Mejorarán la accesibilidad en el Metro Duque de Pastrana con maqueta táctil y placas por 1,28 millones

La licitación incluye una maqueta en relieve para explorar por el tacto, placas en los pasamanos y pantallas con avisos para personas sordas. Metro justifica la intervención por la proximidad de la Fundación ONCE.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Personas con discapacidad visual o auditiva y usuarios de la estación de Duque de Pastrana (Línea 9), especialmente quienes acuden a las sedes de la Fundación ONCE.
  • ¿Cuándo ocurre? La licitación ya está publicada en el Portal de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid. La ejecución llegará tras la adjudicación, en los próximos meses.
  • ¿Qué cambia hoy? Metro instalará una maqueta táctil en el vestíbulo, placas en los pasamanos, vinilados accesibles, tres murales escultóricos y seis pantallas con sistema Visualfy.

La estación de Metro de Duque de Pastrana, en la Línea 9, aspira a convertirse en un referente de accesibilidad universal para toda la red. Metro de Madrid ha sacado a licitación un contrato de 1.282.192 euros, IVA incluido, para instalar una maqueta táctil en relieve, placas informativas en los pasamanos y un sistema de avisos para personas sordas.

La maqueta, que se colocará en el vestíbulo principal de entrada, permitirá explorar mediante el tacto la configuración de la estación antes de recorrerla. Con texturas y relieve, identificará conexiones, itinerarios y espacios principales. Metro justifica la decisión por las limitaciones actuales de Duque de Pastrana en términos de ‘legibilidad espacial y comunicación accesible’, según la memoria del contrato que recoge el Portal de Contratación Pública regional.

Además de la maqueta y las placas en los pasamanos, el proyecto incluye el vinilado integral de vestíbulos, pasillos, andenes y elementos singulares. También se contemplan tres murales escultóricos y seis pantallas dinámicas con sus correspondientes soportes estructurales y alimentación eléctrica. Todo el sistema se completa con Visualfy, una tecnología que traduce avisos e información a las personas con discapacidad auditiva.

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Por qué Duque de Pastrana y no otra estación

La elección no es casual. La estación está a escasos metros de las sedes de la la Fundación ONCE y del Grupo Social ONCE. Para Metro, esta proximidad convierte el ámbito en un entorno estratégico para implantar ‘soluciones avanzadas de accesibilidad universal, comunicación visual, recursos táctiles y sistemas digitales. Es decir: donde más personas ciegas o con discapacidad visual se concentran a diario.

La estación de Duque de Pastrana, abierta en 1983 como parte de la prolongación norte de la Línea 9 hacia Plaza de Castilla, da servicio al barrio de Chamartín. Su configuración, con un vestíbulo amplio y varios accesos, plantea retos de orientación para quienes no pueden guiarse por señales visuales. De ahí que la intervención vaya más allá de la señalética tradicional: busca que el espacio se entienda también con las manos.

La accesibilidad no avanza por grandes obras, sino por decisiones así: una estación que se diseña para las manos antes que para los ojos.

La deuda pendiente del suburbano madrileño

El proyecto de Duque de Pastrana se enmarca en el plan de mejora de la accesibilidad que Metro de Madrid viene desplegando en los últimos años. La red arrastra un déficit histórico en estaciones antiguas, sobre todo en las líneas más veteranas del sur y del este. Frente a esa realidad, actuaciones focalizadas como esta tienen una lógica clara: no es lo mismo reformar veinte estaciones de golpe que elegir un punto con alta concentración de usuarios con discapacidad.

Dicho eso, conviene poner el foco en un matiz. Una maqueta táctil y placas en los pasamanos son elementos valiosos, pero no sustituyen otras mejoras estructurales. Ascensores, itinerarios sin escalones y mantenimiento de estos sistemas, siguen siendo la base. La inversión de 1,28 millones de euros para una sola estación es relevante; el reto será integrarla con coherencia y que el servicio se mantenga en el tiempo.

Barcelona, por ejemplo, ha integrado criterios de accesibilidad universal en las remodelaciones de sus intercambiadores desde hace años. Madrid ha ido a un ritmo desigual, con avances notables en el centro y asignaturas pendientes en la periferia. Duque de Pastrana, por su vínculo con la ONCE, puede convertirse en un banco de pruebas para replicar el modelo en otras paradas.

El siguiente paso es la adjudicación del contrato, pendiente del plazo de presentación de ofertas. A partir de ahí, la ejecución de los trabajos dependerá del calendario que marque la contrata. Habrá que seguir la publicación de la resolución en el portal autonómico de contratación.

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