El debate del estado de la ciudad de Madrid se celebra este martes con un alcalde que lleva en la cartera una oficina virtual de vivienda y la reapertura de El Capricho. José Luis Martínez-Almeida encara el último examen del curso con una oposición más fracturada que en cualquier otra edición reciente, un factor que, según fuentes municipales, juega a su favor.
Los anuncios con los que Almeida quiere marcar el pleno
El regidor popular desgranará una batería de medidas que van desde la vivienda hasta la cultura. La oficina virtual de vivienda será el eje: un servicio digital que pretende agilizar los trámites de alquiler y compra protegida, aunque aún no se ha concretado su puesta en marcha efectiva. A ello se suman ayudas a la teleasistencia para mayores y la renovación del Parque de Atracciones, una demanda vecinal de largo recorrido.
La joya cultural de la jornada será el anuncio de que reabrirá el parque de El Capricho tras meses de obras que mantenían cerrado este espacio histórico del distrito de Barajas. La fecha exacta no se ha desvelado, pero el entorno de Alcaldía apunta a que se habilitará antes de que termine el verano.
La oposición, más rota que nunca, pierde músculo fiscalizador
En el Grupo Municipal Socialista, la batalla entre la portavoz adjunta Enma López y la exministra Reyes Maroto se ha recrudecido hasta el punto de que llevan meses sin hablarse. López se ha postulado en una lista alternativa a la que busca liderar Maroto para las próximas elecciones, una fractura que resta unidad a las críticas de la bancada.
Más Madrid, el principal grupo de la oposición, llega al pleno con su líder Rita Maestre en pleno proceso de renovación interna y con una candidatura alternativa que disputa las primarias este fin de semana. Fuentes de la formación admiten que el alcalde intentará aprovechar la crisis para desviar el foco de los problemas de los madrileños.
En Vox, la situación es aún más paradójica: Javier Ortega Smith acude como portavoz a pesar de haber sido expulsado del partido, a la espera de una resolución judicial sobre las medidas cautelares. Compartirá bancada con Arantxa Cabello, portavoz oficial designada por Bambú, en una imagen que simboliza la fractura de de los grupos municipales.
Almeida comparece sin una oposición cohesionada capaz de convertir las críticas en una alternativa de gobierno creíble.
Por qué el debate de 2026 tiene un peso especial
El pleno de este martes quedará también marcado por la emoción: el hemiciclo guardará un minuto de silencio y dedicará unas palabras en memoria de Federico López de la Riva, secretario general del Pleno desde 2006, fallecido el pasado viernes a los 69 años. Un gesto que suaviza por momentos la tensión y recuerda la pérdida de una figura clave en el funcionamiento municipal.
Históricamente, los debates del estado de la ciudad en la capital han sido el escaparate donde la oposición sacaba los colores al gobierno de turno. El año pasado, Almeida llegó sin un plan de vivienda definido y recibió duras críticas por la lentitud en la ejecución del parque público de alquiler. Ahora, con promesas concretas sobre la mesa y una oposición dividida, el alcalde recupera la iniciativa en un curso que es el último antes del sprint electoral de 2027.
La rendición de cuentas en Madrid rara vez tuvo un escenario tan favorable para el regidor y tan debilitado para los grupos de control. La pregunta que queda en el aire es si los anuncios se traducirán en realidades antes de que acabe el mandato o si, como en otras ocasiones, el ruido político acabará diluyendo las promesas.
