Sánchez anuncia la retirada de la Gran Cruz de Sanidad al psiquiatra franquista Vallejo-Nájera

La decisión, que se formalizará en el próximo Consejo de Ministros, repara una ofensa histórica y refuerza la política de memoria democrática del Gobierno. Vallejo-Nájera, conocido como el 'Mengele español', justificó el robo de bebés con teorías eugenésicas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente Pedro Sánchez ha anunciado la retirada de la Gran Cruz de Sanidad a Antonio Vallejo-Nájera, el psiquiatra franquista conocido como el ‘Mengele español’.
  • ¿Quién está detrás? Pedro Sánchez, secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, a través de un vídeo difundido en sus redes.
  • ¿Qué impacto tiene? Un gesto de reparación histórica que refuerza la política de memoria democrática y repara una ofensa a las víctimas del robo de bebés durante el franquismo.

Pedro Sánchez ha anunciado este viernes que el próximo Consejo de Ministros tramitará la retirada de la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad a Antonio Vallejo-Nájera, el psiquiatra franquista que justificó con pseudociencia el robo de niños durante la dictadura.

En un vídeo difundido en sus redes sociales, el jefe del Ejecutivo ha preguntado retóricamente: “¿Cómo es posible que en pleno 2026 un hombre que afirmaba que las mujeres tenían ‘la inteligencia atrofiada’ y que su única misión era tener hijos para la patria, siga teniendo una de las máximas condecoraciones del Estado?”

Vallejo-Nájera, denominado en ocasiones el “Mengele español” por sus “despreciables experimentos sobre la supuesta limpieza de la raza”, recibió la Gran Cruz de Sanidad durante el franquismo. Sus tesis eugenésicas sirvieron para amparar la práctica sistemática del robo de bebés a familias republicanas, con el fin de eliminar lo que llamaba el “gen rojo”.

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Un anacronismo que la democracia no puede sostener

La condecoración, explica Sánchez, es un residuo de una época oscura y no tiene cabida en una democracia avanzada. “Ninguna democracia puede seguir homenajeando a quien disfrazó sus teorías para justificar el odio, la represión y la desigualdad”, ha subrayado el presidente.

La decisión se enmarca en la ley de memoria democrática impulsada por el Gobierno de coalición y responde a una demanda histórica de las asociaciones de víctimas del robo de bebés. No es la primera vez que el Estado corrige honores concedidos durante la dictadura: ya en 2022 se retiraron condecoraciones a varios jerarcas franquistas.

El gesto de Moncloa sitúa al PSOE en el centro de la agenda de derechos humanos y memoria, un espacio que la dirección federal quiere consolidar como seña de identidad del proyecto socialista en esta legislatura.

La reparación, más allá del gesto

Para las organizaciones de víctimas, la retirada de la Gran Cruz es un paso simbólico pero necesario. “Es una bofetada de justicia para miles de familias que aún buscan a sus hijos”, valoran desde la Asociación por la Memoria Democrática.

El acto administrativo se formalizará en el próximo Consejo de Ministros mediante una orden de la ministra de Sanidad. Aunque el trámite es sencillo, la carga política es alta: la derecha mantiene un ambiguo silencio sobre el legado franquista y el PP, socio de gobierno en varias comunidades, ha evitado hasta el momento condenar explícitamente el robo de bebés.

Retirar una condecoración otorgada por la dictadura no es un gesto simbólico: es un acto de reparación democrática con los miles de niños robados y sus familias.

El Eje del Poder Socialista

Leído en clave interna, el movimiento refuerza la cohesión del Gobierno de coalición y da un argumento sólido al ala más progresista del PSOE. La vicesecretaria general, María Jesús Montero, ha respaldado la medida como un ejemplo de “justicia histórica” que conecta con las bases socialistas y con el electorado de izquierdas.

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En el territorio, los gobiernos autonómicos socialistas —Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra— ya preparan actos de memoria que incluirán la retirada de símbolos franquistas en centros sanitarios, un guiño a la decisión de Moncloa. El presidente Emiliano García-Page, habitualmente crítico con el Gobierno central en asuntos identitarios, ha evitado cualquier reproche y ha pedido “coherencia con lo que representa el Estado de Derecho”.

La oposición, mientras, se divide entre el sobrio rechazo de Vox a cualquier política de memoria y el incómodo silencio del PP, que no quiere alienar a su electorado más conservador pero tampoco quiere aparecer como defensor del franquismo. En el Congreso, el Grupo Parlamentario Socialista utilizará la iniciativa para subrayar la soledad de la derecha en estas cuestiones.

El verdadero riesgo para el Gobierno no es parlamentario —la retirada no depende del legislativo— sino de opinión: si el gesto se percibe como propaganda y no como reparación. Pero en Ferraz están convencidos de que la mayoría social respalda el borrado de honores a figuras como Vallejo-Nájera. “Es una cuestión de dignidad nacional”, resume una fuente de la Ejecutiva Federal.

El calendario inmediato es claro: Consejo de Ministros la próxima semana para oficializar la retirada, y después un acto en el Senado con las asociaciones de víctimas que el PSOE quiere convertir en un hito de memoria democrática.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La democracia no puede homenajear a quienes justificaron el robo de niños con pseudociencia eugenésica.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Retirada formal de la condecoración en el Consejo de Ministros de la próxima semana.