La Administración Trump pagará 1.060 millones a RWE por cancelar su eólica offshore: qué significa para Europa

La energética alemana ha alcanzado un acuerdo con el Departamento del Interior de Estados Unidos para renunciar a sus arrendamientos eólicos marinos en las costas de Nueva York, California y Luisiana. La compensación económica asciende a 1.220 millones de dólares, unos 1.060 mill

La Administración de Donald Trump ha sellado este jueves un acuerdo con la energética alemana RWE para pagarle 1.220 millones de dólares —1.060 millones de euros— a cambio de cancelar sus contratos de eólica marina en Estados Unidos. Te cuento los detalles de un movimiento que confirma el giro estratégico de Washington en materia energética.

Las claves del pacto entre Washington y RWE

Según el comunicado oficial de RWE que he podido consultar, el acuerdo se ha alcanzado con el Departamento del Interior de Estados Unidos (DOI) y afecta a los derechos de explotación eólica en aguas de Nueva York, California y Luisiana. La compañía ha determinado que no hay un camino viable para autorizar estos proyectos en el futuro previsible, por lo que ha optado por renunciar a los arrendamientos a cambio de la compensación.

El montante de la operación —1.220 millones de dólares— se asemeja al que ya recibió TotalEnergies el pasado mes de marzo, cuando la empresa francesa también aceptó una indemnización a cambio de ceder sus arrendamientos eólicos en Carolina Long Bay y New York Bight. Te detallo el precedente porque marca la pauta de la política energética de la actual administración estadounidense.

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La decisión se enmarca en la larga cruzada de Trump contra la energía eólica. El presidente ha calificado repetidamente a los aerogeneradores de «desastre económico y medioambiental» y ha llegado a decir que no quiere que se construya «ni uno solo» durante su mandato. Con este acuerdo, la Casa Blanca demuestra que está dispuesta a desembolsar miles de millones para hacer efectiva esa promesa.

TotalEnergies ya aceptó una compensación similar en marzo. La Administración Trump paga por cancelar parques eólicos marinos y apuesta por el gas.

El viraje hacia el gas natural y los nuevos proyectos

RWE no se retira del mercado estadounidense, sino que redirige sus inversiones hacia el gas. La empresa ha anunciado que destinará 900 millones de dólares a adquirir una participación del 16% en un proyecto de gas natural licuado en Luisiana. El objetivo es reforzar su presencia en un sector que Washington considera clave para la seguridad energética nacional, según las declaraciones que he recabado del secretario del Interior, Doug Burgum, quien aplaudió el acuerdo en sus redes sociales.

La compañía alemana ha detallado, además, un plan de inversión de 17.000 millones de euros en Estados Unidos durante los próximos seis años. Con ello, espera aumentar su capacidad de generación en el país desde los 13 gigavatios actuales hasta los 22 GW en 2031. Un tercio de esa capacidad será gas natural, lo que subraya el giro estratégico que la política de Trump está impulsando entre las energéticas europeas.

Qué significa este movimiento para Europa

Desde una perspectiva europea, el caso de RWE no es menor. La cancelación de los contratos eólicos en Estados Unidos, aunque compensada, puede enfriar la confianza de otras empresas del continente en el mercado renovable norteamericano. La alemana es uno de los grandes actores de la transición energética en la UE y había apostado por el offshore estadounidense como destino de su expansión. Para España, que cuenta con intereses significativos en energía eólica marina a través de compañías como Iberdrola, la señal es clara: la política energética estadounidense está sujeta a vaivenes regulatorios que pueden afectar a los planes a largo plazo.

El movimiento se produce en un momento en el que la Unión Europea refuerza sus compromisos con las renovables. Mientras Bruselas acelera la descarbonización, la administración Trump premia con indemnizaciones millonarias a quien abandona los parques eólicos y abraza los combustibles fósiles. Esta divergencia regulatoria abre un interrogante sobre la estabilidad de las inversiones verdes fuera de las fronteras comunitarias.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Washington pagará 1.060 millones de euros a RWE a cambio de cancelar sus arrendamientos eólicos marinos en Nueva York, California y Luisiana.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? La Administración de Donald Trump, a través del Departamento del Interior, y la energética alemana RWE, que renunciará a sus contratos.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? RWE invertirá 900 millones en un proyecto de gas natural en Luisiana y prevé destinar 17.000 millones en seis años para crecer en el mercado estadounidense.