Apple TV+ lleva tiempo dejando claro que no necesita estrenar decenas de series cada mes para competir con el resto de plataformas. Mientras otras apuestan por la cantidad, la plataforma de Apple ha encontrado su sitio con producciones mucho más arriesgadas, personales y cuidadas, capaces de generar conversación incluso sin convertirse en fenómenos masivos inmediatos. Series como ‘Separación’, ‘Silo’ o ‘Ted Lasso’ han ayudado a consolidar esa imagen de catálogo pequeño pero tremendamente sólido.
Ahora, Apple TV+ vuelve a llamar la atención con ‘La maldición de Widow’s Bay’, un thriller con toques de terror y comedia negra que ha aterrizado en España convertido ya en una de las series mejor valoradas del año. Lo curioso es que no intenta parecerse a nada concreto ni busca agradar a todo el mundo, y precisamente ahí está gran parte de su encanto. Extraña, inquietante y muy consciente de su propia rareza, la serie protagonizada por Matthew Rhys ha conseguido sorprender de verdad al espectador.
1Un pueblo maldito convertido en obsesión
‘La maldición de Widow’s Bay’ nos lleva hasta una pequeña localidad isleña de Nueva Inglaterra donde prácticamente todo parece estar maldito. Fantasmas, nieblas extrañas, desapariciones, plagas y leyendas locales forman parte de la vida cotidiana de sus habitantes, aunque el alcalde Tom Loftis, interpretado por Matthew Rhys, está decidido a acabar con esa imagen para convertir el lugar en un atractivo destino turístico.
El problema es que Tom no cree absolutamente nada de las historias que rodean a Widow’s Bay. Está convencido de que todo forma parte de supersticiones exageradas que impiden que el pueblo avance. Pero cuanto más intenta modernizar la isla y atraer visitantes, más evidente resulta que quizá los vecinos no estaban tan equivocados. Ahí es donde la serie empieza a transformarse poco a poco en algo mucho más oscuro y perturbador de lo que parecía al principio.
