Canarias registró en 2025 una renta de 27.190 euros por habitante: el 65,2% de la europea y el 79,4% de la española.
Los números que dejan a Canarias a la cola de Europa
El dato aparece en la Contabilidad Regional de España publicada por el INE, con la serie 2023-2025, y sitúa al archipiélago en el antepenúltimo puesto autonómico: solo Extremadura (26.740 euros) y Andalucía (26.091) quedan por debajo. Siete territorios superan la media nacional y únicamente dos la europea. Canarias no está en ninguno de esos dos clubes.
La distancia con Madrid es sideral —20.030 euros anuales por habitante, con 47.220 euros de renta en la comunidad que lidera el ranking—, pero la comparación que más escuece es la de Baleares. Las islas mediterráneas alcanzan 38.510 euros por residente, más de once mil euros al año por encima del canario, con una economía igual de dependiente del turismo. A eso se suma el detalle fino: el porcentaje canario sobre el promedio estatal se estrechó respecto a 2024, del 79,44% al 79,41%.
Y eso que la economía isleña crece. El PIB canario avanzó un 2,1% en volumen en 2025, medio punto por debajo de la media nacional (2,6%) y cuarto peor registro del país. Por delante se colocaron Murcia (3,8%), Extremadura (3,2%), y La Rioja y Castilla y León (ambas un 3%). Por detrás, Cantabria (1,7%), Asturias y País Vasco (1,9% cada una). Todos los territorios españoles, cabe recordar, crecieron por encima de la UE-27, que se quedó en el 1,4%.
La paradoja tiene explicación. Canarias genera más riqueza cada año y, al mismo tiempo, pierde posición relativa, porque el denominador se mueve más rápido que el numerador: la población residente aumenta, sobre todo por saldo migratorio positivo, y el reparto por cabeza se diluye. La contabilidad cuadra. La sensación en la calle, también.
Canarias crece por encima de Europa y, aun así, cada residente es un poco más pobre en términos relativos que el año anterior.
Más población y la misma riqueza: la trampa del crecimiento

Cada nuevo residente consume servicios, ocupa una vivienda y engorda la demanda de sanidad, educación o transporte. Si el tejido productivo no se ensancha al mismo ritmo, el resultado es el que muestran las estadísticas: un PIB que sube y una renta por habitante que se queda clavada. El archipiélago lo vive con más intensidad que otras regiones por su doble insularidad (el sobrecoste estructural que soportan las islas no capitalinas en el transporte de mercancías y pasajeros, entre islas y con la Península).
El impacto se nota en asuntos muy concretos: el precio de la vivienda, los salarios de la hostelería, la movilidad entre islas o la presión sobre los servicios públicos en temporada alta. El Gobierno de Canarias lleva años reclamando que ese sobrecoste se compense con cargo al Régimen Económico y Fiscal (el marco fiscal diferenciado de las islas, que combina un tipo reducido de Sociedades, la reserva para inversiones y el llamado deber de compensación por la lejanía). Sin productividad, ningún ajuste fiscal cierra la brecha por sí solo.
El Pulso Territorial
Canarias afronta el tramo final del mandato con el diagnóstico encima de la mesa. El Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria), gobierna desde 2023 en coalición con el PP y con el respaldo parlamentario de Agrupación Socialista Gomera, en una cámara, el Parlamento de Canarias (70 escaños), donde el PSOE y Nueva Canarias ejercen de oposición.
Las próximas elecciones autonómicas están previstas para mayo de 2027 y el proyecto de presupuestos de 2027 llegará al Parlamento en las próximas semanas, con la convergencia como telón de fondo. La dimensión regional importa: Baleares, con una economía gemela, está once mil euros por encima, mientras Extremadura, con menos población y menos turismo, sigue por debajo. La tendencia no es exclusiva del archipiélago, pero sí una de las más persistentes del país: las islas no superan la media nacional de renta per cápita desde hace décadas.
La proyección inmediata depende de dos variables que no se arreglan en un trimestre: productividad y demografía. Ese 65,2% mantiene a Canarias dentro del grupo de regiones menos desarrolladas de la política de cohesión europea —el umbral está en el 75% de la media comunitaria—, lo que asegura fondos pero confirma el diagnóstico, y su condición de región ultraperiférica (el estatus que la UE reconoce a territorios muy alejados del continente, con normas adaptadas a esa lejanía) añade margen para exigir tratamientos específicos. Nadie debería esperar un giro brusco: ningún dato de renta per cápita se corrige con un solo ejercicio. El riesgo es otro, y es el de siempre: que el crecimiento del PIB siga maquillando un deterioro relativo que cada año resulta un poco más difícil de discutir.
Ficha Autonómica
- El caso: Canarias cerró 2025 con 27.190 euros de renta por habitante, el 65,2% de la media europea y el 79,4% de la española, en el antepenúltimo puesto entre las comunidades autónomas.
- Datos importantes: media nacional de 34.237 euros y media de la UE de 41.700; crecimiento del PIB canario del 2,1%, frente al 2,6% estatal; Baleares, con modelo turístico similar, alcanza 38.510 euros por residente.
- Resumen: los datos del INE confirman que la economía isleña crece pero no converge. El debate presupuestario de 2027 y las elecciones de mayo de 2027 marcarán si la brecha se aborda con medidas de productividad o se queda como está.

