Los Mossos d’Esquadra han detenido a cuatro hombres en Barcelona por transportar más de 150 kilos de droga y un subfusil en tres vehículos. La operación ha permitido intervenir marihuana, hachís y cocaína valorados en 220.000 euros, además de un arma con cartuchos y silenciador, según el comunicado difundido este viernes por la policía catalana.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? Los Mossos d’Esquadra han detenido a cuatro hombres que transportaban droga y un arma en tres vehículos por el área metropolitana de Barcelona.
- ¿Dónde y cuándo? Entre el distrito de Sants-Montjuïc y Sant Joan Despí. Las detenciones se produjeron el lunes 21 de septiembre y el comunicado se difundió el viernes 25 de septiembre.
- ¿Qué resultado? Cuatro detenidos, más de 150 kilos de marihuana, hachís y cocaína, un subfusil con cartuchos y silenciador y 1.800 euros en efectivo.
El dispositivo: de una calle de Sants-Montjuïc a una furgoneta de alquiler
La investigación arrancó cuando agentes de paisano del distrito de Sants-Montjuïc detectaron una actividad sospechosa en torno a la calle Ventura Plaja. Según el comunicado policial, dos ocupantes de un vehículo daban indicaciones a un tercer hombre para acceder a un inmueble mientras otros dos vigilaban el exterior. Minutos después, un individuo salía del portal acompañado de otro hombre y ambos cargaban cajas de cartón de grandes dimensiones en un segundo vehículo.
Cuando ambos vehículos emprendieron la marcha, los agentes interceptaron a un cuarto hombre que se desplazaba a pie y ordenaron detenerse al coche que transportaba las cajas. El conductor intentó huir corriendo y se deshizo de su teléfono móvil para eliminar posibles pruebas, un dispositivo que los agentes recuperaron. En el registro del vehículo se intervinieron 2 kilos de cocaína, 20 kilos de marihuana y 6 kilos de hachís.
En paralelo, los agentes inspeccionaron el segundo vehículo. Sus ocupantes, uno de los cuales llevaba 1.800 euros en efectivo, alegaron que eran turistas. Durante el registro, los mossos hallaron la llave de una furgoneta de alquiler que los hombres no habían devuelto a la empresa en la fecha acordada. El sistema de geolocalización del vehículo permitió localizarla junto a una gasolinera de Sant Joan Despí.
En el interior de la furgoneta, los agentes encontraron diez cajas embaladas con 99 paquetes que contenían 104 kilos de marihuana y 13 kilos de hachís, sustancias valoradas en más de 220.000 euros. Junto a la droga, los mossos intervinieron un subfusil con cartuchos y un supresor de sonido.
La geolocalización de la furgoneta permitió cerrar en horas una operación que retiraba de la circulación un arma de guerra y más de 150 kilos de droga.
Detenidos con antecedentes y puesta a disposición judicial
Los cuatro arrestados tienen 36, 39, 48 y 49 años y tres de ellos contaban con antecedentes por hechos similares. Al cuarto se le atribuyen, además del delito de tráfico de drogas, los delitos de resistencia y desobediencia grave a los agentes de la autoridad por la oposición que mostró durante su detención. La policía catalana les imputa un delito contra la salud pública y uno de tenencia ilícita de armas y explosivos.
Los cuatro hombres pasaron a disposición judicial el martes 22 de septiembre. El comunicado policial no detalla el número de agentes que participaron en el dispositivo ni el destino final de la droga intervenida.
El Contexto Operativo
La operación se enmarca en la presión sostenida sobre el tráfico de drogas en el área metropolitana de Barcelona, donde confluyen la distribución al por menor y el almacenamiento temporal de partidas destinadas a mercados nacionales y europeos. El uso de vehículos de alquiler con geolocalizacion, de viviendas puente y de teléfonos de usar y tirar es una constante en las redes que operan en esta zona. En los últimos ejercicios, la presión policial sobre esas estructuras logísticas en el litoral mediterráneo ha sido constante.
El tráfico de drogas es, según Europol, la principal fuente de ingresos de las redes de crimen organizado que actúan en la Unión Europea y una de las amenazas que la agencia sitúa en el nivel más alto. En España, figura entre las tipologías delictivas con mayor volumen de detenciones en el Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior, con cifras que superan las 20.000 detenciones anuales y una tendencia al alza en los últimos ejercicios.
La coordinación entre cuerpos resulta determinante en la persecución del narcotráfico. La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen operaciones activas contra las redes internacionales que abastecen el mercado catalán y europeo, y su trabajo conjunto con las policías autonómicas multiplica la capacidad de golpear la logística de las organizaciones. La desarticulación de los canales de transporte, como el detectado entre Sants-Montjuïc y Sant Joan Despí, es la vía más eficaz para encarecer la operativa de los grupos. La presencia de un subfusil con silenciador eleva la gravedad del caso y confirma el nivel de armamento que manejan determinadas redes de distribución.
