El PP cita a Aagesen, Narbona y repite comparecencia de Zapatero en el Senado este verano

La vicepresidenta tercera abrirá el calendario el 6 de julio y la líder del PSOE comparecerá una semana después. El PP vuelve a llamar a Zapatero para que responda por la operativa de la SEPI y sus joyas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha anunciado una nueva ronda de comparecencias en las comisiones de investigación del caso Koldo y de la SEPI para el mes de julio.
  • ¿Quién está detrás? El Grupo Parlamentario Popular, que ejerce su mayoría absoluta en la Cámara Alta para impulsar los trabajos de control al Gobierno.
  • ¿Qué impacto tiene? La vicepresidenta Sara Aagesen y la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, desfilarán por el Senado; José Luis Rodríguez Zapatero será citado de nuevo, esta vez para responder por la operativa de la SEPI.

No habrá tregua estival para el Gobierno en la Cámara Alta. El Grupo Parlamentario Popular ha diseñado un calendario de comparecencias que mantendrá abiertas las comisiones de investigación sobre el caso Koldo y la SEPI durante todo el mes de julio. La portavoz popular, Alicia García, ha sido contundente al presentar el plan: «Si mayo y junio han sido dos meses horribilis para el sanchismo, julio no le va a dar tregua».

La ofensiva parlamentaria se articula en torno a cuatro nuevas citaciones que buscan arrojar luz sobre dos de los frentes judiciales y políticos más incómodos para Moncloa. La primera en comparecer será la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, el próximo 6 de julio, ante la comisión que investiga el uso de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) como lo que Génova ha bautizado como «la cueva de la corrupción sanchista».

El interés del PP en interrogar a Aagesen se centra en el rescate de Tubos Reunidos. Cuando la hoy vicepresidenta era secretaria de Estado de Energía, se emitió un informe desfavorable a la operación por motivos ecológicos. Tres semanas después, sin embargo, el rescate recibió luz verde. El Grupo Popular quiere saber qué ocurrió en ese intervalo y qué papel jugaron la presunta trama que investiga la Audiencia Nacional, el entonces presidente de la SEPI y los contactos políticos del PNV.

Publicidad

La segunda cita relevante es la de la presidenta del Partido Socialista, Cristina Narbona, fijada para el 14 de julio. Su comparecencia, enmarcada en la comisión del caso Koldo, responde a un mensaje que, según la documentación que maneja la comisión, envió a un interlocutor el mismo día en que se produjo una reunión clave en Ferraz entre Leire Díez y Santos Cerdán. En ese mensaje, Narbona afirmaba conocer lo que Cerdán le había contado a Díez.

Calendario de un julio que no dará tregua

El PP ha escalonado las comparecencias para mantener la presión informativa y política semana a semana. El 6 de julio abre fuego la vicepresidenta Aagesen, el 7 de julio le seguirá el DAO de la Guardia Civil, Manuel Llamas, también en la comisión del caso Koldo por sus presuntos vínculos con la trama. El 13 de julio está citada la directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, para un interrogatorio que la portavoz parlamentaria ha resumido en una pregunta: «¿Va Hacienda a personarse en la causa contra Zapatero como potencial perjudicada?».

El día 14 desfilará Narbona, y para finales de mes —sin fecha concreta aún— la comisión de la SEPI volverá a llamar al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El PP guarda la fecha exacta, pero avanza que las preguntas girarán en torno a las joyas valoradas en más de un millón de euros que posee el exmandatario y las acusaciones sobre organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental que pesan sobre la causa, con posible extensión al blanqueo de capitales.

La estrategia del Grupo Popular del Senado es clara: agotar el verano parlamentario sin dar respiro. La ampliación de los trabajos de las dos comisiones permite citar a comparecientes durante julio, un mes tradicionalmente inhábil en las Cortes. «Quien faltó a la verdad en sede parlamentaria y ahora tiene que dar explicaciones ante un juez está obligado a dárselas también a los españoles», ha remachado García.

Zapatero, las joyas y la sombra del blanqueo

La repetición de la comparecencia de Zapatero, esta vez ante la comisión de la SEPI y no solo ante la del caso Koldo —por la que ya desfiló el pasado año—, supone un salto cualitativo en la presión del PP. El expresidente ya no solo tendrá que responder por sus relaciones con el comisionista Víctor de Aldama, sino también por la opacidad con la que, según el Grupo Popular, gestionó y declaró su patrimonio.

Las joyas, valoradas en más de un millón de euros, y los indicios de posible blanqueo de capitales constituyen la base de un interrogatorio que Génova quiere que sea «quirúrgico». La citación de la directora de la Agencia Tributaria el día anterior a la comparecencia del expresidente no es casual: el PP busca saber si el fisco se ha personado ya como parte perjudicada en la causa judicial.

Publicidad

Alicia García ha sido gráfica al calificar la comisión SEPI como «la cueva de Alí Babá», en alusión a los múltiples rescates empresariales que, siempre según la interpretación del Grupo Popular, estuvieron plagados de «irregularidades, sospechas y opacidad». Cosas que pasan en política. La portavoz ha mencionado expresamente las presiones del PNV y de la propia trama sobre los técnicos que firmaron el primer informe desfavorable al rescate de Tubos Reunidos.

La comisión SEPI se ha convertido en el escenario donde el PP quiere proyectar la imagen de una Administración colonizada por intereses partidistas.

El Eje del Poder Popular

El movimiento del PP en el Senado no es improvisado. Responde a una decisión estratégica de Génova de mantener activo el frente parlamentario durante los meses estivales, precisamente cuando el Gobierno suele bajar la guardia mediática. Con una mayoría absoluta de 120 senadores, el Grupo Popular tiene capacidad para fijar el orden del día de las comisiones y alargar sus trabajos más allá del periodo ordinario de sesiones, una prerrogativa que los barones territoriales celebran en privado como un contrapeso real al control del Congreso por parte de Moncloa y sus socios. La maniobra fortalece el discurso de oposición sin mácula que Alberto Núñez Feijóo defiende desde la investidura fallida de 2023.

Desde el punto de vista territorial, la ofensiva tiene un aterrizaje claro. Las comunidades autónomas gobernadas por el PP —once en total, que suman cerca del 60% del PIB nacional— observan con atención la comparecencia de Aagesen, ya que la política de transición ecológica y los rescates empresariales afectan directamente a polos industriales clave como el País Vasco, Asturias o Galicia, donde los populares compiten electoralmente y gestionan gobiernos autonómicos. Cualquier revelación sobre tratos de favor en los rescates tendrá eco inmediato en las cámaras territoriales.

El riesgo para Génova es moderado: las comisiones de investigación del Senado carecen de capacidad sancionadora directa, pero generan un caudal constante de titulares que mantienen viva la agenda de corrupción del sanchismo, justo cuando el Gobierno intenta virar hacia la legislatura del «buenismo social», como la define el PP. La próxima ventana crítica será la segunda semana de julio, cuando se solapen las comparecencias de Aagesen, Llamas y Fernández Doctor. Si alguna de ellas deriva en contradicción flagrante, la presión sobre Moncloa se multiplicará.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La corrupción del sanchismo no descansa en verano, y el PP usará su mayoría en el Senado para que los ciudadanos conozcan la verdad antes de que los juzgados dicten sentencia.
  • Protagonista: Alicia García (portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado).
  • Próximo hito: Comparecencia de la vicepresidenta Sara Aagesen el 6 de julio ante la comisión de investigación de la SEPI.