Los aranceles que Trump y Xi negocian en la Casa Blanca deciden el futuro de las fábricas de coches en España. El encuentro de este jueves, el tercero entre ambos desde que el republicano volvió al poder, arrancó con alfombra roja, honores militares y una agenda con cuatro frentes: aranceles, Irán, inteligencia artificial y automóvil.
España es el segundo fabricante de automóviles de Europa y el sector aporta en torno al 10% del PIB nacional, con cerca de dos millones de empleos directos e indirectos según los datos de la patronal ANFAC. De ahí que cualquier giro en la guerra comercial entre Washington y Pekín acabe notándose, antes o después, en una cadena de montaje de Zaragoza, Vigo o Martorell.
Qué se juegan Trump y Xi en su tercer cara a cara
El presidente de Estados Unidos resumió la cita en una frase: ‘Trataremos cuestiones urgentes’. Habló de seguridad, de tecnología y de la ‘superinteligencia’ —su término para la inteligencia artificial—, y sostuvo que las decisiones que se tomen en esos ámbitos ‘pueden promover la paz y la prosperidad durante décadas.
Xi respondió con un mensaje más diplomático. Debemos fortalecer la comunicación‘, dijo el presidente de China, antes de reivindicar un diálogo ‘franco, profundo y continuo’ entre dos países con realidades nacionales distintas. Anunció además que China invitará a 100.000 jóvenes estadounidenses en los próximos cinco años para estudiar y hacer intercambios, y la jornada se cierra esta noche con una cena de Estado.
Por qué los aranceles del coche chino golpean al motor español
Aquí está la clave para España: la industria nacional no vende coches a China, los fabrica para Europa. Casi toda la producción cruza nuestras fronteras y el mercado único es su destino natural, de modo que cuando Bruselas mueve una pieza arancelaria, el tablero de precios en el que compiten los modelos fabricados aquí se mueve entero.

Bruselas ya movió ficha hace dos años. En octubre de 2024 impuso derechos compensatorios —aranceles que buscan neutralizar las subvenciones que un producto recibe en su país de origen— de hasta el 35,3% sobre los coches eléctricos chinos, que se suman al 10% del arancel base comunitario.
Cada arancel que se pacta en Pekín o en Washington acaba repercutiendo en las cadenas de montaje de Zaragoza, Vigo y Martorell.
Y mientras esa partida se decide, los fabricantes chinos ya están aquí. Chery ensambla vehículos en la antigua planta de Nissan de la Zona Franca de Barcelona, de la mano de la marca española Ebro, y firmas como BYD o MG han multiplicado sus matriculaciones en el mercado español. La duda es si esa inversión seguirá llegando o si Trump se lleva a casa la próxima fábrica.
El tercer frente es la negociación paralela. Bruselas y Pekín negocian desde 2024 un mecanismo de precios mínimos que sustituya parte de esos aranceles, una fórmula que la Comisión Europea ha explorado para rebajar la tensión sin retirar la protección. Si esa vía se cierra, el coche chino seguirá entrando con recargo; si se abre, entrará más barato.
Lo que enseña el precedente de 2025
Ya ha pasado antes. En octubre de 2025, al margen de la cumbre del APEC en Corea del Sur, Trump y Xi sellaron una tregua arancelaria que incluyó la suspensión temporal de los controles chinos sobre las tierras raras. Aquel acuerdo no cerró el conflicto de fondo —el litigio entre ambos países se arrastra desde 2018 en la Organización Mundial del Comercio— y la prueba es que este jueves vuelven a negociar lo mismo.
El arma que Pekín no suelta es el control de las tierras raras, los minerales con los que se fabrican los imanes de los motores eléctricos. China refina en torno al 90% del suministro mundial y Europa depende de esas importaciones. España no es una excepción: tiene yacimientos identificados, como el de Matamulas, en Ciudad Real, pero ninguno en explotación.
Conviene seguir tres cosas a partir de ahora: si la Unión Europea cierra con Pekín un acuerdo de precios mínimos o mantiene los aranceles, si los fabricantes chinos consolidan sus planes industriales en España y cuánto tarda Pekín en volver a usar sus minerales como moneda de cambio. Lo que se firme en la Casa Blanca acabará notándose en las cadenas de montaje de aquí.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Trump y Xi se reúnen en la Casa Blanca en su tercer cara a cara del mandato, con aranceles, Irán, inteligencia artificial, automóvil y tierras raras sobre la mesa.
- Datos importantes: España es el segundo fabricante de automóviles de Europa, con cerca del 10% del PIB y dos millones de empleos vinculados según ANFAC. La UE aplica desde octubre de 2024 derechos de hasta el 35,3% al coche eléctrico chino.
- Resumen: Un acuerdo entre Washington y Pekín reordenaría la inversión industrial y los precios del coche en Europa, con las plantas españolas como pieza principal expuesta.
