Aldama tira a dar y acierta: Pedro Sánchez, Begoña Gómez, Zapatero y Maria Jesús Montero

La declaración de Víctor de Aldama este miércoles en el Tribunal Supremo dentro del primer juicio del Caso Koldo superó las expectativas. Si se pudiera hacer un simil bélico podría decirse que el comisionista fue un francotirador de récord. Tuvo palabras y no precisamente buenas para Pedro Sánchez, su esposa Begoña Gómez, el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y la ex ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Si Aldama fuese torero ayer habría salido por la puerta grande del Supremo tras cortar dos orejas y el rabo. Tras siete horas de faena no se dejó nada por contar, habló hasta de su abuelo. El fiscal Luzón comenzó el interrogatorio a las 10 y cuarto de la mañana pidiendo que hiciese un relato de cómo conoció a Ábalos y a Koldo García. Aldama contó lo que ya se sabía, que fue a través de su hermano Rubén, escolta del anterior ministro.

Entonces «yo era empresario de temas inmobiliarios e internacionales», dijo. El primer encuentro se produjo un par de semanas después de haber conocido a Koldo García, en el restaurante El Verde, cerca del MITMA, «me citó para comer y me preguntó por Iberoamérica, estaba muy interesado en México, Venezuela, Ecuador y Colombia».

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Unos días después el encuentro fue de nuevo con Koldo García, que se centró en México y los contactos que allí tenía Aldama: «Se interesó por mi relación con el PRI, hablamos del tren Maya, de aeropuertos que le podían interesar a AENA, hasta que en agosto de 2018 me presentó a Ábalos en su despacho».

Aldama dijo que «Ábalos era más reservado, no hablaba tanto y prefería escuchar, también me preguntó por el PRI y por José Murat. Me pide organizar una visita a España, yo le dije que su hijo Alejandro Murat venía a España todos los años con su esposa, así que en septiembre de 2018 me pongo a organizar esa visita». El encuentro tuvo lugar en diciembre de 2018 en el ministerio en forma de visita oficial. «Hablamos de puertos y aeropuertos como el de Oxaca, porque Murat era el gobernador y de los hoteles».

Antes de aquello, en noviembre de 2018 «María Jesús Montero, ministra de Hacienda, le dice a Ábalos que va a sacar a la venta el edificio de la SEPI en la calle Serrano esquina María de Molina, lo que llaman Campo Velázquez, donde estaban las oficinas de Iberia. Koldo me lo dice y yo consigo un fondo de inversión que da 250 millones de euros. Hago las gestiones con Pilot Real Estate». Aldama relató que por esa operación conseguía 20 millones de euros si se hacía antes de 6 meses y 15 millones si era después de ese plazo. En cualquier caso, luego ha relatado a preguntas de su defensa que esa venta no se hizo porque «Koldo me contó que lo había reclamado Begoña Gómez para el Instituto de Empresa donde trabajaba, así que me quedé sin comisión».

A comienzos de 2019 Aldama fue invitado a la presentación de Pepu Hernández como candidato socialista al ayuntamiento de Madrid y que, aunque no quería ir, «me decido porque Koldo me dice que Pedro Sánchez me quiere conocer porque el jefe (Ábalos) le ha hablado de mi». En ese acto es cuando se hace la famosa foto de Aldama con Pedro Sánchez que hace Koldo García. «El presidente me da las gracias, por todo lo que estaba haciendo. Me sorprendió la cercanía de ambos y mucho más me sorprendería después, cuando Koldo le llamó delante de mi en alguna ocasión y mientras el resto le decía «presidente», Koldo le llamaba Pedro», continuó Aldama.

Pedro Sänchez y Víctor de Aldama (Europa Press)
Pedro Sänchez y Víctor de Aldama (Europa Press)

Tras aquel acto, al lunes siguiente, Ábalos, Koldo y Aldama volaron a México y «durante la noche en DF, Koldo me pide que busque algunas señoritas porque el jefe necesitaba relajarse. Después de la cena, con los contactos mexicanos, buscamos dos señoritas para que acompañasen a Ábalos, aquella fue la primera y única vez que yo pagué señoritas a Ábalos», añadió el comisionista.

Pero fue en febrero de 2019 cuando Koldo García «comienza a hablar de constructores y licitaciones y del cobro de comisiones para el partido (PSOE). Yo no le di importancia porque pensé que eran donaciones, hasta que le pregunto cómo van a facturar estas empresas y me dice que no, que en metálico y nada de facturas. Ahi entendí que íbamos a hacer algo ilegal».

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Entonces el fiscal le preguntó por qué le necesitaban a él y Aldama explicó que «yo era el intermediario, necesitan un empresario para tener reuniones y pedir el dinero, alguien que sepa con quien se puede hablar de esto y con quien no». Luego añadió que las empresas «que yo presentó no tenían las acreditaciones para trabajar con el Estado, así que no valían. Con las que negocio son las que ellos me dicen. Me piden que las empresas hagan tres licitaciones, una a la baja temeraria, una media y otra alta, que es la que iban a conceder. Las empresas se quejan porque todas las licitaciones llevan un trabajo de ingeniería que hay que pagar».

Aldama llegó a relatar que incluso en una ocasión llegó a llevar 250 mil euros en metálico en una mochila negra al ministerio de Ábalos, pero «lo normal eran 60, 70 mil euros, que metía en bolsas de plástico y estas dentro de la mochila».

Enviado del Gobierno a Venezuela

Luego el fiscal Luzón le preguntó por la carta con membrete del PSOE que le dio Ábalos donde le presentaba como enviado del Gobierno ante Juan Guaidó, presidente electo de Venezuela. Aldama ha explicado que su relación con líderes venezolanos se remonta a 2014 cuando conoció a Henry Ramos Ayup, secretario general del partido Acción Democrática y vicepresidente de la Internacional Socialista.

«EEUU le habia dado a Guaidó la empresa Citgo en Washington y una refinería de Venezuela en Colombia, que había expropiado, así que Guaidó tenía acceso a petróleo», explicó Aldama. Con esa encomienda Aldama se desplazó a Venezuela, donde Guaidó «me pide una declaración pública de reconocimiento por parte del Gobierno español y me pregunta si la carta viene de las más altas instancias, yo le digo que sí porque antes de venir Ábalos me dijo que Pedro Sánchez lo sabia absolutamente todo y lo autorizaba». Todo eso ocurre en julio de 2019 y a los pocos días Pedro Sánchez reconoce en el Congreso de los Diputados a Juan Guaidó como presidente electo de Venezuela.

«Comenzamos a hablar de la Internacional Socialista porque me dicen que el presidente está obsesionado con ese puesto y que necesita financiación. Yo monto una reunión con Ramos Ayup y Koldo en mi despacho y desde allí vamos a Ferraz a ver a Ábalos. Ramos lo explica y me dice que puede hacerse y que el dinero también se puede lograr con el petróleo de Guaidó», dijo Aldama.

En este extremo el acusado relató «un encuentro muy desagradable en Caracas con un señor que se llama Manuel Fajardo que me dice que estamos pisando a Zapatero, cuando se lo digo a Koldo su repuesta fue «que le den por c… a ZP», así que me quedé tranquilo de momento, porque días después desde el gobierno de Maduro me preguntan qué hace el Gobierno de España y poco después sale Sánchez diciendo que Guaidó no es el presidente electo. Habían pasado menos de 2 meses».

Es decir, que Aldama echó la culpa a Rodríguez Zapatero de que España reculase en el reconocimiento de Guaidó como presidente de Venezuela. Luego «comencé la relación con DElcy Rodriguez, a quien conocí hace años a través de Jorge Jiménez, ahora presidente de la Federación de Fútbol de Venezuela. Tras aquella maniobra propusieron llevar el acuerdo de Guaidó al gobierno de Maduro y así se hizo. De hecho, hay pruebas aportadas en el famoso sobre que está en la causa secreta y no puedo hablar más de esto», añadió.

Luego, Aldama siguió hablando de su intervención para recuperar el dinero de Air Europa en Venezuela y de que «a pesar de que se les ofreció cuatro formas de pago no aceptaron ninguna, yo no lo critico pero considero que mi intervención sí tuvo éxito», dijo.

Poco después de aquello «Koldo me pidió que intentase cobrar una deuda de Duro Felguera, pero cuando hablé con Delcy se cerró en banda, porque me explicó que ellos debían dinero por dejar dos obras hidráulicas a medio terminar y no hubo manera. Me dijo que me habían engañado».

Sobre los pagos a Koldo y Aldama refirió varios como «el tratamiento de fertilidad para la pareja de Koldo, le compré una motocicleta, le regalé un coche todoterreno a Koldo, y a Carolina Perles, esposa de Ábalos le compré un Mercedes CLK, y le trajimos hasta dos oncólogos de Barcelona y Navarra para una segunda opinión sobre su enfermedad, más los pagos en metálico a Koldo y Ábalos y luego a su hermano Joseba».

Aldama calcula que pagó unos 3,5 millones de euros

Aldama calculó que durante estos años desembolsó entre unos 3,5 millones de euros en pago de comisiones. «Pagué en el ministerio y en casa del ministro, que cogía el dinero y lo metía en un cajón sin contarlo siquiera», relató Aldama, que dijo que «me lo daban las constructoras y luego cuando Ábalos fue cesado lo sacaba yo de mi dinero y lo adelantaba o de otras empresas como Have Got Time».

«Carmen Pano me trajo en dos ocasiones en el año 2020 50 mil y 40 mil euros», añadió. Luego llegó el pago del piso de Jésica, que «Koldo me dijo que eso se podía hacer por transferencia sin necesidad de usar dinero en metálico, que me generaba problemas», explicó.

A Aldama siempre le contaron que «ese dinero era para financiación del PSOE y que el presidente lo sabía». Cuando el fiscal le preguntó que por qué no pagó directamente él el piso de Jésica y no una empresa de sus socio Alberto Escolano respondió que «yo sabía que eso iba a estallar y no quería que me salpicase, tampoco quería que mi mujer pensara que lo pagaba a una amiguita mia. Pero Jésica daba mucho trabajo y nos acabó hartando a todos».

Luego comentó que cuando dejaron de pagar el piso a Jésica, la pareja entonces de Ábalos, fue porque «Ábalos había comenzado a ver a otras señoritas y había perdido el interés y además había sido cesado» y añadió algo que sacó más de un carraspeo en la sala y provocó el visible enfado del ex ministro, lo dijo por la mañana y lo reiteró por la tarde: «Ábalos llevaba señoritas hasta en el coche oficial».

En cualquier caso, Ábalos y Koldo no dejaron de acercarse a sus abogados e incluso uno al abogado del otro, para hacerles alguna indicación y aclaración. Fue tan insistente que Aldama pidió al juez que «por favor paren los cuchicheos de las defensas con sus clientes porque me desconcentran de la declaración y es muy molesto».

Por la mañana Aldama también relató una pelea hasta ahora desconocida cuando en su despacho se reunieron Koldo, su hermano Joseba, Alberto Escolano, socio de Aldama y el propio empresario para hablar sobre el piso de Jésica, al relatar que «Koldo cogió del pecho a Escolano y yo le había dicho que como le pusiera una mano encima le rompía la cara y se fue con la cara rota».

Tras el interrogatorio del fiscal y el parón para comer al mediodía llegaron las preguntas de la acusación popular que incidió en los teléfonos desechables usados por Aldama y Koldo.

Aldama también confirmó que la palabra «café» se refería a teléfonos móviles desechables y que pagaba dos mil euros mensuales al comandante Villalba de la Guardia Civil para que le proveyera con este tipo de teléfonos. Sobre los pagos a Joseba en República Dominicana confirmó que era dinero para Koldo García. «Dejo de pagar a Koldo y empiezo a pagar a Joseba», explicó.

Luego contestó a las preguntas sobre Villafuel y su relación con Claudio Rivas y explicó el cambio de cuatro a ocho millones de mascarillas porque «Correos nos pagó antes de tiempo y de tener un contrato y como no podíamos hacerlo sin contrato hubo que devolver el dinero, pero las mascarillas estaban pedidas y compliance de Correos no autorizaba mandar de nuevo el dinero, así que Koldo buscó Baleares y Canarias para venderles las mascarillas», dijo Aldama.

Sobre Claudio Rivas, Aldama dijo que «necesitaba un inversor para los restaurante porque mi abuelo me explicó que las inversiones con el dinero de otros son mejores que con el dinero propio, así que entró como financiador en los restaurantes». La anécdota del abuelo de Aldama saldría en varias ocasiones más.

Luego Aldama se enzarzó en un par de discusiones con la abogada de Koldo, y el juez tuvo que llamar la atención a ambos para que no siguieran y avanzaran en el interrogatorio.

El abogado de Ábalos insistió en preguntas que ya habían sido hechas y a las seis y media de la tarde comenzó el interrogatorio de la defensa de Aldama, que introdujo una variante desconocida en la causa al preguntar si mientras estaba en prisión llegó una papeleta de conciliación, acto previo a una demanda o querella, de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, Santos Cerdán, María Jesús Montero y César Moreno (jefe de gabinete de Hacienda). Aldama confirmó que así fue pero que nunca llegó la demanda posterior.