Ni Segovia ni Toledo: los destinos olvidados a 1h de Madrid que ofrecen naturaleza sin masificación para el puente de octubre.

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Sierra Oeste: el valle del Alberche entre Cadalso de los Vidrios y Cenicientos

Una vista impresionante de montañas rocosas y valles bajo un cielo espectacular.
Foto de Pedro Massochin Medeiros en Pexels

La Sierra Oeste madrileña esconde un tramo del valle del Alberche que casi nunca aparece en los planes de escapada: el que forman Cadalso de los Vidrios y Cenicientos, a unos 77 kilómetros de la capital y algo más de una hora por la A-5 o la M-501. Aquí no hay colas ni aparcamientos desbordados. El paisaje lo componen pinares de pino resinero y piñonero, encinares adehesados, viñedos de la D.O. Madrid y bosques de ribera, con las Peñas de Cadalso y Cenicientos como telón de fondo. Casi todo el territorio está incluido en la ZEPA Encinares de los ríos Alberche y Cofio, refugio del águila imperial ibérica, el buitre negro o el búho real. El relativo aislamiento de la comarca, sin grandes urbanizaciones ni ejes de tráfico, ha permitido conservar fauna autóctona y un paisaje agrario de huertas y dehesas que apenas se ha alterado.

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El otoño es el mejor momento para recorrerlo. La Ruta del Encinar une Cadalso y Cenicientos en un circuito de 18 kilómetros entre huertas, encinares y madroños, y desde Cenicientos arranca la subida a la Peña homónima: 10 kilómetros de ida y vuelta, 452 metros de desnivel y cima a 1.252 metros, con Gredos, Guadarrama y Toledo a la vista, en una ruta que las guías recomiendan hacer en primavera y otoño. A pocos minutos, el castañar de Rozas de Puerto Real, el único de la Comunidad de Madrid, se tiñe de ocres justo en estas fechas. Y en el término de Cenicientos espera la Piedra Escrita, un monolito romano del siglo II d. C. consagrado a la diosa Diana y declarado Bien de Interés Cultural en 2021, que se suma a las bodegas y almazaras de la zona como parada obligatoria.

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