Netflix acaba de sumar a su catálogo una de las películas más esperadas y comentadas de los últimos años. Después de arrasar en cines y convertirse en uno de los grandes espectáculos cinematográficos recientes, ‘Gladiator II’ ha iniciado una segunda vida en streaming y ya se ha colocado entre lo más visto de las plataformas. La secuela dirigida por Ridley Scott llegaba rodeada de expectativas enormes por el gigantesco presupuesto que la convirtió en una de las producciones más caras de la historia del cine.
Y lo cierto es que Netflix ha encontrado en ‘Gladiator II’ una de esas películas perfectas para el público que busca espectáculo puro. Hay batallas gigantescas, intrigas políticas, conspiraciones dentro del Imperio romano y escenas tan exageradas como entretenidas. Pero más allá de la escala descomunal, la película también juega constantemente con la nostalgia de la original y con el recuerdo inevitable de Maximus, el personaje que Russell Crowe convirtió en leyenda hace más de dos décadas.
1‘Gladiator II’ amplía el universo de la película original
Ridley Scott vuelve al mundo romano muchos años después del estreno de ‘Gladiator’, una película que marcó a toda una generación y terminó ganando el Oscar a mejor película. En esta ocasión, ‘Gladiator II’ se sitúa años después de la muerte de Maximus y presenta una Roma mucho más decadente, gobernada por dos emperadores impredecibles y completamente consumidos por el poder.
Netflix recupera así una historia donde el Coliseo vuelve a ser el centro del espectáculo, aunque ahora el foco está puesto en Lucio, interpretado por Paul Mescal. El personaje vive lejos de Roma hasta que una invasión destruye su vida y lo obliga a terminar como esclavo y gladiador. A partir de ahí, la película mezcla venganza, luchas políticas y conflictos familiares mientras el imperio empieza a desmoronarse desde dentro.
