Vox Vivas Ceuta: exige la dimisión del presidente por los menas y tensa el pacto con el PP

La dirección nacional de Vox apunta contra el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y pone en jaque el pacto de gobierno local. El PP respalda sin fisuras a su barón y minimiza un órdago que ve como ruido preelectoral.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Vox, a través de su portavoz nacional, José Antonio Fúster, ha exigido la dimisión del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), por su gestión de los menores migrantes no acompañados y su ‘lloriqueo permanente’. Fúster le acusa de no defender el retorno a Marruecos y de buscar repartos autonómicos.
  • ¿Quién está detrás? La dirección nacional de Vox, con Fúster como altavoz, apunta directamente a Vivas, un barón del PP con casi un cuarto de siglo al frente de la ciudad autónoma.
  • ¿Qué impacto tiene? El órdago tensa el pacto de gobierno PP-Vox en Ceuta y traslada al ámbito local la estrategia de presión que la formación de Santiago Abascal aplica en otras plazas donde el partido de Feijóo necesita su apoyo.

El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, exigió este miércoles la dimisión del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), por su gestión de los menores migrantes no acompañados, a los que acusó de practicar un «lloriqueo permanente» en lugar de defender su devolución a Marruecos. La andanada verbal, difundida a través de los medios del partido, coloca al pacto de gobierno local en uno de sus momentos más delicados desde que se selló la coalición en 2023.

Un ataque en toda regla contra el presidente ceutí

Fúster reprochó a Vivas que, cada vez que la presión migratoria arrecia en la frontera, reclame «que las comunidades los acojan», en alusión a los repartos solidarios acordados entre el Gobierno y las autonomías. Según el portavoz, el presidente popular omite deliberadamente «lo que dice la legislación, Naciones Unidas y el acuerdo bilateral con Marruecos», y que, a su juicio, no se cumple. Cada menor que entre desde Marruecos debe ser devuelto con su familia a su país para preservar su identidad, su cultura, su religión y su lengua’, sostuvo.

La exigencia de dimisión llegó envuelta en una especie de penitencia política. «¿Quieres hacer el favor de defender los intereses de Ceuta y, por ende, los de toda España?», preguntó Fúster a Vivas, para rematar: «Dimite, hombre, o, por lo menos, anuncia que rompes tu dependencia del PSOE y del partido pro-marroquí en Ceuta». Las palabras mezclan el desafío local con un misil contra la estrategia de alianzas del PP en los territorios.

Publicidad

El PP cierra filas con Vivas y minimiza el órdago

La reacción del Partido Popular fue instantánea y sin fisuras. Fuentes de la dirección regional trasladaron a esta redacción que «Vivas cuenta con todo el respaldo del partido» y que su labor al frente de la ciudad es «impecable». La cúpula popular recuerda que el presidente ceutí gobierna desde 2001 y que, en los momentos más tensos de la crisis migratoria —como la entrada masiva de mayo de 2021—, supo anteponer los intereses de Ceuta a las consignas del Gobierno central sin caer en estridencias.

Génova no ha emitido un comunicado específico, pero fuentes del entorno de Feijóo apuntan que la solidez de Vivas está fuera de toda duda y que las declaraciones de Vox no pasan de ser un «ruido interesado». El presidente nacional del PP no necesita salir en tromba: con que no se cuestione la permanencia de Vivas, el mensaje queda claro. La estabilidad de Ceuta, para el PP, no se negocia en un plató de televisión.

El Eje del Poder Popular

Este nuevo episodio de fricción entre Vox y el PP tiene una lectura más amplia, y es la que aquí analizamos: el partido de Abascal está ensayando, plaza por plaza y ayuntamiento por ayuntamiento, una estrategia de desgaste calculado. La exigencia de dimisión de Vivas no es un hecho aislado; forma parte de un patrón que ya vimos en otras comunidades autónomas gobernadas con apoyo externo o en coalición con Vox (Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón…). Lo que se busca es, simultáneamente, mostrarse como el guardián intransigente de una política migratoria —con la mirada puesta en el electorado más descontento— y erosionar la credibilidad de gestión de los barones populares.

Desde el punto de vista territorial, Ceuta es un caso extremo. Con una frontera caliente y una presión migratoria constante, cualquier debate sobre el reparto de menores se vuelve explosivo. Vivas, que gobierna con una coalición frágil, tiene poco margen para aventuras retóricas: su prioridad es mantener la ciudad funcionando y los servicios de acogida sin colapsar. En ese marco, pedir la devolución sistemática de cada menor a Marruecos es, sencillamente, una receta para generar un conflicto diplomático que ni siquiera el Gobierno central quiere abrir de esa manera.

La estrategia popular pasa por defender la gestión de Vivas como ejemplo de responsabilidad institucional. El presidente ceutí, que ha sabido mantener la paz social en una ciudad donde la multiculturalidad es un hecho cotidiano, no se merece dimitir por cumplir con la legalidad y con los acuerdos de reparto que, por otra parte, el propio PP nacional ha respaldado en la Conferencia de Presidentes. La coherencia territorial del partido está en juego.

El precedente es claro: en 2021, tras la crisis migratoria, Vivas recibió el respaldo unánime de todos los grupos, incluido Vox. Aquello fue un espejismo. Hoy, con las elecciones generales en el horizonte, el partido de Abascal necesita marcar distancias y lo hace a costa de los presidentes del PP que, como Vivas, gestionan la complejidad sin aspavientos. La próxima ventana crítica será la renegociación del pacto de gobierno local, que podría quedar tocado si Vox insiste en convertir la dimisión en condición sine qua non.

Publicidad

La exigencia de dimisión de Vox, más que un gesto de ruptura, es un ensayo de presión que se repite en otras plazas gobernadas con el PP.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La estabilidad institucional y la defensa de los intereses de Ceuta, representada por Vivas, prevalece frente a maximalismos que ignoran la realidad diplomática y social de la ciudad.
  • Protagonista: Juan Jesús Vivas (presidente de Ceuta, PP), respaldado por la dirección nacional.
  • Próximo hito: Reunión del pacto de gobierno PP-Vox en Ceuta, donde la exigencia de dimisión podría plantearse como condición para seguir apoyando al Ejecutivo local.