4Notas de salida, corazón y fondo: el parecido olfativo, explicado
El parecido arranca en la salida y se consolida en el corazón. ‘Elección’ abre con pera, frambuesa, melocotón, bergamota de Sicilia, pomelo rosa y clementina, mientras que Coco Mademoiselle lo hace con naranja, mandarina, bergamota y azahar: en ambos casos el primer minuto es cítrico, chispeante y frutal, aunque la versión de Mercadona resulta algo más golosa. En el centro, la fragancia de Deliplus recurre a peonía y violeta frente a la rosa y el jazmín que sostienen la composición de Chanel. El matiz floral de la primera es algo más empolvado y suave, menos rotundo, pero pertenece a la misma familia y cumple idéntica función: dulcificar la apertura cítrica sin renunciar a la elegancia. Ese juego de contrastes —fruta arriba, flor en medio— es lo que hace que un olfato no experto perciba el mismo perfume a mitad de precio.
El fondo es donde se sostiene la comparación y donde se entiende la distancia real entre ambos. ‘Elección’ cierra con musgo de roble, vainilla de Madagascar, almizcles blancos y un toque de pimienta rosa; Coco Mademoiselle lo hace con pachulí, vetiver, vainilla, almizcle, haba tonka y opopónaco. Comparten el esqueleto ambarino y amaderado que agarra el aroma a la piel, ese rastro cálido y limpio que permanece cuando ya se han apagado las notas de cabeza. Ahí está la clave del fenómeno: no es una réplica idéntica, sino una fragancia de inspiración formulada de forma independiente por el laboratorio valenciano RNB Cosméticos, con una concentración de esencia inferior a la de la alta perfumería. De ahí que se le atribuyan más de seis horas de duración en piel y que los 9 euros del frasco de 100 ml de Mercadona queden a unos 129 euros de los casi 138 del mismo formato en Chanel.

