La patronal hotelera Hosbec ha puesto cifras al desacuerdo por el programa Imserso (el plan estatal de turismo social para personas mayores): 15.000 empleos y 150 millones de euros en juego.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Hosbec calcula que la ausencia de los hoteles valencianos en la próxima edición del Imserso 2026-27 costaría 15.000 empleos y más de 150 millones.
- ¿Quién está detrás? La patronal valenciana Hosbec y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que fija los precios.
- ¿Qué impacto tiene? Destinos de Alicante, Valencia y Castellón, como Benidorm o Peñíscola, sufrirían un efecto desierto en temporada baja.
Las cuentas del plantón al Imserso
El primer golpe es laboral. Según el comunicado de prensa de Hosbec, la no participación en el programa Imserso supondría la pérdida de en torno a 15.000 empleos directos e indirectos, vinculados a la actividad hotelera y a toda la cadena de proveedores asociados al turismo sénior en temporada baja. No es solo un número: son plantillas que se mantienen fuera de la temporada alta gracias a este turismo.
El impacto económico total supera los 150 millones de euros. La facturación directa que reciben los hoteles de la Comunitat Valenciana por el Imserso asciende a 100 millones de euros, según la patronal. A esa cifra se suma el efecto arrastre en comercio, restauración, transporte y otros servicios, que Hosbec calcula en más de 50 millones adicionales.
A eso se añade la merma fiscal. La patronal avisa de que la caída de actividad se trasladaría a las arcas públicas autonómicas con una menor recaudación de entre 10 y 15 millones de euros solo en concepto de IVA, derivada de la menor actividad económica que dejaría el programa.
El riesgo se extiende por todo el litoral valenciano. Benidorm, Jávea, Guardamar del Segura, Torrevieja, Denia, L’Alfàs del Pi, Peñíscola, Oropesa del Mar, Vinaròs y Gandia figuran en el mapa de destinos históricamente adheridos. En los municipios más estacionales, avisan desde la patronal, la no ejecución del Imserso provocaría un efecto desierto: calles, comercios y hoteles vacíos durante otoño, invierno y principios de primavera.
El desencuentro tiene cifras concretas. Los costes mínimos de producción, sin contar amortizaciones, se sitúan en 35 euros por persona y día, mientras que el Imserso retribuye el producto hotelero entre 28 y 30 euros. Algunos hoteles han comunicado a Hosbec propuestas de contratos aún más bajas, en torno a 26 euros.
En los destinos más estacionales, la ausencia del Imserso no es una simple caída de ocupación: es un desierto económico que se paga en plantillas y en persianas bajadas.
La patronal pide una revisión de precios y el ministerio guarda silencio
Hosbec insiste en que el programa Imserso es históricamente una herramienta de desestacionalización. Ha permitido a los hoteles sostener plantillas en los meses de menor ocupación. Sin precios viables, ese equilibrio desaparece.
La patronal se dice dispuesta a colaborar con la Administración para encontrar una fórmula que garantice tanto el acceso de las personas mayores como la viabilidad de los establecimientos. Reclama, en concreto, una revisión de los precios ofertados para reflejar los costes reales. Denuncia, además, la pasividad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ante la insuficiencia de las tarifas para la temporada 2026-27.
El Escenario Valenciano
El pulso entre la patronal hotelera y el ministerio coloca a la Generalitat en una posición incómoda: el turismo es una de las grandes palancas autonómicas, pero el Imserso es una política estatal. La apuesta valenciana por desestacionalizar la costa depende en buena parte de un programa que se decide en Madrid. Nada nuevo: la tensión entre las comunidades turísticas y el Gobierno central por el modelo de turismo social se repite cada temporada, aunque rara vez con un impacto potencial tan cuantificado.
A nivel nacional, el Imserso moviliza cada año a cientos de miles de personas mayores y actúa como amortiguador laboral en zonas costeras de varias comunidades autónomas. La eventual retirada de los hoteles valencianos podría tener efectos comparables en otras autonomías si las tarifas no se revisan, y abre un debate en el sector sobre la necesidad de indexar los precios del programa a los costes reales del alojamiento. Mientras, la pelota sigue en el tejado del ministerio: si no hay revisión, el plantón será efectivo cuando se cierren los contratos de la temporada 2026-27. Los hoteles de Benidorm, Peñíscola o Gandia esperan una señal.
Ficha del Caso
- El caso: La patronal hotelera valenciana cifra el coste de no participar en el Imserso 2026-27 por los precios insuficientes que fija el Ministerio de Derechos Sociales.
- Datos importantes: 15.000 empleos en riesgo; 100 millones de facturación directa; más de 50 millones de efecto arrastre; entre 10-15 millones de IVA; costes reales de 35 euros frente a 26-30 euros por plaza.
- Resumen: El plantón pondría en jaque la desestacionalización del litoral valenciano y obligaría a negociar una revisión tarifaria antes del cierre de la temporada 2026-27.

