La Policía Nacional ha detenido este sábado, 1 de agosto de 2026, en el municipio de Algorfa (Alicante) a un fugitivo británico de 27 años sobre el que pesaba una Orden Internacional de Detención por su presunta implicación en una red de tráfico de drogas, según ha informado el cuerpo policial.
La investigación se inició tras una solicitud de cooperación internacional remitida por el Grupo de Fugitivos Internacionales de la Comisaría General de Policía Judicial (B.C.C.O.), que trasladó la información facilitada por las autoridades del Reino Unido. Las pesquisas permitieron confirmar que sobre el reclamado pesaba una Orden Internacional de Detención (OID) —la reclamación penal que un país cursa a otro para la detención y entrega de una persona— en vigor desde junio de 2026 por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Los delitos que se le atribuyen: tráfico de drogas y armas de fuego
Los hechos que se le atribuyen habrían sido cometidos entre 2023 y 2024, periodo en el que presuntamente integraba un grupo organizado dedicado a la distribución de cocaína, cannabis y heroína. Además, las autoridades británicas sostienen que pudo continuar delinquiendo mientras se encontraba en libertad provisional.
El arrestado estaba a punto de ser incluido en la lista de los “Most Wanted” (los más buscados) del Reino Unido, lo que da cuenta de la relevancia que las autoridades británicas otorgan a su captura. A los delitos de narcotráfico se suman indicios de uso de armas de fuego contra las personas y un elevado riesgo de fuga ante la posibilidad de una condena a cadena perpetua.
La orden internacional de detención estaba en vigor desde junio de 2026 y los delitos que se le atribuyen podrían conllevar una condena de cadena perpetua.
Dispositivo policial por su elevada peligrosidad
Ante la peligrosidad del fugitivo, los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante diseñaron un operativo especial con amplias medidas de seguridad. Tras varios días de seguimiento, situaron su posible escondite en Algorfa —una zona residencial habitual entre ciudadanos británicos en la Costa Blanca— y establecieron un dispositivo que permitió localizarlo y detenerlo en las inmediaciones de su domicilio.
La rapidez de la actuación fue clave para que el arrestado no pudiera oponer una resistencia efectiva, según destacan fuentes policiales. No se registraron heridos durante la intervención.
Puesta a disposición judicial e inicio de la extradición
Tras la detención, el fugitivo fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción en funciones de guardia del Tribunal Central de Instancia, órgano encargado de tramitar el correspondiente procedimiento de extradición. Será este juzgado el que, en coordinación con las autoridades británicas, decida sobre su entrega al Reino Unido de conformidad con los acuerdos de cooperación judicial vigentes entre ambos países.
La colaboración entre la Policía Nacional y las agencias policiales británicas ha sido fundamental para la localización del reclamado. La investigación sigue abierta para determinar si el detenido contaba con alguna red de apoyo en España.

