Nueva Pescanova vende su negocio de refrigerados en Francia al ecuatoriano Omarsa, que asume la actividad y toda la plantilla.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El grupo vigués ha completado la venta de su división de refrigerados en Francia al ecuatoriano Omarsa, especializado en la producción de langostino vannamei.
- ¿Quién está detrás? Nueva Pescanova, con sede en Vigo, y el grupo Omarsa, con granjas propias en Ecuador y planes de expansión en Europa.
- ¿Qué impacto tiene? La firma gallega mantiene los congelados a través de Pescanova France y concentra sus esfuerzos en activos estratégicos, mientras Omarsa garantiza el empleo de la división vendida.
Una operación dentro de la revisión estratégica de activos
La venta se enmarca en el proceso de revisión estratégica de activos que la compañía puso en marcha a comienzos de año, según ha explicado la propia empresa, con el objetivo de mejorar su eficiencia y potenciar la creación de valor. No es una salida del mercado francés. Nueva Pescanova mantiene allí su división de congelados, que seguirá operando a través de su filial Pescanova France.
La compañía sostiene que la separación de ambas actividades le permitirá concentrar los esfuerzos en los activos que considera estratégicos y con mayor potencial de crecimiento. La búsqueda de un inversor estable a largo plazo era una de las prioridades del proceso de desinversión. La elección de Omarsa responde, según la firma gallega, a su posición de referencia en el sector y a sus planes de expansión en Europa.
Uno de los puntos destacados del acuerdo es que el comprador se hará cargo de todos los empleados del área de refrigerados, lo que garantiza la continuidad de la actividad en Francia. Omarsa asume toda la plantilla de la división vendida, un extremo que la compañía ha subrayado al anunciar la operación.
Langostino, Ecuador y la presión sobre el mercado europeo

El comprador no es un actor menor. Omarsa dispone de granjas propias de langostino vannamei en Ecuador y está ampliando su presencia en el mercado europeo. Su especialización es, precisamente, lo que permitirá, según Nueva Pescanova, desarrollar por separado las divisiones de refrigerados y congelados.
Aquí conviene mirar el mapa. El langostino es hoy uno de los productos que más crece en los mercados europeos, y Ecuador se ha convertido en uno de los grandes proveedores mundiales del crustáceo. Para un grupo vigués con siglas históricas y estructura internacional, desprenderse de los refrigerados en Francia y quedarse con los congelados es una decisión de cartera, no una retirada.
Nueva Pescanova vende en Francia lo que no considera estratégico y concentra en Vigo lo que sí lo es: los congelados siguen siendo el corazón del grupo.
La operación deja también una lectura para el conjunto del sector pesquero español. Los grandes grupos gallegos operan desde hace años en una doble tensión: la presión de los mercados globales de acuicultura y la necesidad de mantener la sede, el empleo y el control en Galicia. Esta venta resuelve, de momento, solo una parte de la ecuación.
El Laboratorio Gallego
En términos gallegos, la operación toca una de las patas de de la economía de la comunidad. Galicia ha mirado siempre al mar como su principal activo industrial, y la pesca sigue siendo uno de los sectores con más peso político en Santiago, donde la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico, con sede en Santiago de Compostela) gestiona las competencias de mar a través de la Consellería do Mar, el departamento autonómico que asume las políticas pesqueras.
En el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa autonómica, con 75 diputados) la foto es conocida: el PPdeG gobierna con mayoría absoluta, el BNG, el Bloque Nacionalista Galego, es la primera fuerza de la oposición y el PSdeG queda como tercera formación.
Conviene recordar que Nueva Pescanova arrastra una historia convulsa desde que en 2013 la matriz Pescanova entrara en concurso de acreedores. De aquella crisis nació el actual grupo, con sede en Vigo y un accionariado de raíz gallega.
La lectura que trasciende Galicia es doble. Por un lado, coloca al sector español ante la competencia de la acuicultura latinoamericana, con Ecuador entre los grandes productores mundiales de langostino. Por otro, muestra a un grupo gallego reorganizando su cartera en un mercado europeo que decide cada temporada parte de sus reglas. Nueva Pescanova no se va de Francia, pero elige en qué parte del negocio quiere estar.
Queda por ver si esta venta es el primer paso de un repliegue mayor o la pieza de una estrategia de concentración. La compañía insiste en que la revisión de activos continúa y que el foco está en los negocios con mayor potencial. En Vigo, mientras, la pregunta es la de siempre: qué se queda y qué se va.
Ficha del Caso
- El caso: Nueva Pescanova completa la venta de su negocio de refrigerados en Francia al grupo ecuatoriano Omarsa, dentro de la revisión estratégica de activos que la compañía inició a comienzos de año.
- Datos importantes: Omarsa asume la actividad y toda la plantilla de la división de refrigerados. Nueva Pescanova conserva los congelados en Francia a través de Pescanova France. El comprador produce langostino vannamei en granjas propias en Ecuador.
- Resumen: La firma gallega blinda sus congelados y cede los refrigerados a un grupo latinoamericano en expansión, en una operación que ilustra la reorganización del sector pesquero de Galicia ante la competencia global.
