La USC ha aprobado este martes el programa Fénix para rescatar a los investigadores afectados por el fallo de las Ramón y Cajal. La medida se dirige a parte del talento investigador que quedó fuera de la convocatoria estatal de 2025.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consello de Goberno de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha dado luz verde a Fénix, un programa propio con cuatro plazas.
- ¿Quién está detrás? La USC, con la vicerrectora de Investigación y Ciencia Abierta, Almudena Hospido, y la rectora Rosa Crujeiras.
- ¿Qué impacto tiene? Busca retener a científicos en biomedicina, biociencias y física, y les exige concurrir a futuras convocatorias competitivas.
Un programa extraordinario con cuatro plazas
El plan es extraordinario y se limita a la convocatoria Ramón y Cajal de 2025. Contempla exactamente cuatro plazas: una de Biociencias y Biotecnología en el Departamento de Fisiología, adscrita al CIMUS; dos de Biomedicina, también en Fisiología y en el CIMUS; y una de Ciencias Físicas en el Departamento de Física de Partículas, adscrita al IGFAE. Fénix no amplía la convocatoria estatal, pero sí construye un marco paralelo para no perder ese talento.
Según las bases reguladoras citadas por la USC, el programa toma como referencia las condiciones que los científicos habrían tenido con la ayuda Ramón y Cajal. También fija un itinerario de consolidación condicionado a los requisitos legales y a los procedimientos de planificación de la universidad. La incorporación puede exigir, cuando proceda, que la persona seleccionada renuncie a la ayuda obtenida en la convocatoria de 2025.
El compromiso de los investigadores incluye concurrir, mientras cumplan los requisitos, a las sucesivas convocatorias Ramón y Cajal o a otros programas competitivos de ámbito autonómico, estatal o europeo. La vicerrectora de Investigación y Ciencia Abierta, Almudena Hospido, explicó que Fénix es «un instrumento propio, extraordinario e limitado a esta convocatoria» para recuperar parte del talento afectado y asumir la responsabilidad institucional.
El fallo de comunicación que dejó fuera 25 candidaturas
El actual equipo rectoral conoció el problema el 9 de abril, un día antes de tomar posesión, al comprobar que la USC no figuraba como centro elegible en la resolución de la Agencia Estatal de Investigación. La universidad solicitó información de inmediato para intentar subsanar la situación, pero, la respuesta fue negativa. La USC perdió la oportunidad de presentar 25 candidaturas a las ayudas Ramón y Cajal de 2025.
Hospido atribuyó lo ocurrido a «un fallo interno de comunicación» y admitió que «fallou todo o que tiña que fallar». La rectora, Rosa Crujeiras, avanzó en la misma reunión que, tras el proceso de información reservada, se intervendrá con urgencia en la operativa de la Subárea de Convocatorias y Programas de Recursos Humanos para evitar que estas situaciones se repitan.
La USC no solo ha creado una salida académica: ha asumido de forma expresa la responsabilidad institucional por un fallo que costó 25 candidaturas.
El Laboratorio Gallego
La Universidade de Santiago de Compostela es una de las tres universidades públicas de Galicia y uno de los principales polos de investigación del noroeste peninsular. El episodio de las Ramón y Cajal no se lee únicamente en clave local: las convocatorias de la Agencia Estatal de Investigación marcan el ritmo de la captación de talento en todo el sistema universitario español.
En Galicia, la retención de investigadores depende en buena medida de la capacidad de las universidades para competir por fondos estatales y europeos. Lo que ha hecho la USC es construir un puente temporal para que un fallo administrativo no se traduzca en una fuga de científicos.
La lectura nacional es directa: los errores de gestión en una universidad pueden tener consecuencias sobre la carrera de decenas de investigadores. Fénix introduce, además, una lógica de corresponsabilidad: la institución financia ahora una vía extraordinaria, mientras los científicos se comprometen a volver a competir en las próximas convocatorias estatales.
La proyección queda abierta. Habrá que observar cuántos de los cuatro perfiles se incorporan definitivamente, qué resultados obtienen en las futuras Ramón y Cajal y si otras universidades replican este tipo de respuesta. La Universidad de Santiago no ha fijado fechas cerradas, pero el programa nace limitado a la convocatoria de 2025 y con la mirada puesta en los próximos ciclos de financiación competitiva.
Ficha del Caso
- El caso: La USC perdió 25 candidaturas a las ayudas Ramón y Cajal por un fallo interno de tramitación y ha creado el programa Fénix para recuperar parte del talento afectado.
- Datos importantes: Cuatro plazas: una en Biociencias y Biotecnología, dos en Biomedicina y una en Ciencias Físicas, con adscripciones a los institutos CIMUS e IGFAE.
- Resumen: Fénix ofrece un marco similar a la ayuda Ramón y Cajal, exige concurrir a futuras convocatorias competitivas y evidencia el impacto nacional de la gestión universitaria en la retención de talento.

