Los problemas respiratorios están en el centro de una preocupación que no deja de crecer, y cada vez más expertos coinciden en que hay un factor silencioso detrás de muchos de ellos: el ozono. No se ve, no huele como otros contaminantes más evidentes, pero está ahí, mezclándose con el aire que respiramos a diario y afectando más de lo que solemos imaginar, incluso en personas que se consideran sanas.
De hecho, los problemas respiratorios podrían aumentar en los próximos años si se mantiene la tendencia actual. El cambio climático no solo está elevando las temperaturas, también está empeorando la calidad del aire a través de lo que algunos ya llaman “penalización climática”, un escenario en el que avances logrados durante décadas podrían empezar a revertirse sin que la mayoría se dé cuenta.
3Un futuro con más días de aire insalubre y problemas respiratorios
Las previsiones no son especialmente tranquilizadoras, ya que algunos informes recientes apuntan a que, en las próximas décadas, muchas zonas que hoy disfrutan de buena calidad del aire podrían empezar a registrar más episodios de contaminación, en gran parte por el aumento del ozono y fenómenos como los incendios forestales.
Esto significa más días en los que salir a la calle no será tan inocente como parece, especialmente durante olas de calor que ya son más frecuentes y duraderas que antes. Los problemas respiratorios podrían convertirse así en una realidad más común, afectando con mayor intensidad a comunidades vulnerables y recordando que el aire limpio, ese que damos por hecho, también puede cambiar sin previo aviso.

