Rita Maestre reclama al Ayuntamiento la contratación urgente de 400 funcionarios para gestionar el proceso de regularización de inmigrantes que arrancó hace apenas dos semanas. La portavoz de Más Madrid traslada así una demanda respaldada por los sindicatos, mientras el alcalde, José Luis Martínez‑Almeida, insiste en que “ya no hay solicitantes” en las oficinas municipales.
La petición aterriza en el Pleno de este martes con la ciudad aún digiriendo las colas de hasta 12 horas que se vivieron en los registros durante los primeros días de la medida aprobada por el Gobierno central. Maestre acusa al PP de “boicotear activamente a decenas de miles de madrileños que viven de forma irregular”, mientras Almeida redirige la responsabilidad a Moncloa y pide que sea el Estado quien costee los refuerzos que él ve innecesarios.
La petición de 400 funcionarios y el respaldo sindical
Los representantes de UGT y CCOO trasladaron este mismo martes a Más Madrid que el Ayuntamiento necesitaría incorporar a 400 trabajadores adicionales para absorber la avalancha de trámites. Los sindicatos llevan meses advirtiendo del desgaste de unas plantillas que ya arrastraban carencias antes de la regularización, y que ahora afrontan picos de demanda sin medios extra.
Maestre vincula directamente la saturación con la decisión del gobierno municipal de no reforzar los servicios. “Podría haber contratado personal y protocolos y no ha movido un dedo”, ha señalado. La líder de la oposición añade otro frente: las mafias que venden citas y documentación falsa a los inmigrantes. “En la oscuridad de la desesperación aparecen sanguijuelas que se quieren aprovechar de los vulnerables”, denunció.
Desde el área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad (consultable aquí), que lidera José Fernández, subrayan que cumplirán la legalidad pero que “el Gobierno de España nos ha mantenido completamente al margen, sin información ni financiación”. El concejal recuerda que la administración local no ha recibido “ni un euro” para gestionar un proceso diseñado desde el Ministerio de Inclusión.
Almeida replica: “Ya no hay colas” y carga contra el Gobierno
El alcalde popular desactivó la urgencia con un argumento pragmático: “Esta petición llega tarde porque prácticamente ya no hay solicitantes en el Ayuntamiento de Madrid”. Almeida admitió que hubo momentos de congestión, pero sostiene que las colas han desaparecido y que, por tanto, la contratación masiva que exige Más Madrid carece de sentido ahora.
El regidor no niega las tensiones, pero insiste en que la responsabilidad presupuestaria corresponde al Ejecutivo de Pedro Sánchez. “No vamos a poner obstáculos, pero no vamos a perjudicar a los madrileños por un proceso improvisado que ha sido una chapuza”, afirmó. Su estrategia, igual que la del área de Políticas Sociales, pasa por cumplir la ley sin añadir recursos propios y señalando a Moncloa como único responsable del gasto.
El pulso entre administraciones deja a miles de migrantes sin horizonte claro mientras los servicios sociales se desbordan.
Análisis: un atasco que enfrenta a administraciones y deja en vilo a miles de madrileños
No es la primera vez que Madrid se ve desbordada por un proceso de regularización masiva. En 2005, durante el gobierno de Zapatero, más de medio millón de personas consiguieron papeles en España, y en la capital la presión administrativa obligó a reforzar plantillas de manera urgente. La diferencia entonces fue que las comunidades autónomas sí recibieron fondos finalistas. Hoy, sin esa inyección, la pelota se mueve entre Cibeles y Moncloa sin que nadie la recoja.
Observamos que la disputa competencial no es nueva, pero la coincidencia con el recurso admitido a trámite por el Tribunal Supremo —según informaba ABC este martes— añade otra capa de incertidumbre: la Comunidad de Madrid impugna la propia orden de regularización, lo que podría ralentizar o incluso tumbar el proceso en los tribunales. Mientras, los inmigrantes que confían en obtener papeles se mueven entre gestores sin escrúpulos y ventanillas saturadas.
Los datos de los sindicatos apuntan a un colapso que el Ayuntamiento minimiza. La ausencia de un refuerzo claro, unida a la afirmación de Almeida de que “ya no hay colas”, choca con el relato de los trabajadores públicos y de las propias asociaciones de migrantes, que siguen reportando demoras. La próxima semana, el Pleno del Ayuntamiento tendrá la oportunidad de discutir si la contratación de esos 400 funcionarios es solo un titular o una medida que llega, efectivamente, tarde.
