La izquierda reacciona: de Sánchez a los sindicatos
El Gobierno y las centrales sindicales arremetieron de inmediato contra el líder popular, tachando su intervención de «ataque a la clase trabajadora». El presidente Sánchez, sin citarle directamente, dejó caer durante la sesión de control que «rebajar los derechos de los trabajadores nunca será el camino». Los secretarios generales de CCOO y UGT coincidieron en que la propuesta es «una provocación» y recordaron que la prestación por baja es un derecho conquistado.
La controversia ganó intensidad tras la reflexión en redes de Gabriel Rufián, portavoz de ERC. «El problema no es el discurso contra la clase trabajadora de Feijóo, el problema es la cantidad de clase trabajadora que votará a Feijóo gracias a ese discurso», escribió en X. Y añadió: «¿Qué hacemos mal para que esto pase?». La autocrítica del independentista, que ya acumula cientos de miles de visualizaciones, revela una fractura en el discurso de la izquierda: una parte de la base electoral ve en la gestión popular una alternativa de sentido común que los partidos progresistas no logran contrarrestar.
Más allá de la polémica, Feijóo ha colocado la sostenibilidad del sistema de protección social en el centro de la campaña permanente: un terreno donde el PP se mueve con comodidad.
El Eje del Poder Popular
La jugada tiene lecturas que van más allá de la anécdota. Génova interpreta el gesto como una señal de responsabilidad fiscal ante una opinión pública cada vez más sensible al derroche. El entorno de Feijóo subraya que la propuesta conecta con el votante que madruga y cotiza, justo el perfil que en las últimas citas electorales ha girado hacia el PP. Además, la dirección nacional ha recibido con satisfacción el apoyo implícito de los barones territoriales: Ayuso, Moreno y Mazón llevan meses aplicando políticas de contención del gasto y han encontrado en el absentismo un argumento para defender sus presupuestos autonómicos.
En clave territorial, la propuesta aterriza con fuerza en comunidades como la Comunidad Valenciana o la Región de Murcia, donde los gobiernos populares ya han endurecido los controles de bajas en la administración local. Nuestro análisis indica que se trata de un movimiento que, sin necesidad de presentar un proyecto de ley inmediato, permite al PP marcar campo frente a un Gobierno desgastado que hasta ahora ha evitado poner el foco en este coste. El riesgo, eso sí, es que una comunicación torpe pueda alienar a colectivos sensibles, pero en Génova están convencidos de que el mensaje, bien explicado, encuentra más respaldo que rechazo.
Lo que observamos es un patrón que se repite: cada vez que Feijóo plantea una medida controvertida en el terreno económico, la izquierda reacciona con descalificaciones y, sin embargo, el PP refuerza su credibilidad. Un precedente válido fue la bajada de impuestos autonómicos o el debate sobre la inmigración: el partido azul logró capitalizar el descontento ciudadano con la gestión del Gobierno mientras los rivales quedaban atrapados en su propia retórica.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Defender la sostenibilidad del sistema de protección social y conectar con el trabajador responsable, frente a un Gobierno que ignora el coste del absentismo.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: La dirección popular dará a conocer en los próximos días si traslada la propuesta al Grupo Parlamentario para su eventual tramitación como iniciativa legislativa.
