García-Page marca el perfil crítico en el Comité Federal del PSOE por la crisis judicial

La cita del 27 de junio en Madrid reeditará el pulso entre el presidente castellanomanchego y la dirección federal, un año después de la crisis que forzó la salida de Santos Cerdán. Ferraz asume que habrá críticas pero reclama que se planteen dentro del órgano, a puerta cerrada.

Ferraz encara el Comité Federal del 27 de junio con la certeza de que Emiliano García-Page marcará un perfil crítico ante la cascada de casos judiciales que afectan al partido. El presidente de Castilla-La Mancha, la voz disidente más consolidada dentro del PSOE, volverá a plantar cara a la dirección en un momento en que el goteo de investigaciones judiciales ha debilitado la posición del secretario general. La cita, un año después de la tormenta que se llevó por delante a Santos Cerdán, reeditará el pulso entre Ferraz y los barones que exigen un giro en la gestión de la crisis.

¿Por qué Page alza la voz ahora?

La respuesta está en la acumulación de frentes judiciales. El caso Leire ha dejado tocado al partido con la imputación de altos cargos y la citación como testigo de la presidenta del partido, Cristina Narbona. A ello se suma la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por delitos fiscales y contrabando, y una nueva entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) en la sede de Ferraz. Para Page, que ha hecho de la exigencia de responsabilidades su seña de identidad, esta situación hace inevitable un nuevo choque. En el comité anterior, ya advirtió de que la opacidad pasaría factura.

Fuentes de la Ejecutiva Federal admiten que esperan «un comité movido». Pero matizan: «Todo se puede explicar». La secretaria de Organización, Rebeca Torró, presentará un balance de los cambios introducidos en el último año para mejorar la trazabilidad de las cuentas y la transparencia. Aun así, el ánimo está lejos del optimismo. La crisis de credibilidad que arrastra el partido —y por extensión el Gobierno— no se resuelve con un informe.

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El contexto es incómodo para Ferraz. El Comité, originalmente convocado para arrancar la confección de las listas electorales de cara a las municipales y autonómicas de mayo de 2027, ha quedado eclipsado por la urgencia judicial. En la dirección admiten que «hace un año tuvimos una crisis muy bestia» y confían en que el nuevo órgano sirva para pasar página, aunque reconocen que la tarea será más difícil que entonces.

El tablero territorial: quién cierra filas y quién se desmarca

En este Comité Federal contarán con voz propia los presidentes autonómicos. Page estará acompañado de Adrián Barbón, que previsiblemente adoptará un tono crítico aunque más matizado, y de Salvador Illa, a quien Ferraz sitúa al otro lado de la balanza. «Cerrará filas con Sánchez», afirman desde la dirección. Illa ya lo hizo en el comité de 2025 y su peso político, reforzado tras su victoria en las catalanas, lo convierte en un contrapeso de primer orden.

Otros barones podrían sumarse a las críticas con un perfil bajo. La dirección federal les ha lanzado un mensaje claro: que lo que digan fuera sea lo mismo que digan dentro. «Es el sitio para decir lo que se piensa», insisten fuentes del partido, subrayando que el debate a puerta cerrada debe primar sobre el espectáculo mediático. Sin embargo, la experiencia dice que en el PSOE los mensajes acaban filtrándose.

El partido necesita que el debate se quede dentro, pero las cámaras esperan en la puerta.

García-Page Pedro Sánchez

El Eje del Poder Socialista

La lectura estratégica es clara: Sánchez afronta el Comité Federal más delicado desde que recuperó el liderazgo en 2017. La acumulación de casos judiciales ha desgastado la imagen de ejemplaridad que el partido quiso proyectar tras la moción de censura de 2018. Page, con su discurso de «responsabilidad personal», actúa como altavoz de un malestar que comparten amplios sectores del socialismo territorial, especialmente en aquellas comunidades donde la cercanía con el electorado hace más difícil justificar las comparecencias judiciales. En Castilla-La Mancha, el presidente mantiene una popularidad alta y se siente legitimado para cuestionar a Ferraz sin miedo a represalias internas.

No obstante, la dirección federal maneja la situación con una mezcla de realismo y estrategia. Sabe que un cierre de filas monolítico sería contraproducente; prefiere que las críticas afloren en el Comité, donde pueden ser gestionadas con el reglamento en la mano, y no en ruedas de prensa o en redes sociales. La Ejecutiva insiste en que todos los cambios en la Secretaría de Organización —nuevos protocolos de contratación, auditorías externas, límites a los gastos reservados— demuestran que el partido ha aprendido de los errores. Pero admiten que la percepción ciudadana es lenta de revertir.

El precedente más cercano es el comité de junio de 2025. Entonces, la salida de Santos Cerdán y el escándalo de Paco Salazar estuvieron a punto de provocar una fractura. La dirección logró contenerla gracias a un discurso de unidad y a la promesa de reformas que en parte se han cumplido. Ahora, el reto es similar pero con más actores judiciales implicados. De la Ejecutiva Federal admiten que el partido está «tocado», pero confían en que Page no dinamite el cónclave. Si lo hiciera, el daño podría trasladarse a las urnas en 2027.

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Desde el punto de vista territorial, la tensión tiene consecuencias. Cataluña, con Illa al frente, necesita estabilidad en el PSC para seguir gestionando la Generalitat con el apoyo de ERC y los Comunes. Asturias, con Barbón, mantiene un equilibrio frágil entre las bases críticas y la lealtad institucional. Y Castilla-La Mancha, con Page, se erige como el principal contrapunto. La estrategia de Ferraz pasa por convertir el Comité en un punto de inflexión: escuchar las quejas, dar respuesta con medidas concretas, y salir de allí con una hoja de ruta hacia las municipales que devuelva la confianza a los cuadros del partido.

Lo que está en juego, en definitiva, es la cohesión del principal partido de gobierno en un momento en que la derecha aprovecha cada resbalón judicial para erosionar al Ejecutivo. Un comité descarnado puede ser una catarsis útil o una herida abierta. Dependerá de la habilidad de Sánchez para equilibrar la autocrítica con la defensa de un proyecto político que, pese a todo, sigue siendo la columna vertebral del bloque de izquierdas en España.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La crítica interna es legítima y necesaria, pero debe canalizarse dentro del partido para no hacerle el juego a la oposición.
  • Protagonista: Emiliano García-Page (presidente de Castilla-La Mancha y barón crítico).
  • Próximo hito: Comité Federal del PSOE el 27 de junio en Madrid, donde se medirá la temperatura real de la militancia.