El fin del pantalón ancho en Zara y Mango: la prenda de 19,95 € que liquida stock y desaparece del catálogo

2
Zara y Mango se adelantaron: qué hacen ellas que no hace el resto

Foto en blanco y negro de una vitrina de Zara en Chicago con peatones y coches, que representa la vida urbana.

Zara no compite por precio, compite por velocidad. Inditex concentra buena parte de su producción en España, Portugal, Marruecos y Turquía —alrededor de la mitad de sus colecciones—, lo que le permite llevar una tendencia a la tienda en menos de tres semanas y trabajar con series cortas que reducen el stock sobrante y evitan las rebajas masivas. Sobre esa base ha ido subiendo el listón: según Retviews (Lectra), sus precios han subido de media un 22% en Europa y un 70% en Estados Unidos en cinco años, mientras cerraba locales pequeños y abría otros más grandes en zonas prime. A eso suma un servicio que casi nadie replica: Zara Pre-Owned, lanzado en Reino Unido en 2022 y ya extendido a 16 mercados, permite reparar, revender entre particulares y donar prendas de la marca, con recogida a domicilio por 1,95 euros.

Publicidad

Mango se ha adelantado por otro camino: el diseño. La firma catalana diseña el 100% de sus prendas en Barcelona, con más de 500 personas en el área de producto, y organiza el año en dos grandes colecciones que completa con cápsulas cada dos semanas, un ritmo que le permite seguir la tendencia sin renunciar a una identidad estable. En 2025 cerró con 3.800 millones de euros de facturación y 2.931 puntos de venta, con cerca de un tercio de las ventas en el canal online. En Estados Unidos ha pasado de nueve tiendas en 2021 a 93 a finales de 2025, y el país ya supone el 7% de su negocio. Su apuesta por el alquiler, Mango Renting, cubre la ropa de ocasión en España con cuatro días de uso y recogida incluida.