Los pacientes con ELA de Canarias aún no han recibido las ayudas de dependencia extrema

Casi dos meses después de abrirse el plazo, ninguna de las 27 solicitudes presentadas ha sido resuelta. La Consejería de Bienestar Social espera aprobar la primera esta misma semana.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ningún paciente con ELA ha recibido aún las ayudas del Grado III+ de dependencia extrema en Canarias, dos meses después de abrirse el plazo.
  • ¿Quién está detrás? El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Bienestar Social, que ha recibido 27 solicitudes pero no ha resuelto ninguna.
  • ¿Qué impacto tiene? Las familias afectadas siguen sin la prestación de hasta 9.859 euros al mes para cuidados especializados, mientras la administración tiene tres meses para resolver.

La espera se alarga para los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en Canarias. Casi dos meses después de que se abriera el plazo para pedir el nuevo Grado III+ de dependencia extrema, ninguna persona ha logrado que se le reconozca la prestación. La Consejería de Bienestar Social confirma que, pese a las 27 solicitudes registradas, aún no se ha emitido ninguna resolución favorable, aunque aspira a aprobar el primer expediente esta misma semana.

El recorrido de una ayuda sin estrenar

El circuito para tramitar el Grado III+ se activó en el archipiélago el 11 de mayo, con el objetivo de que los hospitales públicos agilizaran la acreditación médica. La prestación permite financiar cuidados intensivos a domicilio de hasta 9.859 euros mensuales, una cuantía pensada para cubrir la atención continuada que exigen los estadios más avanzados de la enfermedad. Pero la realidad es tozuda: todavía no ha llegado un solo euro a las familias canarias.

Isabel Abreu, trabajadora social y coordinadora asistencial de TeidELA en Tenerife, reconoce que, aunque ya hay solicitudes presentadas, no tienen constancia de ninguna valoración del nuevo grado. En la misma línea se pronuncia la Asociación de Enfermedades Neuromusculares de Canarias (Asenecan), que cubre Gran Canaria: a ellos tampoco les consta que se haya concedido aún el Grado III+.

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La ayuda máxima de 9.859 euros al mes llegó para resolver urgencias, pero la burocracia avanza más despacio que la enfermedad.

Entre requisitos clínicos y promesas pendientes

Para acceder a la nueva categoría, los pacientes deben tener ya el Grado III de dependencia y cumplir al menos dos de estos criterios: inmovilidad de miembros superiores, necesidad diaria de aspiración de secreciones o ventilación mecánica más de ocho horas al día. A estos requisitos se suma una posible exigencia de empeoramiento clínico en los últimos seis meses, aunque, como señala Abreu, la rápida evolución de la ELA convierte esa condición en poco más que un trámite.

Más allá de la prestación económica, la asociación insiste en que la Ley ELA empieza a traducirse en algunos avances en la agilización de los trámites de dependencia y discapacidad, pero buena parte de sus medidas siguen sin desarrollar: rehabilitación domiciliaria, fisioterapia en casa o formación específica de profesionales. «Esperamos que las ayudas puedan llegar pronto a las casas», resume Abreu.

La Confederación Nacional de Entidades de ELA (ConELA) publicó recientemente un informe que sitúa a Canarias entre las comunidades que ya han diseñado un procedimiento para el Grado III+, pero donde las ayudas aún no fluyen. En otros territorios como La Rioja o Castilla y León ya se están abonando prestaciones, lo que añade frustración a las familias isleñas.

El Pulso Territorial

El gobierno autonómico canario, liderado por Fernando Clavijo (Coalición Canaria), afronta esta situación con los servicios sociales tensionados por la falta de personal especializado y un copago todavía sin aclarar. La Consejería de Bienestar Social tiene un plazo máximo de tres meses para resolver cada solicitud, lo que concede margen hasta mediados de agosto, pero el reloj corre y la percepción ciudadana es de parálisis administrativa. Mientras otras autonomías ya libran las ayudas, Canarias sigue a la espera de estrenar el Grado III+, lo que aviva el debate sobre la desigualdad territorial en la aplicación de la Ley ELA.

El informe de ConELA subraya que el éxito de la norma dependerá de la rapidez en la tramitación, la suficiencia económica y la igualdad territorial. En este triángulo, el archipiélago cojea sobre todo en el primer vértice. La maquinaria burocrática se mueve, pero no al ritmo que exige una enfermedad que no espera. Las próximas semanas serán decisivas: si el primer expediente se aprueba esta semana y se encadenan nuevas resoluciones, se podrá decir que la Ley ELA ha empezado de verdad en Canarias. Si no, el desencanto de las familias se convertirá en una cuenta pendiente más de la dependencia en las islas.

Ficha Autonómica

  • El caso: Pacientes con ELA y otras enfermedades neurodegenerativas llevan casi dos meses sin cobrar el Grado III+ de dependencia extrema, pese a que el procedimiento se activó en mayo de 2026.
  • Datos importantes: 27 solicitudes sin resolver; ayuda de hasta 9.859 euros mensuales; requisitos clínicos exigentes; aplicación desigual de la Ley ELA según el territorio.
  • Resumen: La Consejería asegura que la primera aprobación podría llegar esta semana, mientras las asociaciones piden celeridad para que la prestación se convierta en un derecho real.