Segundo día de caos en Rodalies: retrasos generalizados en R1, R2, R4, R8 y Regionales

Renfe atribuye las demoras a 'incidencias relacionadas con los maquinistas' y a una avería en Rubí que castiga la R8. Los paros de Semaf y Alferro para el 10 y el 12 de noviembre amenazan con alargar el conflicto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Usuarios de la R1, R2 Sud, R2 Nord, R4, R8, R11 y Regionales Sud, en especial en el Maresme, el Vallès y el área metropolitana de Barcelona.
  • ¿Cuándo ocurre? Este domingo 8 de noviembre, con esperas de más de dos horas en la R1 y demoras de hasta media hora en la R8. Los paros de Semaf y Alferro están convocados para el 10 y el 12 de noviembre.
  • ¿Qué cambia hoy? No hay horario fiable ni hora de restablecimiento anunciada. Conviene consultar los avisos oficiales antes de salir y prever alternativas en Metro, FGC o bus interurbano.

Los retrasos en Rodalies vuelven a castigar este domingo a la R1, la R2, la R4, la R8 y los Regionales. Renfe admite demoras superiores a los 30 minutos y, en la línea del Maresme, los viajeros hablan de más de dos horas sin tren en puntos como Canet de Mar.

La compañía atribuye el desorden a una incidencia operativa y se limita a señalar que se trata de ‘incidencias relacionadas con los maquinistas y los trenes que se están analizando’. La fórmula no aclara nada y llega después de un sábado con decenas de trenes cancelados y esperas de más de dos horas en varias líneas del área de Barcelona.

En la R8 el origen es distinto: una avería en la infraestructura en la estación de Rubí que puede acumular demoras por encima de la media hora. La R1, la R2 Sud, la R2 Nord, la R4, la R11 y los Regionales Sud circulan fuera de su horario habitual, según el aviso difundido por la web oficial de Rodalies. La información al viajero, otra vez, llega a cuentagotas.

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Qué líneas circulan hoy fuera de horario y por qué nadie da una hora de restablecimiento

El mapa de la afectación es amplio y desigual. La R1, la R2 y la R4 concentran los peores registros porque el cambio de condiciones se ha aplicado sobre todo a Rodalies y no a los Regionales. En el Maresme, varios usuarios denuncian en redes sociales que por Canet de Mar han pasado más de dos horas sin ningún tren y que la primera circulación hacia Barcelona llegó con retraso. La operadora comunica demoras de más de 30 minutos, pero no ofrece horario de normalización.

El síntoma más visible de la jornada lo protagonizaron 140 castellers de Sants, atrapados en la estación de Sants sin poder viajar a Mataró. Tenían previsto actuar a las 11:30 en la plaça de Santa Maria, en la Diada Mariona Galindo i Lora organizada por los Capgrossos de Mataró, y la colla denunció la situación con una fotografía desde el andén: ‘Debido al servicio deficiente y la inexistente información de Rodalies nos encontramos 140 castellers atrapados’.

Una red que pierde el horario pierde también el derecho del viajero a saber cuándo volverá a casa.

Del turno descentralizado al taxi desde Barcelona: el cambio que descolocó a la plantilla

incidencias Rodalies hoy

La raíz del conflicto no es una avería. Es una decisión de la dirección de Renfe que ha eliminado el sistema de turnos que empezaba fuera de Barcelona y que permitía tener bases repartidas por el área metropolitana y su entorno: Vilanova i la Geltrú, Montcada, Mataró, Granollers, o Terrassa. Esas bases han desaparecido de un día para otro. A partir de ahora, el personal tiene que desplazarse hasta Barcelona a cualquier hora del día o de la noche y, desde allí, coger un taxi hasta su cabecera de servicio.

La letra pequeña del nuevo gráfico incluye turnos de hasta 30 horas con pernoctación fuera de casa, según fuentes sindicales, que subrayan que el cambio se ha aplicado sin negociación y sin margen de adaptación. El resultado es un círculo difícil de cerrar: el maquinista no siempre puede llegar a la base a tiempo para sacar el tren, y el tren que no sale arrastra a todos los que vienen detrás.

El precedente de Gelida y la huelga que llega el martes

Una comunicación interna de Semaf dirigida a la cúpula de Renfe en Catalunya y al director de Rodalies ya denunciaba antes de este episodio incumplimientos reiterados. Entre ellos, la aplicación solo parcial de los acuerdos de seguridad adoptados tras el caso de Gelida —por ejemplo, las condiciones para reanudar la circulación después de temporales— y el traslado de los calendarios laborales de 2027 sin pactarlos con la representación sindical. La respuesta de la dirección, según las mismas fuentes, fue romper los pactos de funcionamiento vigentes, entre ellos la descentralización de los turnos.

Ahí está el núcleo del asunto. No es un pulso salarial, es un pulso sobre cómo se organiza el trabajo en una red que arrastra años de averías, quejas y protocolos de seguridad cuestionados. Analizamos la jugada como lo que parece: una medida de presión ejecutada en el peor fin de semana posible, sin plan de contingencia visible y con la plantilla avisando de que no sabe cómo garantizará el servicio en los próximos días.

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El calendario aprieta. Semaf y Alferro han convocado paros en Rodalies para el 10 y el 12 de noviembre, con servicios mínimos del 66% en hora punta, y el 11 de noviembre la movilidad quedará condicionada por la huelga general. La primera jornada de huelga queda a menos de 48 horas.

Si el martes la red no responde, el debate dejará de ser sindical y pasará a ser político. El Departament de Territori queda en la diana de un usuario que paga, espera y no recibe explicación; y la Generalitat, que lleva años reclamando la gestión integral del servicio, tendrá que explicar qué margen real tiene sobre una operadora estatal que decide los turnos a su manera. Ese es el riesgo que nadie quiere nombrar en público: cada episodio como el de este domingo erosiona la credibilidad de la solución que se vende desde el Palau.

Mientras tanto, el viajero solo tiene una certeza razonable: consultar los avisos oficiales antes de salir de casa, porque el horario impreso ya no sirve. El próximo hito es el martes 10 de noviembre. Hasta entonces, el andén manda.