La forma más fácil de hacer arroz con pollo en Thermomix: listo y perfecto para táper

El pollo se marina en un aceite especiado con pimentón, ajo y tomillo, y se cuece al vapor en el Varoma mientras el arroz se hace abajo, en el cestillo. 45 minutos, una sola programación y la salsa reservada para aliñar el conjunto.

El arroz con pollo en Thermomix tiene un problema de expectativas. Lo programas pensando en el táper del lunes y acabas con el grano apelmazado, la pechuga reseca y la sensación de haber complicado una cena que era facilísima.

No es la máquina. Casi siempre es el orden en el que se hacen las cosas. Esta receta, que preparo desde hace años, cocina el pollo al vapor en el recipiente Varoma mientras el arroz se hace abajo, dentro del cestillo, con el vapor que sube del agua. Un solo programa. Cero vigilancia.

La clave está en el adobo. En lugar de echar el pollo crudo con sal y pimienta, se marina en un aceite especiado que se tritura en el propio vaso con pimentón, ajo, tomillo y pimienta negra. Ese aceite trabaja dos veces: perfuma la carne y, con lo que sobra, aliña el arroz. Es, en el fondo, un arroz blanco con pollo adobado, la fórmula que en ThermoRecetas llevan años publicando y que se resuelve en 45 minutos contando el reposo.

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Aquí hay un detalle que casi nadie respeta y que a mí me costó dos platos insulsos: antes de meter el pollo en el vaso hay que sacar dos o tres cucharadas de la salsa y guardarlas aparte. Es el aliño final. Sin ellas, el plato sale correcto pero aburrido.

Con la salsa reservada, el pollo se mezcla 10 segundos a velocidad 1 con giro a la izquierda, para que se impregne sin deshacerse. Después, a un bol y a la nevera. Un mínimo de 15 minutos de marinado; si tienes media hora, mejor.

El truco no consiste en cocinar más tiempo, sino en dejar que un único programa haga dos trabajos y que el vapor reparta el sabor.

El secreto del éxito

  • Salsa reservada: dos o tres cucharadas del aceite especiado, apartadas antes de marinar el pollo, son las que dan sentido al arroz. Sin ese aliño final, el plato se queda corto.
  • Marinado en frío de 15 minutos: tapado y en la nevera. Menos tiempo y el pimentón se queda en la superficie del pollo; mucho más no aporta nada nuevo.
  • Arroz suelto en el cestillo: los 350 g se echan sin apretar y no se remueven durante la cocción. Si el grano queda amontonado, el vapor no llega igual a todos.

Ingredientes (para 4 raciones)

  • 400 g de pechuga de pollo, en trozos de unos 2 cm
  • 350 g de arroz blanco (mejor de grano largo, aguanta mejor el vapor)
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharaditas de pimentón
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 litro de agua
  • Sal y pimienta negra molida
arroz blanco con pollo adobado

Todo al vaso: paso a paso

La salsa se hace en un momento. Aceite, pimentón, las dos cucharaditas de sal, pimienta, los ajos y el tomillo al vaso, y 20 segundos a velocidad 8. Queda una pasta rojiza y muy aromática. Ahí mismo retiras las dos o tres cucharadas que vas a guardar.

El resto se queda en el vaso y ahí va el pollo. 10 segundos, giro a la izquierda, velocidad 1. Los trozos salen cubiertos y enteros, sin deshilacharse. Al bol, tapado, y a la nevera.

Pasado el marinado, el litro de agua va directo al vaso, sin lavarlo: los restos del adobo son sabor gratis. El arroz, al cestillo, y el pollo repartido entre el recipiente Varoma y la bandeja. Procura que la mayoría de los trozos queda en una sola capa; si se apilan, el vapor no los cuece por igual.

Tapa puesta, conjunto Varoma en su sitio y 20 minutos a temperatura Varoma, velocidad 4. Ojo con la tapa: cada vez que la levantas pierdes vapor, y aquí el vapor es toda la cocción.

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Se sirve el arroz con el pollo por encima y la salsa reservada, fría, repartida justo antes de llevar la fuente a la mesa. El grano tiene que estar suelto y el pollo jugoso por dentro: si el trozo más grueso suelta un jugo claro al cortarlo, está en su punto.

Variaciones y maridaje

Para redondear el plato, un puñado de guisantes —unos 80 g— y zanahoria en trocitos al cestillo, junto al arroz. Se cuecen con el mismo vapor y no hay que tocar el programa.

El arroz con pollo tiene tantas versiones como cocinas hay y su entrada de Wikipedia da buena cuenta de ello. Esta es la del vapor y la salsa especiada: la que menos ensucia y la que mejor aguanta el día siguiente.

Para el táper, se conserva en la nevera dos o tres días en un recipiente cerrado y aguanta mejor de lo que parece, porque el adobo sigue trabajando en frío. Para recalentarlo, microondas a media potencia dos minutos con la tapa puesta y un chorrito de agua, o sartén con un poco de aceite si quieres recuperar textura en el arroz.

En la mesa pide un blanco joven de buena acidez y sin paso por madera: un verdejo o un albariño sostienen el pimentón sin taparlo. Si prefieres cerveza, una lager bien fría funciona igual de bien.

El adobo también sirve para dados de pavo o de lomo, cocinados igual en el Varoma con el arroz debajo: cambia la carne, no el método. Y un apunte de despensa: el pimentón pierde aroma con los meses, así que si el bote lleva abierto desde el año pasado, mejor renovarlo.