Belarra asegura que el PSOE está ‘políticamente agotado’ tras imputación de Zapatero

Podemos y Sumar redoblan la presión sobre el PSOE tras la imputación de Zapatero en el caso Plus Ultra. Ferraz replica que el partido mantiene la confianza de la mayoría progresista y rechaza los pronósticos de agotamiento político.

Ione Belarra ha afirmado este viernes que el PSOE está ‘políticamente agotado’ tras la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el caso del rescate a Plus Ultra. La secretaria general de Podemos ha insistido en que la situación ‘pinta feo’ y que ‘está marcando el fin de una etapa’. Las declaraciones, recogidas por Europa Press, se producen en un contexto de fricción creciente entre los socios de investidura y el Ejecutivo.

Desde Ferraz, la respuesta no se ha hecho esperar. Fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com enmarcan las palabras de Belarra en una ‘operación de desgaste’ que no se corresponde con la realidad parlamentaria ni con la acción del Gobierno. ‘El PSOE mantiene el respaldo de la mayoría progresista que permitió la investidura y que sigue sacando adelante medidas sociales de calado’, subrayan.

El ataque de Podemos y la réplica socialista

Belarra ha vinculado la imputación de Zapatero con un supuesto agotamiento del proyecto socialista, pese a que el expresidente no ha sido condenado y el procedimiento judicial se encuentra en fase de instrucción. La líder de Podemos ha añadido que ‘cada vez más gente percibe que toca pasar página. Un mensaje que busca erosionar la credibilidad del partido en plena legislatura.

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En el equipo de la vicesecretaria general, María Jesús Montero, se considera que estas acusaciones ignoran deliberadamente la hoja de servicios del Gobierno. ‘Hemos subido el SMI, impulsado la ley de vivienda y blindado las pensiones con el apoyo de los mismos grupos que ahora nos critican’, señalan fuentes de Hacienda. El argumentario socialista añade que la imputación de Zapatero es un elemento judicial que, lejos de sentenciar al partido, demuestra el respeto institucional con el que el expresidente colabora con la justicia.

En paralelo, el Grupo Parlamentario Socialista (GPS) en el Congreso ha recordado que el bloque de investidura acaba de convalidar dos reales decretos-leyes esta misma semana. Patxi López ha evitado entrar en el cuerpo a cuerpo con Podemos, pero ha deslizado que ‘la mejor respuesta a los vaticinios de agotamiento es seguir gobernando’.

El eco en Sumar y la estrategia de los socios de investidura

Las declaraciones de Belarra coinciden con un nuevo gesto de distanciamiento de Sumar. La formación que lidera Yolanda Díaz ha garantizado que no estará en un Gobierno ‘en el que haya supuestos de corrupción que hayan permitido’ determinados dirigentes socialistas. Aunque sin citar nombres concretos, el mensaje calienta el clima entre los aliados parlamentarios.

Sin embargo, en el seno del Ejecutivo se interpreta como un movimiento táctico previo a las negociaciones presupuestarias. ‘Sumar necesita marcar perfil propio, pero eso no significa que vaya a romper la coalición’, analiza un alto cargo del Ministerio de la Presidencia. La coalición, recuerdan, ha superado ya varias crisis con final pactado.

Más allá de Sumar, el resto de los socios de investidura (ERC, EH Bildu, PNV, BNG) mantienen de momento el tono de colaboración legislativa. En el diálogo entre Ferraz y los grupos independentistas catalanes y vascos no se ha colado el ruido sobre la imputación de Zapatero como elemento de presión. Las fuentes consultadas en el GPS insisten en que la agenda social manda.

La ofensiva de Podemos y los gestos de Sumar buscan erosionar al PSOE, pero la mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno sigue intacta por ahora.

El Eje del Poder Socialista

La estrategia de Belarra apunta a capitalizar el desgaste mediático del caso Plus Ultra para reubicar a Podemos como referente de la izquierda crítica. Pero en Ferraz leen el movimiento en clave de supervivencia electoral: ‘Saben que sin el PSOE no hay mayoría de progreso, y lo que persiguen es arañar votos por la izquierda’. Se trata de un pulso que el partido conoce bien desde la moción de censura de 2018 y que, con matices, ha ido sorteando en cada cita con las urnas.

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El aterrizaje territorial de esta situación tampoco pasa desapercibido. Los presidentes autonómicos socialistas, desde Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha hasta Adrián Barbón en Asturias, han preferido guardar silencio sobre las declaraciones de Belarra. Esa ausencia de reacción, según fuentes de las federaciones, responde a la consigna de no amplificar las voces ‘agoreras’ y mantener el foco en la gestión diaria.

Mientras, el Gobierno se prepara para un Consejo de Ministros en el que prevé aprobar nuevas medidas de refuerzo de la educación pública, un campo poco propicio para que cuaje el discurso del agotamiento. ‘No hay fin de etapa cuando se sigue legislando para las familias trabajadoras’, sentencian desde Moncloa.

La lectura a medio plazo es que el PSOE ha de gestionar con inteligencia estas embestidas para que no deterioren la confianza de los socios estables. Cualquier signo de fractura sería aprovechado por la oposición de derecha, pero de momento el andamiaje institucional resiste. El verdadero test serán las próximas votaciones de reales decretos y la negociación de los Presupuestos Generales del Estado.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El PSOE mantiene la iniciativa legislativa y el respaldo de la mayoría de investidura; las acusaciones de agotamiento son un recurso de quienes quieren rentabilizar el ruido mediático.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Próximo Pleno del Congreso con convalidación de reales decretos-leyes y debate de las enmiendas a la ley de educación.