Los problemas respiratorios están en el centro de una preocupación que no deja de crecer, y cada vez más expertos coinciden en que hay un factor silencioso detrás de muchos de ellos: el ozono. No se ve, no huele como otros contaminantes más evidentes, pero está ahí, mezclándose con el aire que respiramos a diario y afectando más de lo que solemos imaginar, incluso en personas que se consideran sanas.
De hecho, los problemas respiratorios podrían aumentar en los próximos años si se mantiene la tendencia actual. El cambio climático no solo está elevando las temperaturas, también está empeorando la calidad del aire a través de lo que algunos ya llaman “penalización climática”, un escenario en el que avances logrados durante décadas podrían empezar a revertirse sin que la mayoría se dé cuenta.
2Por qué el ozono preocupa tanto a los expertos
El ozono a nivel del suelo no tiene nada que ver con el que protege la Tierra en la estratosfera. Aquí abajo actúa como un irritante potente que afecta directamente a las vías respiratorias, provocando desde tos o picor de garganta hasta molestias al respirar, algo que muchas personas han sentido sin saber exactamente por qué.
Los problemas respiratorios se agravan especialmente en quienes ya tienen condiciones previas como asma, enfisema o bronquitis crónica, pero no son los únicos afectados. Incluso personas sanas pueden notar ese impacto en días con altos niveles de ozono, lo que explica por qué los especialistas lo consideran un riesgo creciente para la salud pública.

