El maquinista del Metro de Valencia testifica que el gerente de FGV «no hizo nada» durante la DANA con cien pasajeros refugiados

La declaración del maquinista revela que Alfonso Novo, gerente de FGV, permaneció pasivo mientras más de cien pasajeros quedaban atrapados en València Sud. El testimonio llega cuando la Generalitat sigue sin asumir responsabilidades políticas por la gestión de la DANA.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un maquinista de FGV ha declarado ante la jueza que el gerente de la empresa pública, Alfonso Novo, «no hizo nada» durante la noche de la DANA mientras más de un centenar de pasajeros quedaban atrapados en el complejo de València Sud.
  • ¿Quién está detrás? Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), la empresa pública que gestiona Metrovalencia, cuyo gerente, exconcejal del PP, permaneció en el edificio sin atender a las víctimas.
  • ¿Qué impacto tiene? El testimonio refuerza las acusaciones de pasividad institucional durante la catástrofe y añade presión al Consell de Carlos Mazón, mientras la vía judicial avanza.

Un maquinista de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) con 26 años de experiencia ha declarado ante la jueza que el gerente de la empresa pública, Alfonso Novo, «no hizo nada» la noche de la DANA, cuando más de un centenar de pasajeros quedó atrapado en el complejo de València Sud. El testimonio, prestado el pasado 17 de junio de 2026, dibuja a un alto cargo que fumaba y charlaba mientras cientos de personas temblaban de miedo en la oscuridad.

La declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es, relata cómo el maquinista, tras detener su tren en València Sud por orden del Puesto de Mando, se encontró con una riada que anegaba el andén. «No entendí qué estaba pasando», dijo a los pasajeros mientras una ola de unos 30 centímetros avanzaba desde Paiporta. Corrió con ellos por las vías hasta refugiarse en uno de los edificios de la estación.

La noche en que València Sud se convirtió en un refugio improvisado

Eran alrededor de las ocho de la tarde del 29 de octubre de 2024. Dentro del edificio, el gerente de FGV, el secretario autonómico de Infraestructuras, Javier Sendra, y varios jefes permanecían reunidos. Mientras tanto, el maquinista improvisaba acomodo para más de cien personas —mujeres embarazadas, niños, ancianos— que se habían quedado sin luz, sin agua y sin información. «Rompió una máquina de vending para sacar provisiones», algo que, relató, le reprochó uno de sus superiores. La gente no podía estar a las once de la noche sin beber», se justificó.

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El Puesto de Mando se inundó completamente, paralizando la red de Metrovalencia. Fuera, siete trenes permanecían aislados. Dentro, los pasajeros sufrían ataques de ansiedad. «Mis jefes se fueron a dormir al edificio de instalaciones fijas y nos dejaron allí con toda la gente», afirmó el testigo. A la mañana siguiente, los refugiados salieron como pudieron: el maquinista caminó por la vía con bolsas de basura atadas a las piernas hasta cruzar el nuevo cauce del Turía, atónito ante una ciudad que aún no sabía de la catástrofe.

El gerente que fumaba y hablaba mientras la gente temblaba

La imagen que emerge del acta judicial es devastadora: mientras los pasajeros se hacinaban en la oscuridad, Alfonso Novo «no hizo nada, nada más que estar conmigo hablando toda la noche como una conversación de bar» y «salir a fumar». El antiguo concejal del PP en la época de Rita Barberà se mantuvo, según el maquinista, completamente pasivo, sin dirigirse a los afectados ni coordinar una evacuación. «Muy poca consideración», resumió el trabajador.

La declaración se alinea con el informe interno de FGV desvelado meses después, que confirmó las graves carencias en la comunicación y la respuesta de la empresa pública. El testimonio aporta, además, el relato del último tren que cruzó el puente sobre el barranco del Poyo. «Pasó por ahí cinco minutos antes de que el puente se lo llevara el agua», contó. El convoy llevaba entre 300 y 400 personas a bordo y ya circulaba con las vías inundadas. Cuando el maquinista intentó frenar, ya estaba sobre el puente. «Siguió hacia adelante. Y cinco minutos después ya no quedaba puente».

La noche de la DANA, mientras cien pasajeros temblaban en València Sud, el máximo responsable de Ferrocarrils de la Generalitat fumaba y charlaba como en un bar.

El maquinista, que perdió su coche en la riada, abandonó las instalaciones pasadas las once de la mañana del día siguiente, sin que la empresa le ofreciera ningún medio de transporte. «Decidí irme a mi casa como pude, porque sé que esta empresa nunca apuesta por el trabajador», sentenció.

El Escenario Valenciano

El testimonio añade un capítulo delicado al gobierno de Carlos Mazón. FGV depende de la Conselleria de Infraestructuras, cuyo titular en el momento de la DANA, Javier Sendra, también estaba presente en València Sud y, según el relato, tampoco intervino. La oposición de PSPV y Compromís ha exigido reiteradamente la dimisión de Alfonso Novo, a quien acusan de negligencia institucional. «Es la crónica de una inacción culpable», declaró un portavoz socialista tras conocerse la testifical.

A nivel nacional, el goteo de testimonios sobre la gestión de la DANA mantiene abierto el debate sobre el sistema de emergencias. La Generalitat Valenciana sigue sin aprobar una comisión de investigación con capacidad sancionadora, y en el Congreso los grupos han pedido explicaciones sobre las ayudas del Consorcio de Compensación de Seguros y la ejecución de los fondos del Plan RERD. La gestión de la DANA recuerda a otros desastres, como la riada de Biescas de 1996, donde la tardanza en la alerta también fue objeto de controversia judicial. De momento, la vía penal avanza con la declaración de cargos públicos: lo que diga la jueza sobre Alfonso Novo puede marcar el estándar de responsabilidad para el resto de responsables autonómicos.

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Ficha del Caso

  • El caso: Declaración judicial de un maquinista de FGV con 26 años de experiencia que acusa al gerente de la empresa, Alfonso Novo, de pasividad absoluta durante la noche de la DANA, cuando más de cien pasajeros quedaron atrapados en València Sud.
  • Datos importantes: La testifical se produjo el 17 de junio de 2026. El gerente es un exconcejal del PP. Ese mismo día, un tren con 300-400 personas cruzó el barranco del Poyo segundos antes de que el puente colapsara. El Puesto de Mando de Metrovalencia se inundó por completo, paralizando todo el servicio.
  • Resumen: El testimonio refuerza la tesis de una cadena de mando que falló por completo, desde la empresa pública hasta los responsables políticos de la Generalitat, y añade presión a Carlos Mazón en plena reconstrucción.