Los soldados acuden al Defensor del Pueblo por las agresiones en Ceuta

Las asociaciones profesionales mayoritarias trasladan al Defensor del Pueblo la necesidad de garantizar la seguridad física y jurídica del personal militar en el cumplimiento de su misión. Tres de las asociaciones profesionales de soldados de tropa y marinería, ASFASPRO, AUME y UMT, han cursado al Defensor del Pueblo una queja en la que manifiestan los problemas que sufre el personal militar desplegado en la crisis fronteriza de Ceuta.

«Día tras día los militares están en las calles de la ciudad intentando que la población pueda seguir su vida con la mayor normalidad posible, pero se encuentran con circunstancias que limitan el alcance de sus actuaciones. ASFASPRO, AUME y UMT manifiestan la necesidad de que se adopten las medidas adecuadas para garantizar al personal desplegado en Ceuta la información funcional que legalmente debe conocer, su seguridad jurídica y personal, la prevención de riesgos (ante ataques físicos y contacto con enfermedades) y la protección de sus datos identificativos (para evitar la localización del militar y su entorno, con el consiguiente riesgo para su seguridad)», aseguran en un comunicado.

Soldados por las calles de Ceuta el pasado 22 de agosto. AGENCIAS
Soldados patrullando por Ceuta. AGENCIAS

Los miembros de un ejército profesional «deben tener sus derechos profesionales bien protegidos y deben sentirse en todo momento respetados para poder centrarse en el cumplimiento de su misión. El Ministerio de Defensa, y Margarita Robles la primera, debería tener en cuenta, especialmente en una coyuntura como la actual -sin entrar en los conflictos internacionales, que también nos afectan al tener que desplegar unidades en el extranjero- en que las Fuerzas Armadas vienen encadenando intervenciones (pandemia, volcán de la Palma, DANA, incendios, violación de frontera…)», añaden.

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Pero «son unas Fuerzas Armadas menguantes, la profesión militar ha perdido atractivo para nuestros jóvenes por sus condiciones laborales y económicas, y no se cubren las plazas ofertadas. Mal vamos si el personal militar tiene que pedir amparo al Defensor del Pueblo para poder contar con medios adecuados para hacer su trabajo en condiciones», concluye el comunicado firmado por las tres asociaciones profesionales.

El último incidente, que se saldó con cuatro militares heridos de diversa consideración, ha desatado una ola de indignación y preocupación en las filas militares. Ante la gravedad de los hechos, las principales organizaciones de representación del personal militar alzaron la voz de forma conjunta para exigir responsabilidades políticas, un marco normativo claro que ampare a los efectivos en el desempeño de sus funciones y la dotación inmediata de material de autoprotección adecuado para evitar que un suceso de estas características vuelva a repetirse.

Emboscada en la frontera

El ataque se produjo de manera imprevista cuando los efectivos militares se encontraban cumpliendo con las misiones de apoyo a la custodia del perímetro fronterizo. Un grupo de migrantes sorprendió a la patrulla en una acción violenta que pone de manifiesto la creciente complejidad y peligrosidad del escenario al que se enfrentan a diario las tropas en la zona. La noticia de la agresión se propagó rápidamente, generando una respuesta unánime por parte de los colectivos de las Fuerzas Armadas.

En una declaración conjunta sin precedentes por su contundencia, la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO), la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) y la Unión de Militares de Tropa (UMT) han condenado enérgicamente el ataque sufrido por sus compañeros. Las tres entidades coinciden en señalar que esta emboscada no es un hecho aislado, sino la demostración palpable de una situación de extrema vulnerabilidad sobre la que llevan advirtiendo de forma reiterada desde que se intensificó la presión sobre el perímetro ceutí.