El CEO de Iberdrola España advierte en Ourense: Galicia no puede perder el tren de la electrificación

Mario Ruiz-Tagle alerta en el Foro La Región de que el 95% de los nudos de la red gallega están saturados. Iberdrola destinará 6.500 millones a redes en España, pero advierte de que el tapón eléctrico frena ya proyectos estratégicos en la comunidad.

El consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, ha lanzado una advertencia nítida desde Ourense: la red eléctrica gallega está saturada y, sin inversiones urgentes, la comunidad corre el riesgo de perder el tren de la electrificación. Lo hizo en el Foro La Región, un espacio de debate que reúne cada año a los principales actores económicos del noroeste peninsular.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El CEO de Iberdrola España ha alertado de que entre el 90% y el 95% de los nudos de la red eléctrica en Galicia están saturados, bloqueando la llegada de nuevas inversiones industriales.
  • ¿Quién está detrás? Mario Ruiz-Tagle, máximo responsable de la filial española de Iberdrola, en una conferencia organizada por el Foro La Región.
  • ¿Qué impacto tiene? La falta de capacidad frena proyectos estratégicos y empleo de calidad, mientras Iberdrola apuesta por movilizar 6.500 millones de euros en redes y almacenamiento en España.

Ruiz-Tagle puso cifras al desequilibrio: España cuenta con una potencia instalada de 150.000 megavatios, pero la demanda máxima no alcanza los 40.000. “Estamos en la era de la electricidad”, afirmó, “pero tenemos una gran autovía con los accesos cerrados”.

Una red eléctrica al límite

El diagnóstico es contundente: el 95% de la capacidad de la red de distribución gallega está ocupada. La mayoría de los nudos se encuentran totalmente copados, lo que impide conectar nuevos polígonos industriales o ampliaciones de empresas ya instaladas. El directivo equiparó la situación con un tapón que frena la electrificación que exigen los procesos robotizados y la digitalización de las fábricas.

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En paralelo, destacó el crecimiento de la competencia. China avanza a un ritmo de un punto porcentual de electrificación industrial al año y ya alcanza el 29% de su estructura fabril. Mientras tanto, en España se acumulan solicitudes de conexión por 100.000 megavatios para los próximos dos años, una demanda nueva y muy rígida al operar en régimen continuo.

“El no invertir en la red es de alguna manera ponernos una soga al cuello”.

El coste de no actuar: industria, empleo y factura

Las consecuencias van más allá del sector energético. Ruiz-Tagle vinculó la saturación de la red con la pérdida de competitividad industrial y la destrucción de empleo cualificado. “Inversiones estratégicas se están perdiendo”, señaló, sin detallar proyectos concretos, pero dejando claro que el frenazo afecta ya a varias zonas de Galicia.

El ejecutivo defendió el plan de inversión global de Iberdrola de 58.000 millones de euros, de los que 6.500 millones se destinarán a redes y almacenamiento en España. Esa partida busca absorber la nueva demanda, pero Ruiz-Tagle advirtió de que, si el calendario no se acelera, el diferencial tarifario con otras regiones europeas seguirá penalizando a la industria española.

A eso se suma el lastre de los combustibles fósiles. España gasta anualmente 53.000 millones de euros en importarlos, una cifra que en 2022 se disparó a casi 90.000 millones. “Esa volatilidad repercute en la inflación y obliga al BCE a subir los tipos de interés”, recordó. También reclamó una reforma fiscal que acabe con la asimetría actual: “el que descontamina paga, en el sector eléctrico desgraciadamente no se aplica”.

El Laboratorio Gallego

La advertencia de Mario Ruiz-Tagle encuentra un eco particular en Galicia. La comunidad arrastra desde hace años un déficit de infraestructuras de transporte eléctrico que lastra su desarrollo industrial. La Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela, ha reclamado en reiteradas ocasiones al Gobierno central inversiones para desbloquear los nudos saturados, un problema que el PPdeG suele vincular a su discurso de agravio territorial.

En el ámbito nacional, la saturación de la red gallega es un reflejo de lo que ocurre en otras comunidades con fuerte vocación industrial. La patronal CEOE y las grandes eléctricas llevan meses presionando a la vicepresidenta Ribera para flexibilizar los criterios de acceso y acelerar las inversiones, un debate que el Partido Popular ha incorporado a su estrategia de oposición. El propio Alberto Núñez Feijóo ha mencionado la electrificación industrial como uno de los pilares de la competitividad en sus intervenciones sobre política energética.

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Galicia se convierte así en un laboratorio de los cuellos de botella que amenazan la descarbonización de la economía. La paradoja es evidente: la región, que alberga gran parte de la generación hidráulica y eólica del noroeste, se enfrenta a un apagón industrial por falta de redes. La cita de Ourense sirve como recordatorio de que, sin una respuesta rápida, el “tren de la electrificación” puede pasar de largo mientras otros territorios europeos ya se suben a él.

Ficha del Caso

  • El caso: El CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, advierte en el Foro La Región de Ourense de que el 95% de los nudos de la red gallega están saturados, comprometiendo nuevas inversiones.
  • Datos importantes: 150.000 MW de potencia instalada frente a 40.000 de demanda; 6.500 millones de euros para redes en España; 100.000 MW pendientes de conexión; 53.000 millones de euros de coste anual por combustibles fósiles.
  • Resumen: La saturación de la red frena la electrificación industrial y el empleo en Galicia; Iberdrola exige acelerar las inversiones para no perder competitividad frente a otras regiones.