Digi Spain confirma su OPV: saldrá a Bolsa con valoración de 1.700 millones y apoyo de Mayoral

La teleco rumana pondrá en el mercado hasta el 25% de su filial española tras aceptar una rebaja de 300 millones sobre su valoración inicial. El compromiso de 100 millones del Grupo Mayoral actúa como ancla en una operación destinada a financiar su despliegue de red propia.

Digi Spain ha confirmado este lunes su OPV para cotizar en las bolsas españolas, una operación que valora al cuarto operador con red propia en 1.700 millones de euros y cuenta con el compromiso vinculante de 100 millones del Grupo Mayoral.

Claves de la operación

  • Valoración rebajada y anclaje de Mayoral. La teleco acepta una valoración pre-money de 1.700 millones, 300 menos que en el intento fallido de abril, pero asegura un inversor ancla que garantiza el tramo inicial de la colocación.
  • Uso de los fondos: red propia y 5G. Los 136 millones netos estimados financiarán el despliegue hasta los 21 millones de hogares pasados con fibra y la reducción de la dependencia mayorista, clave para el plan de negocio.
  • Control familiar sin dilución. Zoltán Teszári conserva desde Bucarest el 75% del capital a través de Digi Communications; la salida a Bolsa no altera el mando estratégico de la compañía.

El movimiento se produce tras el aplazamiento de abril, cuando Digi renunció a cotizar porque no aceptaba un descuento superior al 10% sobre los 2.000 millones que entonces manejaba. Ahora asume una rebaja del 15% y pone sobre la mesa una oferta de hasta el 25% del capital de su filial española. Tras descontar los costes de colocación, la operación dejará poco más de 136 millones de euros en caja, una cifra que ni siquiera equivale a un semestre del capex previsto para 2026.

El anclaje industrial corre a cargo de Mayoral, el fabricante malagueño de ropa infantil de la familia Domínguez de la Maza. Sus 100 millones de euros no son un cheque especulativo: el grupo textil suscribe capital antes de que el resto del mercado fije precio, lo que funciona como una doble señal —financiera y de arraigo español— para los inversores que se acercarán al libro de la OPV.

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Mayoral, el ancla textil que descoloca a los fondos de infraestructuras

Lo habitual en una colocación de un operador de telecomunicaciones es que el tramo ancla lo lidere un fondo soberano, una aseguradora o una family office especializada en infraestructuras. Aquí aparece un grupo cuyo negocio principal sigue siendo vestir niños. No es un detalle menor: los compradores naturales de una OPV de telecos europeas se han mostrado reticentes, y la entrada de Mayoral cubre ese vacío con un compromiso vinculante que aporta credibilidad antes de fijar el precio definitivo.

El compromiso de Mayoral no es un cheque de inversor financiero: es un movimiento de ancla que aporta credibilidad antes de que el resto del mercado fije precio.

El apellido Domínguez de la Maza traslada, además, una narrativa de españolidad que Digi necesita para dejar de sonar exclusivamente como operador rumano de bajo coste. La operación no resuelve el balance —la deuda bancaria del grupo rozaba los 1.814 millones a 31 de marzo—, pero sí consolida una historia de vínculos locales que puede facilitar la recepción entre inversores españoles.

El reto del margen: cómo cuadrar crecimiento y rentabilidad

Digi ha crecido a un ritmo del 20% anual desde 2023, cerró 2025 con 929 millones de ingresos y 175 de EBITDA ajustado, y lidera las altas netas en banda ancha fija y móvil de forma ininterrumpida desde finales de 2021. Su receta es conocida: tarifa baja, 11.700 empleados directos sin externalizar la atención y captura constante de portabilidades. Pero el margen EBITDA ajustado se sitúa en torno al 20% y la mayoría de los inversores institucionales considera que la promesa de elevarlo al 30% a medio plazo resulta difícil de sostener sin tocar precios.

Subir tarifas chocaría con el ADN comercial de la compañía. La ecuación solo cuadra si la red propia alcanza los 21 millones de hogares y se reduce sustancialmente el peso del acuerdo mayorista con Telefónica para el acceso 5G —justo los dos capítulos que pretenden financiar los 136 millones netos de la OPV—. Es un círculo virtuoso, pero con un capex de 400 millones previsto solo para este año, cualquier retraso en el despliegue tensa todavía más la rentabilidad.

Digi, el operador que rompió el statu quo y ahora se examina en Bolsa

Desde su aterrizaje en España, Digi ha obligado a Movistar, Vodafone y Orange a reaccionar en dos ocasiones en menos de tres años con marcas de bajo coste propias, mientras construía la mayor planta de fibra ajena al tridente tradicional. Ahora, bajo la mirada trimestral de los analistas, el escrutinio de sus márgenes será total. La cotización añade un elemento de presión competitivo para el sector: si Digi mantiene el ritmo de portabilidades con un múltiplo bursátil razonable, los grandes operadores volverán a poner sobre la mesa la posibilidad de nuevas consolidaciones.

La CNMV debe aún aprobar el folleto y la empresa apunta a finales de julio para fijar el rango definitivo de precios. Tres preguntas marcarán el resultado: si los grandes fondos europeos entran por encima del precio implícito que ha fijado Mayoral, si el ritmo de altas netas se sostiene con los márgenes bajo la lupa del mercado y si Telefónica, Vodafone España y MásOrange interpretan este debut como una amenaza adicional o como el primer paso hacia una futura concentración. La respuesta, tras el primer día de cotización.

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