Los 70 hospitaleros del Camino Portugués se reúnen en Pontevedra y proponen reserva de grupos para el Xacobeo 2027

El sector pide poder reservar en los albergues públicos durante los picos de afluencia, una medida que ya se aplicó de forma excepcional en la pandemia. La decisión final depende de la Xunta, titular de la red.

Los 70 hospitaleros de los 11 albergues públicos del Camino Portugués reclaman en Pontevedra reserva para grupos ante el Xacobeo 2027.

Veinticinco ediciones de un encuentro que ya mira al Año Santo

El XXV Encontro de Hospitaleiros do Camiño Portugués a Santiago se celebró este domingo en el Pazo de Mugartegui, en el casco histórico de Pontevedra, con alrededor de setenta responsables de los once albergues de la red pública que jalonan la ruta desde la frontera con Portugal hasta Compostela.

Sobre la mesa, la preparación del Xacobeo 2027, para el que se espera un nuevo récord de peregrinos. Las conclusiones apuntan en cuatro direcciones: mayor planificación en el control de grandes grupos, refuerzo de la seguridad, mejora de itinerarios, y la posibilidad de reservar plaza en los periodos de mayor afluencia. No es un capricho. En puntos como Pontevedra o Caldas de Reis, conseguir cama en la red pública se ha convertido ya en una lotería en temporada alta.

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La reivindicación no es nueva. La Asociación de Amigos del Camino Portugués, que preside Tino Lores, la planteó hace dos años y se aplicó de forma excepcional durante la pandemia, cuando las restricciones obligaron a ordenar la ocupación. Fuera de ese paréntesis, la red pública de albergues funciona sin reserva previa, por estricto orden de llegada. La reserva sigue viva en los albergues privados, adonde se derivan buena parte de los grupos.

En la asociación pontevedresa ya han fijado un techo para esas expediciones —un máximo de veinticinco personas— y sostienen que extender ese límite a toda la ruta sería el primer paso para evitar que un solo grupo bloquee un albergue completo. El debate, en el fondo, es otro: qué modelo de peregrinación quiere Galicia para la próxima década.

Quien lleve años siguiendo el Camino sabe que el problema no es el peregrino que camina solo, sino el autobús que descarga cuarenta mochilas a la vez. Ese es el nudo que los hospitaleros pusieron por escrito.

Galicia prepara el Año Santo con récord de peregrinos y sin haber resuelto todavía si los grupos podrán reservar en la red pública.

Récord de caminantes y una incógnita administrativa

Camino de Santiago albergues

El comisario del Xacobeo 2027, Marcos Gómez Román, participó en el encuentro y situó el reto en otro plano. A su juicio, el Año Santo debe ser un proyecto colectivo en el que concurran las administraciones, las asociaciones, el sector turístico, las comunidades locales y la sociedad civil. El objetivo, dijo, no es solo recibir más peregrinos, sino acogerlos mejor, preservando la esencia y los valores de la ruta. Y admitió la necesidad de seguir mejorando los servicios dentro de un crecimiento ordenado y sostenible.

Los números avalan la preocupación. El vicepresidente de la Deputación de Pontevedra —el órgano de gobierno de la provincia—, Rafa Domínguez, recordó que el Camino Portugués es la ruta que más crece de todas las que llegan a Santiago: un 17% más este año y un 341% en una década. La ruta tradicional de interior suma 98.708 peregrinos a su paso por Pontevedra y, junto al Camino de la Costa, bate el récord de 195.500 caminantes.

Traducido a la vida diaria de un albergue: la infraestructura que absorbió el último Año Santo, el de 2022 tras la prórroga vaticana al Año Santo de 2021, no es la misma que va a recibir el próximo. Y el Camino Portugués es el que antes va a notar la presión.

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La pelota está ahora en el tejado de la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago y titular de la red pública a través de Turismo de Galicia y de la S.A. de Xestión do Plan Xacobeo. Cualquier cambio en el régimen de reservas exige una decisión administrativa que, de momento, no consta.

El Laboratorio Gallego

Galicia afronta el Xacobeo 2027 con un gobierno del PPdeG en mayoría absoluta y un BNG consolidado como primera fuerza de la oposición.

El PSdeG ocupa un papel secundario en el Parlamento de Galicia, la cámara unicameral de 75 escanos. El Camino es, sin embargo, una de las pocas materias donde la confrontación partidista baja de volumen: nadie discute el tirón económico que el Año Santo arrastra sobre alojamientos, hostelería, transporte y comercio del interior.

La dimensión nacional es evidente. El Xacobeo no es solo una competencia autonómica: las rutas atraviesan varias comunidades, la promoción se coordina con el Estado y el Año Santo ha requerido históricamente una declaración de acontecimiento de excepcional interés público para desplegar incentivos fiscales. El modelo gallego de gestión del Camino —desestacionalización, gasto repartido hacia el rural, la ruta como producto cultural— ha sido bandera turística del PP autonómico durante más de una década, y el examen de 2027 se leerá también en Madrid.

Ahí está la incógnita. Reservar plaza para grupos ordena el sistema, pero abre la puerta a un Camino más planificado y menos espontáneo. La próxima edición del Encontro de Hospitaleiros y la decisión que adopte la Xunta marcarán si Galicia apuesta por gestionar la masificación o por confiar en que la ruta se regule sola. Con un 341% de crecimiento en diez años, esa confianza tiene poco recorrido.

Ficha del Caso

  • El caso: El XXV Encontro de Hospitaleiros del Camino Portugués reunió en el Pazo de Mugartegui de Pontevedra a unos setenta responsables de los once albergues públicos de la ruta.
  • Datos importantes: El Camino Portugués crece un 17% este año y un 341% en una década; suma 98.708 peregrinos por Pontevedra y 195.500 con el Camino de la Costa. La asociación propone grupos de 25 personas y reserva en periodos punta; la red pública no admite reservas.
  • Resumen: El Xacobeo 2027 llegará con récord de peregrinos y sin decisión sobre las reservas. La Xunta tiene la última palabra.