Veteranos de la Policía Nacional reclaman al Ministerio del Interior un acto por el 50 aniversario de su manifiesto por la democracia. Un grupo de agentes jubilados ha formalizado por escrito la petición de un homenaje institucional que conmemore la manifestación que los policías protagonizaron el 17 de diciembre de 1976, en los inicios de la Transición democrática.
El escrito ha recorrido ya tres administraciones. Según explica uno de los impulsores de la iniciativa, José Sánchez Amor, el primer documento se remitió a principios de año al Congreso de los Diputados. Ante la negativa por una cuestión formal, la petición se dirigió después a la Secretaría de Estado de Seguridad y, acto seguido, directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
«No queremos medallas, lo que queremos es un reconocimiento para los policías y guardias civiles que siempre defendimos la democracia», ha señalado Sánchez Amor. El veterano policía, que defendió la legalidad democrática durante el 23-F, insiste en que la iniciativa no persigue ningún rédito personal ni corporativo.
Un homenaje con tres destinatarios
La propuesta plantea que el acto se celebre al amparo de los actos institucionales que el Gobierno ha programado dentro de ‘España en libertad. Los impulsores recuerdan que aquellos agentes se manifestaron pidiendo derechos tan básicos como la seguridad social, en un contexto de profunda transformación del Estado.
La iniciativa también insta al reconocimiento de los agentes que se mantuvieron al lado de la legalidad democrática durante el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. A ello suma una petición de homenaje para los guardias civiles que en 1986 impulsaron la creación de la primera asociación profesional del cuerpo, una reivindicación por la que fueron detenidos, encarcelados y expulsados de la institución.
La petición busca un homenaje institucional para los policías y guardias civiles que arriesgaron su carrera, su libertad y su integridad para defender la democracia.
Sanchez Amor rechaza que el acto se lo apropie ningún partido político ni ningún sindicato policial. «Queremos un homenaje a los compañeros que arriesgaron su carrera, su libertad y su integridad para defender la democracia», defiende, subrayando el carácter estrictamente institucional de la conmemoración.
El marco institucional de la conmemoración
La reclamación de los veteranos llega en un curso marcado por los actos del medio siglo de la Transición. El programa ‘España en libertad’ vertebra las celebraciones oficiales y ofrece un paraguas institucional para reconocer a quienes, desde dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, contribuyeron a consolidar el sistema democrático.
El reconocimiento que piden estos agentes conecta con una de las transformaciones más profundas de los cuerpos policiales: el paso de un modelo militarizado a un sistema con derechos de representación profesional. La iniciativa impulsada por los guardias civiles en 1986 abrió el camino a los cauces de participación que hoy forman parte del funcionamiento ordinario de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Desde el Ministerio del Interior no se ha confirmado por el momento una respuesta oficial al escrito. Los promotores confían en que el acto pueda encajarse en el calendario conmemorativo y se celebre en torno al 17 de diciembre, cuando se cumplirán 50 años de la movilización.
El Contexto Operativo
La reivindicación de los veteranos se apoya en una trayectoria institucional medible en décadas: desde aquella movilización de 1976 hasta el modelo profesional actual han transcurrido 50 años, y desde la creación de la primera asociación de la Guardia Civil en 1986, cuatro décadas de representación reconocida. Ese recorrido explica por qué las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son hoy un pilar consolidado del Estado de derecho.
El marco de amenaza que gestionan a diario la Policía Nacional y la Guardia Civil es incomparablemente más complejo que el de hace medio siglo: crimen organizado transnacional, ciberdelincuencia y terrorismo. La capacidad de respuesta institucional se sostiene, precisamente, sobre los derechos y garantías que aquellos agentes reclamaron y que hoy forman parte del funcionamiento ordinario de los cuerpos.
La petición de los veteranos no reclama compensaciones materiales, sino un reconocimiento simbólico. La decisión final corresponde ahora al Ministerio del Interior, que aún no ha fijado fecha ni formato para una conmemoración que, de celebrarse, tendría lugar después de diciembre de este año.

