El Gobierno Vasco ampliará antes de 2028 la ayuda de 200 euros mensuales por hijo en Euskadi hasta los siete años de edad. Así lo ha trasladado la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa (PNV), en una respuesta remitida al Parlamento Vasco a instancias de Sumar.
La consejera mantiene el objetivo de legislatura: que las ayudas se abonen en esas condiciones durante siete años —diez en el caso de familias numerosas o monoparentales— de cara a 2028. La extensión se hará de manera ‘progresiva’ y en función de la ‘disponibilidad presupuestaria’, sin plazos cerrados ni estimación del coste del programa. ‘Toda medida de apoyo a las familias de carácter universal, además de atender a criterios sociales, debe atender a su vez a criterios de sostenibilidad y viabilidad económica y financiera’, expone en la Cámara.
Qué cambia en la prestación y a quién alcanza
El punto de partida es el decreto actualizado en julio de 2026, que elevó de 36 a 48 las mensualidades. La prestación pasó así de cubrir tres años a cuatro con carácter general, y hasta los siete en los supuestos de familias numerosas o monoparentales. El compromiso del departamento que dirige Melgosa es llevar esos siete años a todos los hogares, con extensión a diez en los casos especiales, antes de que concluya la legislatura.
Para acceder al programa se exige un año de residencia y empadronamiento en un mismo domicilio en Euskadi, o bien cinco de los diez años anteriores, además de la convivencia con el menor sujeto a la ayuda. Las prestaciones se conceden por parto, por adopción y también cuando el nacimiento deriva de una gestación subrogada, práctica que no es legal en España. El Gobierno Vasco no ha detallado todavía el calendario ni la dotación económica de la ampliación.
Las solicitudes registradas y el calendario de pagos
Desde la actualización del decreto, el Ejecutivo ha recibido 20.548 solicitudes, según la información difundida por el Gobierno Vasco. Prácticamente la mitad, 10.226, corresponden a beneficiarios previos que acceden a la ampliación: 5.612 menores nacidos en 2022 y 4.352 en 2023. ‘La ampliación de las ayudas está teniendo una gran acogida por parte de las familias’, ha valorado Melgosa.
Los abonos no tienen una periodicidad fija. El departamento procura tramitarlos ‘de manera habitual’ en la primera quincena de cada mes, aunque en junio se pagaron el día 5 y en julio, el mes de los cambios normativos, se retrasaron hasta el día 14. De la normativa de 2023 quedaron 155 solicitudes pendientes de tramitación. Para consultas, el Ejecutivo mantiene el correo umeak@euskadi.eus y el teléfono 945 01 80 00.
La prestación pasó de 36 a 48 mensualidades en julio de 2026 y el objetivo es que alcance los siete años con carácter general antes de 2028.
El pulso con Sumar y el encaje en el gasto social
La respuesta parlamentaria llega a raíz de las preguntas del parlamentario de Sumar Jon Hernández, que había cuestionado posibles retrasos en los abonos y había reclamado generalizar la ayuda hasta que el menor cumpla 18 años. Melgosa rechaza esa vía y se limita a comprometer la mejora ‘progresiva’ en función del presupuesto. La consejera reconoce que se reciben ‘habitualmente’ preguntas y reclamaciones de las familias, sin aportar más datos al respecto.
En paralelo, el departamento cita otras políticas complementarias al programa: los planes de conciliación y la gratuidad de las escuelas infantiles públicas (Haurreskolak). El objetivo es llegar a 2028 con la extensión completada, siempre que la disponibilidad presupuestaria de cada ejercicio lo permita. La prestación se sufraga con cargo a los recursos propios del Ejecutivo autonómico dentro del marco del concierto económico, el sistema que ordena la relación fiscal entre Euskadi y el Estado.
El precedente más cercano es la propia actualización normativa de julio, que ya incorporó a los beneficiarios anteriores del programa y concentró 10.226 de las solicitudes registradas. El siguiente hito es el cumplimiento del objetivo fijado para 2028, para el que el Gobierno Vasco deberá concretar la dotación en los presupuestos de los próximos ejercicios. El control sobre los plazos de pago permanece en la agenda parlamentaria vasca, a la espera de que el departamento detalle calendario y coste.

