Canarias ha superado los dos millones de vehículos para algo más de 2,2 millones de residentes. Son 830 coches por cada 1.000 habitantes, la séptima densidad más alta del planeta, por encima incluso de Estados Unidos. El Archipiélago cerró agosto de 2026 con esa barrera rota y sin señales de freno.
Los datos los firma el Instituto Canario de Estadística (ISTAC), el organismo que mide la realidad demográfica y económica de las islas. Entre enero y septiembre de 2026 se matricularon 32.587 vehículos: en nueve meses se ha registrado más del 60% de todos los turismos matriculados en todo 2025.
La película empieza en la pandemia. En 2021 el parque móvil canario rondaba los 1,84 millones; en 2022 subió a 1.870.173. Desde entonces se han sumado más de 150.000 vehículos, casi 37.000 solo en 2025. Dos hitos marcan el mapa: Las Palmas superó por primera vez el millón de unidades (1.016.398) y Santa Cruz de Tenerife llegó a 961.456.
Por qué hay casi tantos coches como personas
El primer factor es turístico. Buena parte del parque no pertenece a particulares, sino a flotas de rent a car. Julián Sastre, presidente del Instituto de Movilidad, lo atribuye a un modelo que prima el vehículo de alquiler para llegar a playas, espacios naturales y núcleos rurales con poca cobertura de transporte público.
La orografía es el segundo factor. Canarias no tiene red ferroviaria interurbana —salvo el tranvía de Tenerife— y el poblamiento disperso, con espacios protegidos por medio, dificulta cualquier red continua. “El modelo de ocupación territorial condiciona la continuidad de las redes de transporte”, insiste Sastre.
A eso se suma la fiscalidad. El IGIC (el impuesto canario que sustituye al IVA estatal) abarata relativamente la compra de un vehículo nuevo. Otro empujón a un parque que ya era grande antes de la pandemia.
Canarias no tiene un problema de coches viejos: tiene un problema de demasiados coches, nuevos o viejos, sobre un territorio insular que no crece.
La guagua gratis llena autobuses, pero no vacía carreteras
El Gobierno de Canarias y los cabildos llevan años abaratando el transporte público, proyectando trenes y planteando carriles BUS-VAO. La gratuidad de las guaguas no ha movido el tráfico: buena parte de los nuevos usuarios antes caminaban, pagaban billete o directamente no se desplazaban.
Quien cruza la isla para trabajar sigue mirando el reloj. César García, responsable de Movilidad e Innovación de Sagulpa, la sociedad municipal de aparcamientos de Las Palmas de Gran Canaria, apunta a los aparcamientos intermodales en origen: plazas baratas en cada municipio para dejar el coche antes de entrar en en la ciudad. Su ejemplo es el parking de El Rincón, con 912 plazas y 3 euros por día completo. “Si los ponemos solo en el destino, el vehículo acaba desplazándose igual”, advierte.
El parque, mientras tanto, envejece. El 51% de los turismos tiene más de 15 años y uno de cada tres supera los 20. Los eléctricos puros son el 0,8% del total, unos 16.000, y con los híbridos enchufables la cuota llega al 1,4%. En las matriculaciones nuevas la foto mejora: 7,2% eléctricos y 55,5% sostenibles. Comprar un coche nuevo, eso sí, no retira el viejo: por cada unidad nueva se venden más de 1,2 de segunda mano con más de diez años.
El Pulso Territorial
En Canarias gobierna una coalición. Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, preside un Ejecutivo respaldado por el PP, con PSOE y Vox en la oposición. La particularidad que lo explica casi todo es que buena parte de las competencias de movilidad están en los cabildos insulares, no en el Gobierno autonómico.
Eso convierte cada plan en una negociación a siete bandas y explica que las zonas de bajas emisiones avancen a ritmos desiguales. La Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de Canarias (MOVIC) es el marco con el que el Ejecutivo intenta ordenar ese rompecabezas. El calendario real lo marcan las elecciones autonómicas de mayo de 2027.
La comparación deja a Canarias en un lugar incómodo. Baleares, la otra autonomía insular de peso turístico, cuenta con ferrocarril en Mallorca y una presión de visitantes similar. En el ranking mundial, el Archipiélago ocupa el séptimo puesto, por detrás de San Marino (1.606), Guernsey (1.389), Jersey (1.234), Andorra (1.214), Malasia (1.102) y Taiwán (999).
Lo que viene es una prueba de paciencia. Los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes deben desplegar sus zonas de bajas emisiones, los cabildos tienen que decidir dónde se dejan los coches y el Gobierno regional encara el tramo final de la legislatura. Ninguna de las piezas se mueve sola.
Ficha Autonómica
- El caso: Canarias cerró agosto de 2026 con más de dos millones de vehículos para 2,2 millones de residentes, una tasa de 830 por cada 1.000 habitantes y la séptima del mundo.
- Datos importantes: 32.587 matriculaciones en lo que va de 2026; más de 150.000 vehículos sumados desde la pandemia; 51% de los turismos con más de 15 años; 0,8% de eléctricos puros.
- Resumen: Gobierno, cabildos y ayuntamientos preparan zonas de bajas emisiones, aparcamientos intermodales y la estrategia MOVIC, sin que por ahora se frene la dependencia del coche.

