PNV convalida el primer decreto de vivienda y tumba el segundo en la Diputación Permanente

El Grupo Vasco mantiene la misma posición que en el Pleno: respalda el texto de protección social y rechaza la renovación automática de contratos. Vaquero exige medidas integrales y más construcción de vivienda.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El PNV ha confirmado que votará a favor del primero de los decretos de vivienda del Gobierno y rechazará el segundo en la Diputación Permanente del Congreso.
  • ¿Quién está detrás? La portavoz del Grupo Vasco, Maribel Vaquero, mantiene la misma posición que en el Pleno, mientras el Ministerio de Vivienda ha incorporado mejoras técnicas reclamadas por los jeltzales.
  • ¿Qué impacto tiene? Sale adelante el decreto de protección de la función social de la vivienda y ampliación de la oferta asequible; decae la prórroga indefinida de los contratos de arrendamiento.

El PNV ha confirmado este martes que mantendrá su voto favorable al primero de los decretos de vivienda del Gobierno y volverá a rechazar el segundo en la Diputación Permanente del Congreso. La posición del Grupo Vasco, decisiva para la suerte de ambas normas, reproduce el reparto de apoyos que ya se registró en el Pleno: un sí al paquete de protección social y ampliación de la oferta, un no a la renovación automática de los contratos.

La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha enmarcado la decisión en la ‘coherencia’ y la ‘responsabilidad’ de su grupo, y ha descrito el conjunto de medidas como ‘un parche’ que no resuelve el problema de fondo. A su juicio, harán falta ‘medidas integrales, no solo para proteger a los que están, sino también a los que vendrán mañana’, porque ‘no hay suficiente vivienda y se necesita construir más’. El Grupo Vasco justifica así el reparto de sus votos: apoyar lo que protege sin penalizar al pequeño arrendador, frenar lo que entiende que lo castiga.

Qué decreto sale adelante y cuál decae en la Diputación Permanente

El primero de los textos, el decreto-ley de medidas urgentes para la protección de la función social de la vivienda y la ampliación de la oferta de vivienda asequible, recibirá el respaldo jeltzale. El PNV ha valorado que el Gobierno haya incorporado al articulado algunas de las modificaciones que sus diputados reclamaron al Ministerio de Vivienda, hasta el punto de pasar de señalar ‘importantes carencias’ técnicas a avalar la redacción final. Dos son las ‘cuestiones fundamentales’ que el grupo considera salvaguardadas: ‘la protección de las personas vulnerables y la defensa del pequeño propietario, bajo el principio de seguridad jurídica’.

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Muy distinta es la suerte del segundo decreto, relativo a la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual y a la renovación automática. El PNV lo rechaza por considerarlo ‘un ataque al pequeño propietario’ y, en su lógica, contraproducente para el objetivo que dice perseguir. La hipótesis jeltzale es que una prórroga indefinida retraería la oferta de alquiler y acabaría perjudicando a los propios inquilinos a los que pretende proteger. El texto completo de las normas puede consultarse en el Boletín Oficial del Estado.

Las cifras del alquiler que sostienen el voto del PNV

Diputación Permanente

El Grupo Vasco acompaña su posición con datos propios del mercado de alquiler de Euskadi. Según ha detallado Vaquero, los pequeños propietarios aportan el 81% de las viviendas de alquiler, mientras las instituciones públicas suman el 16%, el doble que en el conjunto del Estado pero todavía ‘insuficiente’. Los fondos de inversión apenas representan algo menos del 3%. Sobre ese mapa, el PNV sostiene que cualquier norma que desincentive al arrendador particular golpea al eslabón mayoritario del sistema.

La portavoz ha puesto también cifras a la fuga hacia el alquiler de temporada: en Euskadi las fianzas de alquiler habitual han bajado casi un 28%, mientras las de alquiler temporal se han incrementado más del 52%. De ahí su valoración positiva de que el primer decreto regule esa modalidad, a su juicio ‘la gran fuga de vivienda habitual’. Y una advertencia crítica: quienes aprobaron la ley de vivienda en 2023, ha dicho, ‘dejaron la puerta abierta al fraude de ley’. El nuevo texto, defiende el Gobierno, sirve para cerrarla.

El primer decreto se sostiene sobre un acuerdo técnico; el segundo cae por la convicción de que blindar al inquilino sin ampliar la oferta encarece el problema que dice resolver.

El Eje del Poder Socialista

La aritmética de la Diputación Permanente vuelve a situar al PNV en el centro de la mayoría. El Ejecutivo de coalición afrontaba la cita con un escenario frágil: el primer decreto necesitaba los votos jeltzales para salir adelante y los ha retenido; el segundo, en cambio, no ha encontrado acomodo. La lectura que se hace en Ferraz es que el bloque de investidura resiste cuando la negociación es técnica y el texto admite mejoras, y se resquebraja cuando la medida responde a una sensibilidad propia del socio minoritario sin haber sido pactada antes.

En el plano territorial, el episodio afecta de lleno a comunidades gobernadas por el PSOE, donde el alquiler asequible y la presión de los fondos de inversión son el principal frente de la política de vivienda. El aterrizaje es el mismo en Euskadi que en Castilla-La Mancha, o Asturias: proteger al inquilino vulnerable sin secar la oferta. El propio decreto que sale adelante limita la compra por fondos buitre por debajo del 70% del precio de mercado y refuerza la protección de los arrendatarios en situación de vulnerabilidad, dos palancas que benefician directamente a las familias con menos margen.

El riesgo inmediato está en el segundo texto. Su caída obliga al Ministerio de Vivienda a repensar la vía de la renovación automática, quizá reenviándola como proyecto de ley para una tramitación más pausada y negociada. Con el PP y Vox previsiblemente en el bloque del no, el resultado no cambia, pero el relato sí. No es la primera vez que el PNV marca el paso de una mayoría: ya lo hizo en la investidura de 2023 y en cada negociación presupuestaria desde entonces.

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Lo que observamos es un Gobierno que gana la mitad del paquete y pierde la otra, con el Grupo Vasco fijando los límites. Ese es el marco real de la legislatura: mayorías compuestas, socios con agenda propia y un Ejecutivo que debe elegir dónde tensar la cuerda. El precedente de la ley de vivienda de 2023, aprobada entre críticas cruzadas y aplicada con parches sucesivos, aconseja no dar por cerrado ningún equilibrio. El próximo Pleno y la tramitación de los textos pendientes dirán si el marco se consolida o se agrieta.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El Gobierno protege al inquilino vulnerable y frena a los fondos buitre; las medidas integrales de vivienda seguirán ampliando la oferta pública.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Nueva ofensiva legislativa de vivienda y tramitación de la renovación de contratos en el próximo ciclo parlamentario.