Brecha de género STEAM: el 60% de los niños asume los roles tecnológicos en el aula sin intervención docente

El dato procede de la investigación citada por la maestra Elena Vercher y se consolida durante la etapa de Primaria. Una rotación obligatoria de funciones revierte el patrón en pocas sesiones de clase.

La brecha de género STEAM empieza en Primaria: sin intervención docente, el 60% de los niños ocupa los roles tecnológicos del aula.

Lo que dice la investigación sobre la brecha de género STEAM

Lo recoge la maestra y doctora en Tecnología Educativa Elena Vercher, asesora tecnica docente en el CRP de Tarragona, en una entrevista publicada por EDUCACIÓN 3.0. Las actividades STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) son el escenario donde se mide el patrón: cuando el profesorado no interviene, los niños asumen el rol técnico en el 60% de los casos, mientras las niñas se decantan por funciones más artísticas y de comunicación.

El dato no describe una preferencia natural, sino un patrón que se consolida antes de que el alumnado tenga herramientas para cuestionarlo. Vercher subraya que la brecha se forma antes de que se afiance la confianza en la tecnología, de ahí que recomiende empezar el pensamiento computacional pronto. En un estudio con alumnado de 5º de Primaria, la mejora en el test de pensamiento computacional fue igual para niñas y niños.

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La solución que propone la investigación es metodológica. Con una rotación estructurada de roles —trabajo en grupo con una función definida e inamovible durante un periodo—, la asociación entre género y rol deja de ser significativa después de unas sesiones. «La recomendación sería una intervención activa por parte del profesorado para intentar evitar la libre elección de roles en un contexto que ya viene marcado por los estereotipos en Primaria», señala Vercher.

Qué ocurre en el aula y a quién afecta

La brecha tiene un efecto medible en las vocaciones. Si las niñas quedan fuera del rol técnico durante la etapa en que se forman los intereses, la distancia se traslada después a la elección de estudios y profesiones científicas. Para evitarlo, Vercher apunta a proyectos con un producto final tangible, que ayuden a que todo el alumnado se identifique con la actividad digital, y a la búsqueda de espacios de aprendizaje fuera del aula tradicional.

A eso se suma el uso de la tecnología como herramienta de creación, no solo de consumo. «Desde los centros se debería educar para utilizar la tecnología más allá del scroll», plantea la maestra, que propone que el alumnado cree videotutoriales o juegos interactivos en entornos cerrados y controlados. Para trabajar la equidad, añade, es importante que todo el alumnado —también en Primaria— sepa qué es la inteligencia artificial y cuáles son sus riesgos.

Sin intervención del profesorado, los niños ocupan el 60% de los roles tecnológicos en las actividades STEAM, pero la rotación obligatoria de funciones diluye esa asociación.

El Marco Educativo

La brecha de género STEAM se enmarca en el desarrollo de la competencia digital, una de las competencias clave del currículo fijado por la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, que modifica la Ley Orgánica de Educación), publicada en el Boletín Oficial del Estado. El desarrollo de esta competencia corresponde a las comunidades autónomas, que concretan los currículos de Primaria dentro del marco estatal.

El pensamiento computacional y la competencia STEM figuran entre los ejes del currículo, pero la formación docente en equidad no está regulada con el mismo grado de detalle. En este ámbito intervienen el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte, las consejerías autonómicas, los sindicatos docentes y las asociaciones de familias, que coinciden en la necesidad de formar al profesorado en metodologías que eviten la libre elección de roles.

El reto pendiente es medir el impacto de estas intervenciones sobre la elección de estudios científicos por parte de las alumnas.

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Claves de la Noticia

  • Qué importa: sin intervención docente, el 60% de los niños asume los roles tecnológicos en las actividades STEAM de Primaria y las niñas se orientan a funciones artísticas y de comunicación.
  • Por qué importa: la asociación entre género y rol no es fija; una rotación obligatoria de funciones la neutraliza en pocas sesiones y evita que la brecha condicione las vocaciones científicas.
  • A quién le importa: al profesorado de Primaria y a las familias, en una etapa en la que se forman los intereses antes de la elección de estudios.