El Tribunal Supremo afronta una cascada de jubilaciones con fecha ya marcada en el calendario, y cada salida abre una vacante que reabre la pugna entre el bloque conservador y el progresista por el control del Alto Tribunal. No es un simple relevo de nombres: están en juego presidencias de sala, mayorías internas y un equilibrio de fuerzas que se arrastra desde hace décadas. Ya hay una fecha consumada, la de la presidencia de la Sala Tercera, la de lo Contencioso-Administrativo, que quedó vacante con la jubilación de Pablo Lucas Murillo de la Cueva el 13 de julio de 2026.
La lista va de lo concreto a lo estructural: quién se va y cuándo; la regla de los tres quintos del Pleno del CGPJ que fija el artículo 127 de la Ley Orgánica del Poder Judicial; los puestos que cambian de color, con la presidencia de la Sala Tercera como pieza decisiva; el precedente de cuotas entre asociaciones consolidado tras el Pacto de Estado para la Justicia de 2001; y el factor que puede tumbarlo todo, un Consejo con el mandato caducado y unos nombramientos expuestos a impugnación, con la Ley Orgánica 4/2021 y las sentencias 128/2023 y 15/2024 del Constitucional como telón de fondo.
1Los cinco magistrados que ya tienen fecha: nombre, sala, antigüedad y día exacto de jubilación
El Alto Tribunal afronta una cascada de jubilaciones con fecha ya marcada. En la Sala Segunda (Penal), el CGPJ declaró la jubilación forzosa de Andrés Palomo del Arco con efectos del 17 de junio de 2026, mientras que Ángel Luis Hurtado y Juan Ramón Berdugo alcanzan también ese año la edad máxima de 72 años. El presidente de la Sala Penal, Andrés Martínez Arrieta, cumple 72 años en abril de 2027 y Julián Sánchez Melgar lo hará en septiembre del mismo año; ambos forman parte del tribunal que juzga el caso Koldo-Ábalos. En la Sala Tercera (Contencioso-Administrativo), Pablo Lucas Murillo de la Cueva dejó la presidencia con efectos del 13 de julio, relevado a partir del 14 por José Manuel Bandrés Sánchez-Cruzat —magistrado del Supremo desde 2003—, que a su vez tiene próxima su salida.
El goteo se reparte entre las salas Civil y Social. El Pleno del CGPJ acordó en septiembre de 2026 convocar cuatro plazas de magistrado: una en la Sala Primera por la próxima jubilación de Rafael Sarazá Jiménez, una en la Tercera por la de Bandrés, una en la Cuarta por la de Félix Vicente Azón Vilas y una nueva en la Sala Segunda, creada al amparo del real decreto de julio que desplegó 500 unidades judiciales. Ese calendario dispara la pugna entre los bloques conservador y progresista del Consejo, que deben pactar los relevos por una mayoría de tres quintos (13 de los 21 miembros) y bajo la exigencia de paridad del 60%-40%. La propia Sala de Gobierno del Supremo advirtió de que 65 magistrados, el 82% de la plantilla, alcanzará la jubilación en menos de una década.
