PP exige la dimisión de la presidenta de la SEPI, Belén Gualda, tras su imputación en el caso Leire Díez

La dirección del PP carga contra el Gobierno por mantener en el cargo a la presidenta del holding público doce horas después de su imputación en la Audiencia Nacional. Carmen Fúnez y Juan Bravo ponen el foco en la 'corrupción sanchista' y exigen una destitución inmediata.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Audiencia Nacional ha imputado a Belén Gualda, presidenta de la SEPI, en la trama de corrupción del ‘caso Leire Díez’ y el PP exige su dimisión inmediata.
  • ¿Quién está detrás? La vicesecretaria Carmen Fúnez y el vicesecretario Juan Bravo han cargado duramente contra el Gobierno por mantener en el cargo a una imputada.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP vincula el caso a un ‘patrón de corrupción sanchista’ y presiona para que el ministro Arcadi España dé explicaciones hoy mismo en el Senado.

El Partido Popular ha exigido este martes 30 de junio de 2026 la dimisión inmediata de Belén Gualda, presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz la imputara ayer en el marco del caso Leire Díez. La dirección popular ha calificado la situación de «tremendamente grave» y ha apremiado al Gobierno para que la destituya sin más dilaciones.

La imputación, de la presidenta de la SEPI fue decidida por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que investiga un presunto desvío de fondos públicos ligado al entorno de la exdirectora general de Trabajo Leire Díez. Gualda, que ha pilotado la sociedad estatal desde su nombramiento en 2023, se suma a una veintena de altos cargos y empresarios señalados en la misma causa judicial.

La imputación de Belén Gualda: el detonante

El auto judicial sitúa a Gualda como partícipe de una trama que, según la investigación, habría desviado varios millones de euros de fondos públicos durante la anterior legislatura. La SEPI, presidida por ella desde hace tres años, es el principal instrumento de la Administración para la gestión de empresas públicas y recibe cada año miles de millones de euros de los Presupuestos Generales del Estado. La imputación ha caído como un jarro de agua fría en un Ejecutivo que, apenas doce horas después, mantiene a la directiva en su puesto.

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Desde Génova se interpreta la inacción del Gobierno como una muestra más de lo que denominan «corrupción sanchista». Es decir, un patrón consistente en mantener en sus cargos a responsables imputados mientras son políticamente útiles. La exigencia de dimisión no es una cuestión menor: llega en un momento en que el Ejecutivo ya lidia con varios frentes judiciales abiertos en los que aparecen directivos y altos cargos de Moncloa.

Reacción inmediata del PP: corrupción sanchista y exigencia de dimisión

La vicesecretaria de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez, ha sido la primera en romper el silencio. En declaraciones a prensa, ha asegurado que lo ocurrido con Gualda y con otros 24 miembros de la SEPI señalados por el juez demuestra «que el sanchismo tiene un patrón de corrupción» y que llegó al Gobierno para «intentar ocupar las instituciones». Fúnez ha recordado que el ministro de Hacienda, Arcadi España, comparece hoy en el Senado y que debería usar esa tribuna para anunciar la dimisión de la presidenta de la SEPI.

«Han pasado más de doce horas desde que fue imputada y todavía no lo ha hecho», ha subrayado, dejando caer que la falta de respuesta del Gobierno solo añade opacidad a lo que ya es un escándalo con ramificaciones en varias carteras ministeriales.

Por su parte, el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras, Juan Bravo, ha ido un paso más allá. En una entrevista en Antena 3, ha afirmado que «debería dimitir ella por respeto al trabajo y al puesto que desempeña, pero es el Gobierno el que tiene que tomar las decisiones. Ellos sabrán por qué no lo hacen o qué necesitan tapar y por qué no se quieren enfrentar a esta persona». Bravo ha insinuado que la resistencia de Moncloa a cesar a Gualda obedece a que «necesitan tapar algo».

El PP convierte la imputación de la presidenta de la SEPI en una cuestión de ejemplaridad institucional: mantenerla en el cargo sería aceptar que la corrupción forma parte del día a día de la Administración.

Vox también ha reaccionado con dureza. El secretario general de su grupo parlamentario, José María Figaredo, ha calificado la imputación como «la crónica de una muerte anunciada» y ha exigido la dimisión del Ejecutivo en bloque. «Todo el mundo sabe que hay una trama de corrupción brutal en torno al Gobierno y al PSOE», ha afirmado.

El Eje del Poder Popular

El PP despliega con este episodio una estrategia de cerco judicial al Gobierno que viene siendo constante desde la pasada legislatura. La imputación de Gualda —y la negativa inicial de Moncloa a cesarla— permite al partido explotar tres vectores: el desgaste moral del Ejecutivo, la defensa del prestigio institucional y la proyección de una alternativa de gestión limpia frente a unas instituciones que describe como «capturadas» por el sanchismo.

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No es la primera vez que Génova pisa el acelerador con una exigencia de dimisión fulminante. Ya lo hizo en 2024 con varios altos cargos autonómicos imputados, aunque entonces los tiempos judiciales jugaron a favor del Gobierno. Ahora la diferencia es la envergadura del holding público: la SEPI controla empresas estratégicas como Correos, Enaire o Navantia, y su presidenta imputada contamina un patrimonio empresarial que toca de lleno la imagen de solvencia que el PP quiere trasladar.

Desde las filas populares se mira también al Senado, donde el PP tiene la mayoría absoluta. La comparecencia de Arcadi España de hoy mismo se convierte en un examen de fuego para el Gobierno: o se anuncia la dimisión de Gualda o el ministro quedará retratado como el responsable de mantener en el cargo a una imputada. El pulso, además, llega en vísperas de un posible Comité de Dirección de Génova que examinará la estrategia de presión parlamentaria para los próximos meses.

En clave territorial, barones como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno han compartido en privado la línea oficial de Génova, según fuentes de la cúpula consultadas por Moncloa.com. En la práctica, el caso Leire Díez se convierte en un argumento más de campaña para quien pretenda contraponer la «honorabilidad» del PP frente a la «trama sanchista». La gestión que haga ahora Moncloa —y la respuesta de la sociedad civil— puede inclinar la balanza de la credibilidad.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El Gobierno protege a una imputada al frente de la SEPI. La dimisión de Gualda es cuestión de ejemplaridad y decencia institucional.
  • Protagonista: Carmen Fúnez (vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP).
  • Próximo hito: Comparecencia del ministro de Hacienda, Arcadi España, en el Senado este mismo martes. Si no anuncia el cese de Gualda, el PP forzará una votación parlamentaria sobre la SEPI.