El Comité de Liberación de Ceuta y Melilla tilda de ‘provocación’ la visita del Rey y activa el protocolo de seguridad

Los Reyes visitarán Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre sin la compañía del presidente del Gobierno. El Comité de Liberación, que ya amenazó con 'derramar sangre', llama a movilizarse frente a las representaciones españolas.

El Comité de Liberación de Ceuta y Melilla ha tildado de ‘provocación’ la visita de los Reyes. El desplazamiento, previsto para el 13 y 14 de octubre, será el primero de un monarca español a las dos ciudades autónomas desde 2007 y llega sin la compañía del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La organización, que días atrás ya había advertido de las ‘consecuencias’ del viaje, pide ahora a los marroquíes que se concentren frente a las representaciones españolas en Marruecos desde ya y hasta la fecha del desplazamiento. El anuncio de la agenda real ha sido, según los medios que lo han difundido, el detonante de la respuesta.

La respuesta del Comité a la visita real

El presidente del Comité para la Reivindicación de la Liberación de Ceuta y Melilla, Yahya Yahya, ha condenado la ‘visita vergonzosa’ y sostiene que la decisión de la Corona ‘escala el conflicto’. El malestar, según su propio relato, nace del carácter oficial del viaje a lo que el movimiento describe como ‘las dos ciudades marroquíes ocupadas’.

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No es la primera vez que este dirigente se pronuncia sobre el asunto. En un vídeo difundido días atrás ante el Consulado General de España en Nador, Yahya Yahya ya había advertido de las consecuencias del desplazamiento y había apelado a la defensa de la ‘integridad territorial’, hasta el punto de afirmar que, si fuera necesario, habría que ‘derramar la última gota de sangre’ para conseguirla. La cita, recogida por los medios que siguen el caso, marca el tono de la reacción.

El movimiento llama además a organizar movilizaciones pacíficas en distintos puntos de presencia española en Marruecos, desde Saïdia, hasta Tánger. La convocatoria se extiende desde ahora y hasta la jornada prevista para el 13 y 14 de octubre.

El peso institucional de un viaje que no se hacía desde 2007

La última visita de un rey de España a Ceuta y Melilla se remonta a 2007, cuando Juan Carlos I recorrió ambas ciudades. Aquel desplazamiento provocó entonces una crisis diplomática con Rabat y dio lugar a movilizaciones de protesta en el país vecino. Casi dos décadas después, el calendario vuelve a situar a la Corona en el centro de un contencioso territorial que Marruecos nunca ha dejado de reivindicar.

Lo que para Madrid es una rutina institucional, para Rabat es una posición sobre el mapa: la Corona no visita las plazas por azar.

El viaje de Felipe VI y la Reina se reparte en dos jornadas: Ceuta y Melilla, los días 13 y 14 de octubre. La ausencia del presidente del Gobierno introduce, eso sí, una variable política que no pasará desapercibida. La Casa del Rey organiza su propio calendario, pero la coincidencia o la distancia con el Ejecutivo en actos de esta naturaleza siempre se lee en clave institucional.

El detalle no es menor. Que un monarca visite Ceuta y Melilla tiene una lectura de soberanía que ningún protocolo puede neutralizar. Las ciudades autónomas forman parte del territorio cuya defensa simbólica corresponde a la Jefatura del Estado, y la primera visita de un monarca español desde 2007 convierte el acto en algo más que una agenda de proximidad.

amenaza visita real

Análisis: seguridad reforzada y una imagen exterior bajo tensión

Hay una tensión de fondo que conviene no disimular. La Corona ordena su agenda con criterios institucionales y de servicio público, ajenos a la coyuntura partidista. Sin embargo, cuando el destino son las plazas, el gesto deja de ser doméstico y adquiere una dimensión exterior que Rabat leerá con lupa. El precedente de 2007 demuestra que una visita de estas características puede reabrir un contencioso que llevaba años congelado, y conviene recordar que la normalización diplomática con Marruecos ha sido uno de los ejes de la política exterior reciente.

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El otro frente es el de la seguridad. La Casa del Rey no ha detallado el dispositivo y ninguna fuente oficial ha confirmado la activación de un protocolo específico, pero la retórica del Comité y su llamamiento a las concentraciones sitúan la protección del viaje en el centro de la planificación. La coordinación entre las delegaciones del Gobierno en las dos ciudades, el Ministerio del Interior y las fuerzas de seguridad será determinante para que el acto transcurra con normalidad. La autonomía institucional de la Corona no exime a nadie de extremar las cautelas cuando el escenario es sensible.

Está por ver si el viaje se consolida como un acto de normalidad institucional o si reabre un capítulo diplomático que España y Marruecos habían logrado desactivar. La respuesta del Comité, por ahora, apunta a lo segundo. El calendario marca la fecha: 13 y 14 de octubre. Hasta entonces, Zarzuela mantendrá su hoja de ruta y el foco estará puesto en cómo se recibe a los Reyes en las dos ciudades.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: Primera visita de un monarca español a Ceuta y Melilla desde 2007, tras la de Juan Carlos I, que abrió entonces una crisis diplomática con Marruecos.
  • El detalle de protocolo: El desplazamiento se extiende a los días 13 y 14 de octubre y lo organiza la Casa del Rey sin la presencia del presidente del Gobierno.
  • Próximos pasos: La cita está prevista para el 13 y 14 de octubre; el Comité llama a movilizarse y Zarzuela no ha detallado aún el programa ni el dispositivo de seguridad.