La izquierda arremete contra el plan de Feijóo sobre las bajas laborales

El presidente Sánchez lidera la ofensiva desde la cumbre de la OTAN y los sindicatos tachan de "despropósito" las declaraciones del líder popular. El Gobierno ve la oportunidad de virar el debate público del ruido judicial a la confrontación de modelos económicos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Alberto Núñez Feijóo calificó de «cáncer» el absentismo laboral y lo vinculó a las bajas médicas, provocando una oleada de reacciones en la izquierda política y sindical.
  • ¿Quién está detrás? El presidente del PP, que reabre así la batalla de modelos económicos a las puertas de la precampaña electoral.
  • ¿Qué impacto tiene? El Gobierno y los sindicatos ven en esta ofensiva una amenaza directa a los derechos laborales y una oportunidad para contrastar su gestión económica con la agenda de recortes de las derechas.

Las palabras de Alberto Núñez Feijóo han provocado un terremoto político que el Gobierno de Pedro Sánchez quiere convertir en palanca electoral. El líder del PP calificó este martes el absentismo laboral como un «cáncer» y lo relacionó con los procesos de baja médica tutelados por los facultativos de la sanidad pública. Una sentencia que, en vísperas de una precampaña ya instalada en la agenda nacional, ha levantado en tromba al PSOE, Sumar y las organizaciones sindicales.

La reacción ha sido inmediata y coral. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se puso al frente desde Ankara, donde participaba en la cumbre de la OTAN, para tildar de «absolutamente desafortunado» el símil oncológico y advertir de que el PP, «junto a Vox, solo propone recortes y cercenar derechos». La vicepresidenta primera y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, ha respaldado la línea argumental de Ferraz: el debate es entre un modelo social y expansivo frente a la agenda ultraliberal que representan los populares.

Las centrales sindicales también han puesto pie en pared. Pepe Álvarez (UGT) acusó a Feijóo de «sumarse a una situación de bulos, mentiras y engaños» al mezclar las faltas injustificadas con las bajas médicas por incapacidad temporal. El secretario general de CC OO, Unai Sordo, calificó de «despropósito» las declaraciones —»las personas que están de baja en España sufren una enfermedad»— y subrayó que cualquier insinuación de fraude cuestiona la labor de los profesionales sanitarios que extienden esas recetas.

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El choque se produce en un momento especialmente sensible para las cuentas públicas. El mismo martes, el Consejo de Ministros aprobó el mayor techo de gasto de la historia, un 6,6% superior al del ejercicio anterior, con partidas reforzadas para vivienda, becas, dependencia, investigación y lucha contra la violencia machista. Fuentes de Moncloa insisten en que la estrategia pasa por hacer visible el crecimiento económico español como soporte de los servicios públicos, frente a la austeridad que, en su opinión, encarnaría un hipotético Ejecutivo de coalición entre Feijóo y Abascal.

La disparidad de visiones no es nueva. En Ferraz recuerdan que ya en las elecciones de julio de 2023 el PP intentó movilizar el voto con el bulo de la subida de las pensiones, un precedente que entonces le costó al líder popular una rectificación en directo. Ahora, consideran que la salida en falso del PP les permite volver a situar el foco sobre la economía real, el terreno en el que el presidente Sánchez se siente fuerte tras haber roto, según fuentes del Ejecutivo, «el paradigma de que la derecha se maneja mejor en lo económico.

Feijóo, entre el silencio y la patronal

Mientras la polvareda crecía, Feijóo optó por guardar silencio y pasear por los sanfermines. El PP, consciente de la sensibilidad del tema entre el electorado trabajador al que aspira a conquistar, ha intentido durante las horas siguientes modular el mensaje: argumentan que el líder hablaba de «fraude» y no de bajas justificadas, y acusan al Gobierno de manipular para tapar «sus cloacas». Sin embargo, el eco de las palabras originales —»cáncer»— ha dificultado la operación de control de daños.

El calendario añade una capa de complejidad. La propuesta de Feijóo llega cuando el Gobierno se enfrenta al reto de sacar adelante unos Presupuestos Generales del Estado que no tienen asegurada la mayoría parlamentaria. Pedro Sánchez ya ha advertido de que, si no logra aprobar las cuentas, adelantará las elecciones generales. Esa espada de Damocles convierte la batalla de las bajas laborales en el primer capítulo de una precampaña que se juega en el terreno de las conquistas sociales.

El Eje del Poder Socialista

La secuencia de esta semana confirma la tesis con la que Ferraz y Moncloa quieren encarar el tramo final de la legislatura: solo desde la comparación de modelos ganarán a un PP que evita detallar su programa económico. El ataque a las bajas laborales, amparado al mismo tiempo en las exigencias de la patronal, permite a los socialistas dibujar un escenario nítido de retroceso de derechos si Feijóo llega a la Moncloa de la mano de Vox.

El papel de los barones socialistas no ha sido anecdótico. Emiliano García-Page, con su habitual perfil propio, evitó entrar en el cuerpo a cuerpo pero sí respaldó la línea oficial de que el debate debe centrarse en la defensa del estado del bienestar. Tanto él como Adrián Barbón (Asturias) o María Chivite (Navarra) han aprovechado para poner sobre la mesa sus propias cifras de empleo y protección social, subrayando que las comunidades gobernadas por el PSOE mantienen niveles de cobertura que contrastan con las políticas de ajuste que el PP aplicó durante los años de Mariano Rajoy.

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El Grupo Parlamentario Socialista, entre tanto, prepara ya iniciativas para obligar al PP a retratarse en el Congreso. El portavoz del GPS, Patxi López, anticipó que llevarán una proposición no de ley que blinde el carácter facultativo de las bajas médicas y rechace cualquier control patronal sobre los procesos de incapacidad temporal. Con este movimiento, los socialistas buscan hacer visible la contradicción del PP, que durante la jornada ha intentado matizar sin desautorizar abiertamente a su líder.

El Gobierno ve en las palabras de Feijóo la oportunidad de resituar el eje del debate: del ruido judicial a la confrontación de proyectos económicos.

La lectura de medio plazo que hacen en Ferraz es clara: si logran instalar en la opinión pública la idea de que un Ejecutivo del PP supondría el desmantelamiento de las conquistas laborales, movilizarán al votante progresista que hoy se muestra desmovilizado. La cercanía del ciclo electoral —las generales podrían adelantarse si fracasan las cuentas— convierte cada semana en un campo de batalla. Y el pulso de las bajas laborales, lejos de ser un episodio aislado, apunta a ser el pórtico de una larguísima precampaña.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Frente a la agenda de recortes que propone el PP, el Gobierno socialista blinda los derechos laborales y la protección social como seña de identidad.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso para blindar el carácter médico de las bajas y forzar el voto del PP.