El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha respaldado este sábado el acuerdo de seguridad alcanzado entre Israel y Líbano con mediación de Estados Unidos, un pacto que establece un mecanismo para el desarme de Hezbolá y que ha sido rechazado tanto por la ultraderecha israelí como por el propio grupo chií.
Las claves del acuerdo: desarme, control territorial y fin formal del conflicto
El acuerdo, firmado el pasado viernes tras cinco rondas de negociaciones en Washington, establece una hoja de ruta para que las Fuerzas Armadas Libanesas recuperen la autoridad soberana sobre todo el territorio del país y se proceda al desarme de Hezbolá. Los tres pilares del pacto son:
- Plan piloto de traspaso territorial: soldados libaneses tomarán el control de dos áreas actualmente ocupadas por Israel, un paso previo a una posible retirada israelí.
- Mecanismo de desarme de Hezbolá: se articula un proceso para que el grupo chií entregue sus armas, con la supervisión del ejército libanés.
- Fin del estado de guerra: ambas partes declaran su intención de ‘poner fin de manera concluyente al conflicto’ y resolver sus causas subyacentes.
Netanyahu ha calificado el pacto como un ‘logro histórico’ para Israel y un ‘golpe a Irán y Hezbolá’. En una comparecencia televisada, el primer ministro subrayó que el entendimiento se alcanzó mediante ‘negociaciones directas entre Israel y Líbano’.
La guerra que heredó el acuerdo: del ataque de Hezbolá a la invasión israelí
El grupo chií libanés lanzó una andanada de cohetes contra Israel el pasado 2 de marzo para vengar la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. Aquella acción arrastró a Líbano a una guerra regional de consecuencias devastadoras.
Israel respondió con una campaña de bombardeos aéreos masivos y una invasión terrestre que ha destruido miles de viviendas y mantiene la ocupación de zonas del sur del Líbano. Es en este contexto donde se ha negociado el acuerdo que ahora respalda Netanyahu.
El acuerdo no desmantela la desconfianza acumulada: Hezbolá lo considera ‘nulo’ y la ultraderecha israelí advierte de que Líbano no desarmará al grupo chií.
El impacto para Europa y España: estabilidad regional y la misión de paz en el Líbano
La estabilidad en Oriente Medio tiene consecuencias directas para la seguridad europea. España participa activamente en la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), con un contingente de cascos azules desplegado en el sur del país. Cualquier avance hacia la normalización reduce el riesgo para estas tropas y contribuye a contener la influencia iraní en la región, un objetivo compartido por la UE.
Además, la posible reducción de las hostilidades podría aliviar la presión migratoria y facilitar la cooperación en la lucha contra el terrorismo. Los gobiernos europeos, incluido el español, han respaldado históricamente las iniciativas de paz en la zona, por lo que el acuerdo refuerza una línea diplomática que apuesta por el diálogo frente a la escalada militar.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Netanyahu ha respaldado el acuerdo de seguridad con Líbano mediado por EE.UU., que prevé el desarme de Hezbolá.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Israel, Líbano y Estados Unidos como mediador, con el rechazo de Hezbolá y la ultraderecha israelí.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Se inicia el plan piloto para que tropas libanesas tomen el control de dos áreas ocupadas y se activa el mecanismo de desarme, aunque la oposición interna en ambos bandos genera incertidumbre.

