Tres detenidos y siete policías heridos en Moncloa tras una marcha que pidió la dimisión de Sánchez. La Marcha por la Dignidad congregó a unas 40.000 personas este sábado y la tensión se desbordó al intentar algunos asistentes sobrepasar el perímetro del Arco de la Victoria.
Según la Delegación del Gobierno en Madrid, los incidentes ocurrieron al finalizar la protesta autorizada, cuando un grupo de manifestantes trató de llegar hasta las puertas del Palacio de la Moncloa. Los agentes de la Policía Nacional intervinieron para disolver a los concentrados, lo que se saldó con las tres detenciones y las siete lesiones leves.
La marcha había transcurrido sin grandes altercados hasta ese momento. Los asistentes corearon consignas contra el Gobierno de coalición y contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y también contra varios medios de comunicación cuyo trabajo ha intentado boicotear.
El intento de asalto al cordón policial que acabó en incidente
Los vídeos difundidos en redes sociales muestran a decenas de personas empujando las vallas instaladas en el Arco de la Victoria, el límite marcado por la convocatoria. La Policía Nacional desplegó un dispositivo de contención que impidió el avance. En el forcejeo, siete agentes sufrieron lesiones leves, según la Delegación del Gobierno.
El parte oficial no detalla la identidad de los detenidos ni los cargos que se les imputan. Fuentes policiales consultadas por Merca2.es apuntan a que podrían enfrentar acusaciones por desórdenes públicos y atentado a la autoridad, aunque la investigación está en curso.
Las caras destacadas: el PP y Vox se suman a la protesta
Entre los asistentes, además de miles de ciudadanos anónimos, se dejaron ver rostros políticos reconocibles. La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, encabezó la representación popular. También participaron el presidente de Vox, Santiago Abascal, y el líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), José Luis Alvise Pérez.
Moncloa se ha convertido en el epicentro de una oposición que ya no solo actúa en el Parlamento, sino que moviliza decenas de miles de personas a las calles de Madrid.
La concentración obligó a cortar el tráfico en la Avenida de la Memoria y calles aledañas durante buena parte de la tarde, lo que generó atascos en la zona de Moncloa y afectó al servicio de varias líneas de autobús de la EMT.
Consignas como «Sánchez, dimisión ya» y un mar de banderas españolas —algunas con la cruz de San Andrés— tiñieron la avenida. En la marcha también se vio al empresario y exdiputado de Ciudadanos Marcos de Quinto, y a Víctor de Aldama, el acusado en la trama de mordidas por material sanitario durante la pandemia.
Moncloa, un objetivo recurrente que tensiona la seguridad en el distrito
No es la primera vez que una manifestación intenta rebasar los límites del complejo presidencial. En noviembre de 2023, otra protesta similar terminó con cargas policiales y varios heridos, aunque entonces apenas hubo detenciones. El distrito de Moncloa-Aravaca ha visto incrementarse las medidas de seguridad en los últimos años. El actual dispositivo, con unidades antidisturbios y vallado preventivo, intenta equilibrar el derecho a la protesta con la protección del espacio institucional.
La presencia de figuras como Víctor de Aldama —investigado en varias causas— en una marcha que se autodefine como cívica añade una capa de controversia que no ha pasado desapercibida. La izquierda ya ha pedido explicaciones en el Congreso por lo que considera «tolerancia con la extrema derecha», y fuentes de la Delegación del Gobierno consultadas por Merca2.es no descartan que el ministerio público abra diligencias por si hubo desórdenes en el desarrollo de la protesta.
Mientras la justicia decide sobre los arrestados, la oposición ha celebrado la movilización como un éxito. La próxima semana, el debate político se trasladará a la Asamblea de Madrid, donde Más Madrid y el PSOE ya han anunciado preguntas sobre la seguridad en actos de este tipo.
