La Junta activa el nivel 1 del Plan de Emergencias por inundaciones en Sevilla y otras cinco provincias andaluzas. La situación operativa 1 se extiende a Almería, Granada, Jaén, Córdoba y Huelva ante los avisos por lluvias y tormentas fuertes previstos para este viernes, 2 de octubre, entre el mediodía y la medianoche.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta de Andalucía ha activado la situación operativa 1 del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones por lluvias y tormentas fuertes.
- ¿Dónde y quién? Afecta a seis provincias —Almería, Granada, Jaén, Córdoba, Sevilla y Huelva—, con avisos naranjas y amarillos de la AEMET y coordinación del 112 Andalucía.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Evitar cauces y zonas inundables, no cruzar áreas anegadas y seguir las indicaciones del teléfono de emergencias durante toda la tarde y la noche.
El anuncio lo ha hecho el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, desde su cuenta oficial en la red social X, con un mensaje directo a la población: «Evita cauces y zonas inundables, no cruces zonas anegadas y sigue las indicaciones del 1-1-2. Protégete, no te la juegues».
Qué significa el nivel 1 del Plan de Emergencias de Andalucía
La situación operativa 1 dentro del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones es una declaración administrativa que pone a la maquinaria autonómica en marcha antes de que el agua llegue a causar daños. En la práctica, el 112 Andalucía —el servicio de emergencias autonómico que coordina bomberos, policía y sanitarios— asume la centralización de avisos y la movilización de recursos en las seis provincias afectadas, y los ayuntamientos implicados activan sus protocolos locales. Es el paso previo a una emergencia de escala mayor.
El detonante han sido los avisos de la AEMET, la Agencia Estatal de Meteorología, que sitúa la jornada de este viernes como una de las más inestables del arranque de octubre. La Junta de Andalucía ha preferido no esperar a que las precipitaciones se materialicen para mover ficha, una decisión que se repite cada vez que convergen lluvia intensa, suelos secos y cauces con poca capacidad de absorción.
Aviso naranja en Almería y Granada y amarillo en Jaén, Sevilla, Córdoba y Huelva

La AEMET mantiene aviso naranja por lluvias y tormentas en el Valle del Almanzora y Los Vélez, en Almería, y en las comarcas de Guadix y Baza, en Granada. La alerta estará activa entre las 12:00 y la medianoche, con una precipitación acumulada que puede alcanzar los 30 litros por metro cuadrado. Son las dos zonas donde la situación se presume más complicada.
En el resto de los territorios, el aviso es amarillo. Morena y Condado, Cazorla y Segura, el Valle del Guadalquivir y Capital y Montes, en Jaén, estarán en alerta desde las 12:00 y hasta la medianoche, con hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora. El Levante Almeriense y Nacimiento y Campo de Tabernas, en Almería, arrancan antes: a las 10:00 y a las 12:00, respectivamente, y se mantienen hasta el final del día. Y la Sierra Norte de Sevilla, Aracena, en Huelva, y Sierra y Pedroches, en Córdoba, entran en aviso amarillo por tormentas a las 22:00 de este viernes, con vigencia hasta las 02:59 del sábado 3 de octubre.
Andalucía alterna sequías severas y lluvias torrenciales: la misma tierra que necesita el agua es la que más la teme cuando llega de golpe.
Los consejos oficiales se repiten con insistencia: no cruzar zonas anegadas, no acercarse a cauces ni a ramblas, extremar la precaución al volante en carreteras secundarias y mantener el teléfono a mano. Los municipios ribereños del Guadalquivir —Écija, Lora del Río o Palma del Río— saben bien lo que significa un episodio de estas características: cada crecida del río obliga a vigilar vados, pasos inundables y caminos de servicio.
La Lectura Andaluza
Andalucía convive desde hace años con una doble alerta: la de la sequía y la de las lluvias torrenciales. La comunidad que ha visto bajar sus embalses a mínimos en los últimos ejercicios es la misma que, en pocas horas, puede ver cómo un arroyo cualquiera se convierte en un problema serio. Por eso la activación del nivel 1 del Plan de Emergencias de Andalucía no se lee en la región como un anuncio rutinario, sino como el primer engranaje de una maquinaria que este viernes pone a trabajar a la vez a seis provincias, a los servicios de emergencia y a los ayuntamientos. La respuesta institucional llega antes que la lluvia, y ese margen es exactamente el que marca la diferencia entre un susto y una desgracia.
El impacto inmediato se mide en movilidad y en campo. Cualquier episodio de lluvia intensa en Almería o Granada se traduce en ramblas que bajan llenas, en caminos rurales cortados y en agricultores pendientes del cielo a las puertas de la campaña del olivar. En Jaén y Córdoba, donde se produce buena parte del aceite de oliva que sale al mundo, el agua de octubre es una bendición si llega con calma y un quebradero de cabeza si llega de golpe. A eso se suma el día a día: colegios que ajustan actividades al aire libre, desplazamientos que se complican al caer la tarde y miles de conductores que tendrán que decidir entre salir antes o esperar a que escampe.
La previsión señala las próximas horas como las decisivas. El aviso amarillo por tormentas se prolonga hasta las 02:59 del sábado 3 de octubre, y cualquier cambio en la intensidad de las precipitaciones obligará a la AEMET a revisar sus niveles y a la Junta de Andalucía a reevaluar la situación operativa. Quienes vivimos aquí sabemos que el agua, cuando llega de golpe, no entiende de avisos: entiende de cauces, de pendientes y de tiempo de reacción. Este viernes, Andalucía lleva la delantera.
