El Parlamento de Andalucía aprueba impulsar la declaración BIC de los cuatro cines de verano de Córdoba

La PNL sale adelante con el voto de todos los grupos y abre la vía para que la Junta instruya el expediente de protección. Tres de los cuatro recintos no han proyectado ninguna película este verano.

El Parlamento de Andalucía ha aprobado por unanimidad impulsar la declaración BIC de los cuatro cines de verano de Córdoba. La Comisión de Cultura respalda la Proposición No de Ley presentada por el PSOE-A para proteger el Coliseo San Andrés, Fuenseca, Olimpia y Delicias.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Comisión de Cultura del Parlamento andaluz aprueba por unanimidad una PNL que insta a la Junta a abrir el expediente para declarar BIC los cuatro cines de verano de Córdoba.
  • ¿Dónde y quién? En la cámara autonómica, con sede en Sevilla, a propuesta del grupo socialista, que defendió la iniciativa a través de Victoria Fernández.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Abre la vía para proteger un patrimonio etnológico único: tres de las cuatro salas no han proyectado nada este verano.

No es todavía la declaración, sino el primer paso formal para conseguirla. La PNL no concede protección jurídica por sí sola: pide a la Junta de Andalucía que abra el expediente que, si culmina, inscribirá los cuatro recintos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Lugar de Interés Etnológico.

El marco legal es la Ley 4/2026 de Patrimonio Cultural de Andalucía, que contempla la conservación de espacios vinculados a las tradiciones y a las formas de convivencia. Ahí está la clave: no se protege solo el inmueble, sino lo que sucede dentro de él.

Publicidad

«No estamos hablando simplemente de cuatro solares ni de cuatro negocios cinematográficos. Estamos hablando de cuatro espacios históricos que conforman un conjunto excepcional dentro del patrimonio cultural andaluz y español», defendió Victoria Fernández durante el debate. La cita procede de la nota difundida por el PSOE de Córdoba, que celebró el apoyo de todos los grupos y el papel de la movilización ciudadana.

La historia arranca en 1923 y vive su época dorada en los años cincuenta y sesenta, cuando la capital cordobesa llegó a tener entre 30 y 55 salas de verano abiertas al mismo tiempo. El Coliseo San Andrés, inaugurado en 1935, está considerado el cine de verano más antiguo de España que sigue en funcionamiento.

Córdoba llegó a tener entre 30 y 55 cines de verano abiertos a la vez, y hoy solo uno de los cuatro históricos ha mantenido la pantalla encendida.

Hoy el panorama es otro. Fuenseca, Delicias y Olimpia no han acogido ninguna proyección este verano, mientras que el Coliseo San Andrés ha sido el único que ha mantenido la actividad, según los datos que maneja el grupo socialista. Tres pantallas apagadas y una encendida: el balance de una temporada que ha sonado a despedida.

Qué ha aprobado el Parlamento y qué falta por hacer

Conviene no confundir el gesto con el resultado. La Proposición No de Ley es un instrumento de impulso político, no de ejecución: expresa la voluntad de la cámara andaluza, pero no obliga por sí misma. Ahora el asunto entra en la agenda de la Consejería competente en materia de cultura.

El procedimiento ordinario exige la instrucción de un expediente, un periodo de información pública, el trámite de audiencia a titulares y administraciones afectadas —entre ellas el Ayuntamiento de Córdoba— y, finalmente, un acuerdo del Consejo de Gobierno que se publica en el BOJA. Solo entonces los cuatro cines serían Bien de Interés Cultural con todas las consecuencias legales.

La unanimidad da aire a la iniciativa y reduce el riesgo de que el expediente quede varado. Al tratarse de un mandato de la cámara, los grupos podrán reclamar su cumplimiento en próximas sesiones y pedir a la Junta de Andalucía que detalle en qué punto está la tramitación.

Publicidad

Cuatro salas, un siglo de proyecciones y tres pantallas apagadas

Parlamento de Andalucía

Esta figura no se queda en la fachada de los recintos. Lo que pretende salvar son los patios, el albero, las pantallas, la vegetación y la manera en que generaciones de cordobeses han visto cine al aire libre, con sillas de madera y refrescos de verano. La tradición del cine de verano explica por sí sola lo que está en juego.

La propuesta plantea una protección conjunta de los cuatro espacios y no una declaración aislada, porque su valor reside en el conjunto. Tres de las cuatro salas han pasado el verano sin abrir sus puertas, lo que añade urgencia: el Coliseo San Andrés es hoy la única ventana de cine de verano que sigue funcionando en la ciudad.

Para los vecinos, el asunto tiene un nombre concreto: ocio accesible y de barrio. Estas salas han sido la opción más económica para salir una noche de julio o agosto, y su cierre deja un hueco que ni las multisalas ni las plataformas digitales cubren. La ley de patrimonio abre, además, instrumentos de rehabilitación para los inmuebles protegidos.

La Lectura Andaluza

Andalucía es la comunidad con más bienes inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, y buena parte de ese volumen corresponde al patrimonio etnológico, el que no se entiende sin las personas que lo sostienen. El precedente más claro está a un paso: la Fiesta de los Patios de Córdoba, reconocida por la UNESCO en 2012 como Patrimonio Cultural Inmaterial, demostró que una costumbre viva puede convertirse en un activo cultural de primer orden. Las declaraciones de Bien de Interes Etnológico van por ese camino.

El valor de proximidad es doble. Cultural, porque quien creció viendo una película bajo las estrellas en Córdoba sabe que estas salas forman parte de la memoria colectiva de la ciudad. Y económico, porque cada temporada de verano mueve empleo de temporada, hostelería y comercio de cercanía en los barrios donde se ubican. Eso sí, sin proyecto de rehabilitación y sin programación estable, la protección jurídica no garantiza que la actividad regrese a los recintos que este verano quedaron mudos.

La pelota está ahora en el tejado de la Junta de Andalucía, que debe decidir si abre el expediente y a qué ritmo lo instruye. El horizonte razonable apunta a la temporada de verano de 2027, cuando se sabrá si los cuatro históricos vuelven a tener programación o si la protección llega cuando ya solo quede el recuerdo de las sillas de madera. En una tierra que ha hecho de su patrimonio una seña de identidad, proteger los cines de verano de Córdoba medirá algo más que la salud de cuatro solares: medirá si somos capaces de cuidar lo que todavía está vivo.